Ya no es cierto que la Selección Colombia “nos pertenece a todos”, que es la divisa de la “unidad nacional”. Lo fue hace tiempo, cuando los jugadores respetaban los sentimientos de los colombianos, y no hacían exhibición pública de su fe cristiana, ni gala descarada de su afiliación política al abelardismo triunfante, sin importar a quién pudieran agredir íntimamente con sus … [Read more...]
Si el futuro no decide el 21 de junio, entonces lo hará el pasado.
Hoy más que nunca, se ve claro que votar no es un derecho o un deber cívico sino un acto de defensa personal, una ocasión para prevenir el daño social e institucional que puede causar un probable gobierno del candidato de la extrema derecha. Porque no son las amenazas de Abelardo De la Espriella las que meten miedo, sino el convencimiento de que pueda cumplirlas. Es más, la … [Read more...]
El “centro” político es “gatopardismo” puro
Desde su publicación en 1958, la novela “El Gatopardo” de Lampedusa se convirtió en un clásico literario inmediato, aunque a lo largo de sesenta y ocho años su prestigio no se deba a su lectura continua, sino a la cita recurrente de la más célebre de sus frases: “Si queremos que todo siga como está es necesario que todo cambie”. Es seguro que pocos de los que acuden a la … [Read more...]
Una nueva derecha sin Uribe se avecina
La venenosa disputa política que presenciamos entre Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella no es una estrategia fraguada por Uribe Vélez que salió mal para la candidata que él mismo apadrina arrastrando las suelas con un estoicismo que provoca lástima; no es el resultado absurdo de una estrategia electoral del patrón del CD; sino el resultado catastrófico de la caída de un … [Read more...]
La cándida- ta Paloma y el abuelo emberracado [sainete macondino para dos actores con un giro sombrío, casi grotesco]
– Uff. Uff, Paloma, por lo que más quiera, déjeme resollar tantico que me lo están pidiendo estos huesitos. Vea que hasta el bastón me tiembla de la fatiga. – Presidente, nos esperan y vamos retrasados… (Dijo la mujer, casi suplicante). – Eso me importa un bledo y dos palillos. Espere a que se lo diga. El anciano de la guayabera arrugada está colérico, y se sienta en … [Read more...]




