La derrota ha sido agridulce. Agria porque se perdió frente a una persona sin ninguna catadura ética, sin experiencia en el Estado y con una serie de mentiras que movieron a los incautos y a gente sin formación ni conciencia de clase. Como hace 4 años votaron por Rodolfo, hace 8 por Duque y hace 10 años hundieron el plebiscito por la paz. Los registros electorales dan fe de un progresismo en la periferia y Bogotá predominantemente, y el resto del país de la derecha. ¿Cómo corregir esos derroteros? ¿Estamos condenados a que siempre sea así? No creo. Considero que el Pacto Histórico debe trabajar arduamente en conseguir que esos 12 millones 700 mil votos se reflejen en una buena cauda de activistas en las regiones, que se elijan las directivas del Partido y que se nutra la tarea parlamentaria y las próximas elecciones con propuestas elaboradas por los equipos desde las bases del mismo Pacto. El ejercicio de la oposición será tremendo y para ello hay que acudir al gran talento humano que se tiene en las regiones. No se aprovechó en estos 4 años, en parte porque la dirigencia no se interesó en hacer las asambleas de los distintos partidos de la coalición. Colombia Humana jamás reunió su Convención Nacional, por ejemplo. Hay que superar el aparatismo y la burocracia cerrada.
Los votos de Cepeda, más los blancos, más los nulos, superan a ADLE. Cepeda subió en la segunda vuelta de 40,9% a 48,7%. La derecha bajó de 50,6% a 49,7%, Cepeda creció 3 millones de votos, ADLE y su “manada” 2,7 millones. “La democracia se ha salvado” dijo ADLE.
Se ha venido descubriendo que Juan Orlando Hernández (Honduras gate) puso U$300.000 para apalancar los programas Palantir y Júpiter. No debemos olvidar que Trump indultó a Hernández que estaba condenado a 45 años por narcotráfico. Que Arturo Calle, Mario Hernández y otras 40 mil empresas obligaron a sus empleados a votar por ADLE.
ADLE tiene visiones muy curiosas del Derecho, como aquella que lo deslinda de la ética. También considera que hay delitos y crímenes muy bellos y perfectos. Sigue la línea de Jacques Verges, el abogado de Klaus Barbie el carnicero de Lion, un Nazi repudiable. ADLE en este sentido podría admirar a Néstor Humberto Martínez por el caso Pizano y Merchán, casi perfectos.
ADLE es ciudadano estadounidense y no ha renunciado a dicha nacionalidad. Ello hace que le rinda tributo a EEUU y a Trump, restableciendo relaciones con Israel e involucrando al país en el “Escudo de las Américas” que es el patio trasero de la doctrina Donroe.
ADLE amenaza con fumigar 330.000 hectáreas de hoja de coca, a cualquier precio, y bombardear campamentos de los ilegales, sin medir el riesgo que ello entraña, como en el fracking. Plantea hundir todas las lanchas ilegales o sospechosas, como su amo lo hace en el Caribe.
No aceptará la protesta en vías: al que cierre vías lo “muele”. Propone mano de hierro, y “no come de indio, ni de negro”, con lo cual desprecia a estos pueblos.
Quiere dolarizar el país, perdiendo la soberanía monetaria.
A los opositores los llama “plaga sarnosa enemiga. Me causan repulsión”.
Se instalará la idea del pago por horas y se buscará reversar la reforma laboral. Se propone congelar el salario mínimo por 4 años.
Respecto al oscuro origen de sus recursos dinerarios, varios congresistas demócratas en EEUU pidieron investigar a ADLE ante las autoridades federales.
Acordó con Marco Rubio realizar 27.000 deportaciones de colombianos que estaban tramitando el asilo. Ya empezaron con ICE a perseguir a colombianos, como el influencer Beto Coral que estaba tramitando el asilo y fue detenido, esposado y maltratado en Miami. También Bibiana Marín, Secretaria de la JUCO, fue censurada por decir que iban a manifestarse contra las políticas del nuevo Gobierno, lo cual puso en alerta a los gringos y le están buscando reversar la visa a EEUU.
ADLE tuvo el 60% de las firmas falsas para inscribirse, lo cual indica que el CNE ha debido negar su candidatura.
ADLE ha hablado del “voto fusil” para estigmatizar a las regiones donde ganó Cepeda; ello es falso, pues se ha verificado que los votantes lo hicieron de forma libre y autónoma en las regiones periféricas del país.
ADLE dice que Colombia es una empresa y así lo va a administrar. Pero no recuerda que 35 de sus empresas quebraron.
Los anuncios de ministros de ADLE son los mismos con las mismas, confunde a los de “nunca” con los de siempre.
ADLE regó el odio y el rencor en el territorio nacional para derrotar a Cepeda.
El PH debe seguir a los izquierdistas exitosos, como Mandami y Polansky.
Enrique Gómez dijo que el PH son enemigos de la democracia. No reparó el nieto de Laureano en que es el único partido que escogió sus candidatos al Congreso por consulta directa con su militancia, así como su candidato presidencial.
Las iglesias cristianas en grado sumo apoyaron la “Patria Milagro”, un eslogan sin contenido, como su programa de 3 páginas.
ADLE se comparó con Alejandro Magno, lo cual demuestra que es un narcisista, un ególatra.
La derecha internacional jugó de frente con ADLE y macartizó a su contrincante de forma vil. Yanis Varoufakis habla de tecnofedudalismo y ello ocurrió. Le aplicaron IA a las redes para arrastran muchos votantes incautos. La Moe desmintió el supuesto “voto fusil”. El pensamiento de Thiel, Land y Yarvin se impuso: se pretende el saqueo de los recursos naturales de Colombia.
ADLE no ha aclarado su defensa de Alex Saab, ni lo de DMG. Tampoco ha aclarado su vínculo con alias Boliche y su socio Peñarredonda, del buffet De La Espriella Lawyers.
Ahora resulta posible miembro de la DEA.
El BID le dio U$60 millones para el empalme, cuando el mismo es gratuito y es recibir unos informes. Algo raro está pasando con ese dinero.
ADLE va a recortar el 40% del Estado, con énfasis en supresión de las políticas sociales adelantadas por el progresismo.
Peores vientos han soplado: 8 años con Uribe y 4 a los con Duque. Hay que monitorear diariamente las acciones de ADLE para denunciar las que sean regresivas, bien sea política o jurídicamente.
Paralelamente, organizar el Pacto Histórico en las regiones, para lo cual los dirigentes deben desplazarse a todo el territorio nacional para ir estructurando la gran asamblea nacional, con elección popular de sus delegados. Hay que acabar de fusionar las colectividades y elaborar cuerpos estatutarios que den garantía de operatividad partidista. Así se construye democracia desde la base. Amanecerá y veremos.
Luis Bernardo Díaz, Analista Político
Foto tomada de: El País

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