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Resultados electorales del 31 de mayo, el neofascismo al acecho

8 junio, 2026 By José Arnulfo Bayona Leave a Comment

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Los resultados de los comicios electorales en la primera vuelta, favorecieron al candidato de la extrema derecha neoliberal, disfrazado de outsider, Abelardo de la Espriella y al candidato del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, Iván Cepeda Castro. Para la segunda vuelta, el mata – gatos, destripador, según el cuestionado pre conteo de los formularios E14, arranca con más de 670.000 votos de ventaja sobre Iván Cepeda; quien, hasta el día de las elecciones, había punteado, con diferencias significativas, en todas las encuestas; lo cual, llenó de optimismo, tanto a su staff de campaña, como a sus seguidores, al punto que la estrategia fue planeada para lograr su elección en primera vuelta.

Solamente un sondeo, no una encuesta, publicado por la empresa Atlas Intel, a pocos días de las elecciones, presuntamente contratado por de la Espriella y el pasquín SEMANA, había puesto, de manera artificiosa, al candidato de la extrema derecha a figurar por encima de Iván Cepeda en la intención del voto ciudadano. Sin duda alaguna, el inesperado resultado causó desconcierto entre las filas del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida; así como, entre los 9.683.743, ciudadanos y ciudadanas que, según el discutido pre – conteo, votaron por el senador Iván Cepeda.

En nuestra opinión, estas son algunas de las razones que condujeron al sorpresivo resultado:

En primer lugar, todo indica que, como en anteriores comicios, nuevamente el fraude fue determinante en el resultado del pasado 31 de mayo. El Registrador nacional, que se negó a adquirir un software electoral de propiedad estatal, ordenado desde 2018 mediante fallo del Consejo de Estado, reiteradamente solicitado por el presidente Gustavo Petro, sospechosamente mantuvo el contrato que permitió manejar y controlar el software y los códigos fuente de todo el proceso electoral y el conteo de votos a la cuestionada empresa privada Thomas Greg & Sons de los hermanos Bautista, declarados convictos por la justicia norteamericana por fraude comprobado a entidades bancarias gringas.

El registrador hizo caso omiso; tanto, de la sentencia del Consejo de Estado del 2018 que declaró vulnerable el software de los Bautista, como de las denuncias sobre audios que circularon, en los cuales se escuchan presuntas conversaciones entre los bandidos hermanos Bautista y el candidato de la extrema derecha, en las que le ofrecen ponerlo en la presidencia a cambio de la devolución del jugoso contrato de expedición de los pasaportes que no les fue renovado por el gobierno.

El presidente, puso en entredicho los resultados del pre conteo de los votos anunciado por el registrador nacional, Hernán Penagos y dijo que no reconocía los datos del pre conteo, porque dice tener pruebas de que “el software fue modificado dos veces el 26 de mayo”, para alterar el censo electoral “que había sido cerrado en 41.421.973 y elevado a 42. 307. 373 y el número de puestos que fueron aumentados de 13.742 a 14.438 en DIVIPOL (software de los hermanos Bautista); es decir, 696 puestos más de votación, y las mesas de votación inscritas fueron aumentadas de 120.527 a 122.020; es decir, 1.493 mesas adicionadas ilegalmente. Denunció que “en 5.300 mesas en donde máximo pueden votar 300 ciudadanos aparecen datos con 700 votantes por mesa; aseguró que, en dichas mesas, registran una ventaja de 635.000 votos del candidato Abelardo sobre Iván Cepeda”. Por estas probables evidencias, que deben ser demostradas, el presidente dijo que solamente reconocería los resultados luego de que los escrutinios de los jueces y registradores responsables se hicieran públicos.

