A seis semanas de la realización de las elecciones, ya en la recta final, las agrupaciones políticas están tomando sus decisiones. Iván Cepeda ha recibido dos importantes adhesiones durante esta semana. La primera del Partido Alianza Verde que viene a ser de acuerdo con los resultados electorales de las elecciones parlamentarias del 8 de marzo la cuarta fuerza política del país con sus 11 senadores elegidos y también la adhesión del Partido Libres que acaba de ganar las dos curules en la Cámara de Representantes para las comunidades afrocolombianas.
De los 11 senadores Verdes podrá contar con el respaldo de unos 9 que son importantes en la perspectiva del trabajo parlamentario y de la coalición de gobierno, en esta ocasión el Partido Alianza Verde tomó la decisión por amplia mayoría de ingresar y respaldar la campaña de Cepeda. Los adversarios de Cepeda y amigos de Paloma y de la Espriella o de Claudia López o se someten a la disciplina o tendrán que escindirse y armar rancho aparte. Esa connivencia entre sectores de derecha, centro e izquierda parece haber llegado a su fin en el partido Alianza Verde que es a mi juicio beneficiosa e importante para la sociedad política colombiana.
Estas dos adhesiones son importantes después de los acuerdos con Juan Fernando Cristo, Clara López y Luis Gilberto Murillo, como también la adhesión del senador del Partido de la U, Antonio Correa. Se va configurando una coalición fuerte, aunque todavía faltan los disidentes Liberales y los disidentes Conservadores. La campaña de Cepeda debe acelerar las negociaciones con estos sectores al tiempo que debe a mi juicio atraer y dar presencia y representación en su campaña a las organizaciones y movimientos sociales. Estas alianzas debemos insistir deben ser programáticas y por supuesto como lo hemos reiterado también serán burocráticas, pero condicionadas al respaldo de la agenda de reformas que requiere el país y que deben consignarse claramente en los acuerdos.
En estas movidas la otra gran beneficiada es la campaña de la uribista de extrema derecha Paloma Valencia a quien por supuesto le queda bastante postiza la nueva etiqueta de centro con la que quiere presentarse frente al electorado. En esta semana se conoció que las mayorías del Partido de la U decidieron apoyarla mientras que Cambio Radical decidió dejar en libertad a sus parlamentarios para que apoyen a Paloma Valencia o a Abelardo de la de la Espriella, pero en ningún caso a Cepeda. Aún faltan las decisiones de los dos desvencijados troncos históricos de la política colombiana, los Liberales y los Conservadores, pero sus derechistas directivas se inclinan por apoyar a Paloma Valencia y si esta no pasa y hay segunda vuelta apoyar a Abelardo de la Espriella.
De la Espriella que sabe que no cuenta con maquinarias políticas de dientes para afuera ha rechazado las adhesiones de los partidos tradicionales, pues quiere presentarse como el outsider de esta campaña, aunque para que sea esa figura tendría que representar una tendencia ideológica diferente a la de mantener el discurso neoliberal hoy en descrédito en todo el planeta y que ha gobernado desde 1990 al país con la excepción de los cuatro años del gobierno de Gustavo Petro.
En la dinámica misma de la campaña no ha habido debates de fondo sobre los problemas nacionales. La campaña de Cepeda se mueve alrededor de las concentraciones en plaza pública, es el único candidato que llena plazas, pero es una campaña que le falta trabajo de calle, trabajo casa a casa, dirigirse a ese 30% del electorado indeciso, es una campaña que tiene que sacudirse del triunfalismo infundado. Nada se ha ganado. Se requiere un fuerte trabajo pedagógico y comunicativo para llegar a ese electorado y reafirmar las mayorías. De lejos Cepeda es el mejor candidato en la contienda, pero el trabajo con la gente, con los aliados, con los partidos que respaldan, con la bancada del Pacto Histórico, con los movimientos sociales debe intensificarse en las seis semanas que restan para la primera vuelta.
El país no debe retroceder. Los candidatos de la derecha son un desastre. Las grandes realizaciones de Paloma Valencia son el filibusterismo y el obstruccionismo en el Congreso, la demanda contra las reformas que con dificultad y recortadas, han sido aprobadas por el Congreso, la oposición a que los adultos mayores tengan un ingreso básico vital que les permita sobrevivir en condiciones mínimas de dignidad por lo menos tener comida digna, demandar la reforma pensional universal para que en el futuro todos los adultos mayores puedan tener una vida digna, esa es Paloma Valencia. Pero al Pacto Histórico en su campaña la falta garra para confrontar a esos candidatos filibusteros y antisociales.
De la Espriella un abogado que ha vivido de la defensa de mafiosos quien alguna vez dijo que la ética no tiene nada que ver con el derecho, cuando defendía a Jorge Pretelt magistrado de la Corte Constitucional condenado por vender fallos de tutela en dicho organismo. Ha defendido a Alex Saab vinculado con el régimen venezolano en asuntos relacionados con la corrupción, lo mismo que a David Murcia Guzmán (Pirámide DMG) quiénes además han señalado que De la Espriella se habría quedado con recursos destinados en el caso de Guzman a corrupción de parlamentarios. De la Espriella habla poco del país y sus problemas porque poco saben de los mismos y menos de propuestas para enfrentarlos.
Se requiere una confrontación de fondo sobre la agenda de gobierno y las alternativas para enfrentar los grandes problemas del país. Es la tarea, así como la intensificación del trabajo con la gente, con los indecisos que son los que definirán la contienda.
Pedro Santana Rodríguez, Director Revista Sur
Foto tomada de: Infobae

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