De manera directa y respetuosa quiero reiterar mi decisión de respaldar la candidatura de Iván Cepeda Castro y Aída Marina Quilcué Vivas, a quienes respeto y admiro, porque considero la más cercana, con propuestas claras y precisas a los deseos colectivos de construir una nación justa, inclusiva, diversa, democrática y en armonía con la naturaleza.
Como ambientalista me sumo a las propuestas del Pacto Histórico a través de sus candidatos. Tenemos que continuar además de las reformas sociales que se necesitan ampliar y profundizar, con la búsqueda de una sociedad ambientalmente sustentable con justicia social. En esto hay algunos puntos expuestos que debemos tener muy en cuenta para inclinarnos por la vida en toda su extensión en este proceso electoral.
La primera que han expuesto es la transición energética, no solo alejándose de los combustibles fósiles que son responsables principales y determinantes en la contaminación atmosférica, del calentamiento global y por ende de la crisis climática, sino por igual, implementando verdaderas alternativas energéticas que vayan en concordancia con la necesidad de conservar y recuperar integralmente la vida en el planeta. A este punto le podemos agregar que en su agenda está la prohibición del cuestionado Fracking y el freno a la gran minería que de paso se encuentra esencialmente en manos de grandes multinacionales, tan rechazada por las comunidades en los territorios.
Nos habla de la necesidad de proteger la Amazonia, respetando las comunidades indígenas y realizando un decidido control de ese 40% del territorio nacional. Como he venido exponiendo desde hace más de tres (3) décadas, no es posible sociedad humana sin vida silvestre. Si queremos asegurar nuestra propia existencia como sociedad y especie humana, debemos asegurar la existencia de entornos naturales y de todas las manifestaciones de vida que se encuentran en estos. Y esto no es solo valido para la gran amazonia sino para todo nuestro diverso territorio. Se promueve a la vez la protección de los páramos y todos los ecosistemas con importancia para la conservación.
Como lo aseguran “Sin ambiente, la economía, la sociedad y el futuro colapsan”. Y esto expresa el convencimiento que, protegiendo el agua, los suelos y un aire sano para el bienestar y salud de las comunidades, se podrá garantizar la viabilidad socio-económica como nación. Se sostiene que la sostenibilidad económica solo es posible con la protección debida de la diversidad biológica. Y al sostener que “degradarlos aumenta los costos”, debemos entenderlo como la necesidad de impulsar la agroecología. No a los monocultivos y los agrotóxicos. Será un propósito lleno de contradictores y obstáculos, pero es el camino junto a muchas medidas, para lograr la implementación de la bio-economía.
Todas las iniciativas y acciones ambientales que los gobiernos quieran hacer realidad, deben estar siempre acompañadas con la protección máxima del agua que es su vez la garantía para la vida y como ha insistido el actual gobierno de Gustavo Petro Urrego, debemos ordenar el territorio alrededor del agua.
Hoy no se puede estar con dudas o indecisiones, la propuesta es que participemos masivamente y con decisión, votando a consciencia en todo proceso electoral, para garantizar la continuidad del cambio en beneficio del pueblo colombiano y, solicito, por la construcción de una sociedad democrática, libre, incluyente, diversa y en armonía con la naturaleza.
John Elvis Vera Suarez
Foto tomada de: La Silla Vacía

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