En segundo lugar, no cabe duda de que el matarife y sus cómplices de extrema derecha, liberales, conservadores, de Cambio Radical, etc.  jugaron en la contienda electoral con dos candidatos, Paloma Valencia, ganadora de la “Gran Consulta por Colombia” en la que participaron otros siete mini candidatos de derecha y centro derecha, y, Abelardo de la Espriella, declarado uribista radical, que funge como candidato outsider, claramente neofascista, falsamente autoproclamado como “candidato de los que nunca han vivido de la teta del Estado”. Rápidamente y ante el desinfle de la candidata del Centro Democrático, por debajo de la mesa, abandonaron a Paloma y ordenaron votar por el destripador. Todo el establecimiento, que ha saqueado durante décadas el erario, apostó por el triunfo de Abelardo en primera vuelta quien, sin sonrojarse, aceptó el respaldo de los clanes mafiosos uribistas, que hicieron sentir la votación en los territorios bajo su dominio, entre ellos, los Char en el Atlántico, los Gnecco del Cesar, los Blel de Bolívar.

En tercer lugar, los gremios económicos, el capital financiero y los medios corporativos, le dieron apoyo irrestricto, le taparon su pasado de abogado de las mafias del narcotráfico, de paramilitares, de estafadores, contrabandistas y violadores de niñas y mujeres; de estafador de estafadores de pirámides, etc.; no solo celebraron su discurso de odio a los pobres y a sus contradictores, violento, racista, patriarcal, sexista, anti feminista, homofóbico, transfóbico, de intimidación a periodistas, grosero, irrespetuoso, mentiroso, calumniador, sino que  promovieron su discurso anti derechos humanos, sociales, culturales y laborales y de seguridad social en salud, contra la paz y sus promesa de acabar el Sisbén, acabar la educación pública, convertir hospitales y establecimientos educativos, en mega cárceles como las de Bukele en  El Salvador.

Además,  promovieron sus promesas, de revertir las  reformas democráticas del gobierno, eliminar los bonos pensionales a los millones de ancianos empobrecidos, eliminar el salario mínimo vital y móvil, acabar la JEP, de destripar a los miembros de los partidos de Izquierda, restablecer la política de “seguridad democrática” de Uribe, de la guerra para imponer la paz de los sepulcros; despedir 700.000 empleados públicos, copiar para Colombia el modelo de Milei que ha sometido al pueblo argentino a una hambruna sin precedentes en la historia, de apoyo al genocidio de Netanyahu y Trump en  Palestina; así como, a las guerras contra Irán y contra el pueblo del Líbano, Yemen etc. Todo, acompañado de la guerra mediática y de Aniquilamiento moral contra el gobierno de Gustavo Petro y la candidatura de Iván Cepeda. Campaña fundamentada en el “proyecto Júpiter” para inducir a la gente a votar “con odio, indignación e incertidumbre” y de intimidación y amenaza a los trabajadores de perder el empleo si votaban por Iván Cepeda.

En cuarto lugar, el proceso electoral colombiano hace parte de  la ofensiva del gobierno imperialista de Donald Trump sobre América Latina, mediante una fuerte incidencia, sometimiento y control de los gobiernos de la región con acciones como el denunciado “Honduras Gate” contra los gobiernos de Brasil, Colombia y México y el “Escudo de las Américas“, para controlar y someter los países en el marco de la doctrina Monroe, reforzada con el corolario Trump; lo cual, explica los pronunciamientos  de parlamentarios republicanos, Elvira Salazar, Bernie Moreno y otros llamando a votar por el mata gatos, bajo amenaza de desconocer el triunfo de Cepeda y, el reciente mensaje del presidente Yanqui en el que expresa sus “felicitaciones al candidato  colombiano “El Tigre” Abelardo de la Espriella”, de quien dice sería exitoso para “restablecer el orden, detener la  inmigración y reprimir el crimen y las drogas”. Se trata de una descarada injerencia imperialista para instalar en Colombia un gobierno títere y avanzar en el proceso de la reinstauración de gobiernos de extrema derecha, neofascistas y pro imperialistas en Latinoamérica, tal como ha ocurrido, en Honduras, El Salvador, argentina, Bolivia, Chile, Honduras, Ecuador y Venezuela; esta última, agredida militarmente y convertida en un protectorado gringo.

En quinto lugar, en estas elecciones, se enfrentan dos modelos económicos y políticos de país, el neoliberal y de despojo, arriba enunciado del candidato de la muerte y el de la opción por los pobres, la paz, la democracia, los derechos humanos, la justicia social, la transición a las energías limpias, las reformas sociales y democráticas, la  reforma agraria, el empleo digno, los derechos económicos sociales y culturales; en general, la profundización de las reformas democrática, la lucha contra la corrupción, etc.,  iniciadas por el gobierno de Gustavo Petro. Modelo que ha beneficiado las clases trabajadoras, los campesinos sin tierra, las y los millones de ancianos que viven en la miseria, los cientos de miles de jóvenes que pudieron matricularse gratuitamente en las Universidades públicas, los soldados del servicio militar que empezaron a recibir un salario mínimo vital, las madres comunitarias, etc. respaldado el 31 de mayo, en cabeza de los compañeros Iván Cepeda y Aida Quilcue, por cerca de diez millones de ciudadanos y ciudadanas.

Finalmente, las sumas astronómicas invertidas por el candidato de la extrema derecha, la multimillonaria inversión en bodegas, bots digitales, redes sociales, granjas de trolls, para inflar artificialmente el candidato de la muerte, masificar la desinformación y las calumnias, sembrar artificialmente el supuesto apoyo masivo (astroturfing), etc., así como, con los medios corporativos que llegaron a millones de electores, mientras que las multitudes  que coparon las plazas públicas; que, ciertamente impactaron positivamente a más de un millón de ciudadanos que acudieron a escuchar las propuestas de  candidato de la vida, pero no masificaron el mensaje en las redes y demás recursos digitales. La campaña de Iván cepeda se desarrolló en medio de las carencias, la austeridad, el silencio y la estigmatización de los medios corporativos.

El Pueblo tiene la responsabilidad histórica de avanzar en el proceso de transformación democrática del país, la lucha por la paz, el progreso colectivo y la vida digna, o, regresar al pasado de corrupción, despojo de los derechos, la precarización laboral, los falsos positivos, el recrudecimiento de la violencia, el retorno del paramilitarismo, la gran corrupción, la destrucción de la naturaleza, la privatización de la salud, los feminicidios, la represión violenta de la protesta social, la persecución política al pensamiento crítico y los  activistas defensores de los derechos humanos y la impunidad.

Las posibilidades de avanzar hacia el triunfo de la Alianza por la vida, con Iván Cepeda y Aida Quilcue siguen ahí, los pronunciamientos de Sergio Fajardo, Juan Daniel Oviedo, Claudia López, Roy Barreras, anunciando que no votarán por el candidato de la Espriella son saludables y abren la posibilidad de ampliar la Alianza por la vida. Y, lo más esperanzador, la respuesta masiva de las juventudes universitarias en todo el país que se tomaron las calles a agitar la consigna de ¡Me la juego por la vida con Iván Cepeda!, que, además se hizo viral en las redes.

Manifiesto mi total acuerdo con lo expresado por Gonzalo Guillen, “nadie puede tener certeza de las cifras del pre conteo si se interpone la realidad del fraude”, si él mata gatos “pudo inscribirse impunemente, a pesar de tres millones de firmas falsas, es perfectamente factible que haya comprado tres millones de votos”, “Si su prontuario es criminal, Colombia no debe llevar a de la Espriella a la presidencia sino a la cárcel”.

José Arnulfo Bayona, Miembro de la Red Socialista de Colombia y fiscal de ANEP

Foto tomada de: Alcaldía de Bogotá

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Dra. Carolina Corcho Mejía, Presidenta Corporación Latinoamericana Sur, Vicepresidenta Federación Médica Colombiana

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