Este foro parlamentario y de las fuerzas progresistas del continente buscó consolidar una agenda multilateral común ante las profundas transformaciones sociales, geopolíticas y económicas de la región. La edición de este año abordó propuestas sobre paz, seguridad y multilateralismo; desarrollo sostenible e integración regional; soberanía digital e inteligencia artificial; y bienestar y cuidados.
El encuentro reunió a más de 150 legisladores, expresidentes, ministros y referentes políticos de 15 países del continente.
El académico y secretario de derechos humanos de la Presidencia de la Republica de Uruguay (2016-2020) Nelson Villarreal Durán, me ha escrito: “participe puntualmente porque estuvo en la Semana la Cumbre Regional de Población y Desarrollo con CEPAL, OIT y UNFPA. Fui escuchando las instancias del Tercer congreso panamericano que pude y trataré de escuchar todo para hacer mi columna de Filosofía y Política el próximo sábado.
Hubo exposiciones interesantes, pero con grandes déficits de propuestas. Más ideológico y de resistencia, pero válido en pensar desde las Américas en total y contra el imperialismo. Pero desde un discurso liberal progresista de izquierda. Los afros e indígenas como los sectores populares muy poco presentes, si en los videos motivacionales. Si vino alguien de Colombia o de otro lugar que pueda tener un diálogo conmigo en mi Columna sería genial. O tu comparando la de Bogotá”.
Este articulo ofrece algunos elementos para interpretar este tercer congreso Panamericano, considerando que yo he participado en el primer congreso panamericano de Bogotá (aquí está mi análisis: https://www.sur.org.co/primer-congreso-parlamentario-panamericano-en-bogota/ ).
La iniciativa de este Congreso Panamericano nació en Bogotá, en agosto de 2024, cuando el entonces presidente Gustavo Petro reunió a ocho delegaciones del norte, centro y sur de América “para formar una visión común del futuro del hemisferio”, después la visita de algunos congresistas demócratas estadunidenses como Alejandría Acacio Cortez y Gregorio Casar. Un año después, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum amplió la convocatoria a 12 delegaciones que se encontraron en Ciudad de México y ahora le tocó el turno a Uruguay, donde gobierna el Frente Amplio, una coalición de partidos de izquierda que volvió al poder con la victoria de Yamandú Orsi.
Las actividades comenzaron en el Palacio Legislativo, tuvieron una instancia abierta con más de 600 personas en el Teatro Solís y finalizaron el domingo 23 de agosto de 2026 en el Parlamento del Mercosur. Allí quedó planteado uno de los principales desafíos del encuentro: transformar los intercambios entre fuerzas progresistas del continente en una agenda de cooperación capaz de sostenerse más allá de cada coyuntura nacional.
La discusión partió de un diagnóstico compartido. Las transformaciones económicas y tecnológicas, las tensiones geopolíticas, el debilitamiento del multilateralismo y el crecimiento de fuerzas de derecha que coordinan discursos y estrategias internacionalmente obligan también a las izquierdas a construir respuestas que trasciendan las fronteras.
Para la senadora uruguaya del MPP Bettiana Díaz, ese tipo de coordinación dejó de ser solamente deseable para convertirse en una necesidad política. Los distintos países, sostuvo, tienen “problemas distintos con agendas comunes”, y espacios como el Congreso constituyen una “necesidad estratégica” frente a la coyuntura continental. No alcanza con resistir
Uno de los debates que atravesó el Congreso fue cómo evitar que la agenda de las izquierdas quede limitada a responder al avance de las derechas.
El expresidente chileno Gabriel Boric reivindicó el legado de José Mujica y planteó que las fuerzas progresistas deben recuperar la capacidad de interrogarse sobre el futuro. “Salgamos de las consignas y hagámonos las preguntas del futuro”, sostuvo durante la apertura. En la actividad realizada en el Teatro Solís profundizó esa idea: “Tenemos que convocar al futuro, no solamente administrar el presente”. La pregunta, entonces, no fue únicamente cómo defender conquistas alcanzadas durante décadas de luchas políticas y sociales, sino qué nuevas transformaciones pueden convocar a las mayorías en sociedades profundamente diferentes a las de hace veinte o treinta años.
Bettiana Díaz vinculó esa discusión con una tradición histórica de integración latinoamericana. Al cumplirse dos siglos del Congreso Anfictiónico de Panamá convocado por Simón Bolívar, sostuvo que recuperar aquel proyecto “no es una consigna nostálgica histórica, sino una necesidad”, particularmente frente a un mundo que se fragmenta cada vez más en grandes bloques.
Integración para defender la soberanía
La integración regional fue uno de los hilos conductores del encuentro, pero entendida en un sentido que excede ampliamente los acuerdos comerciales.
Lucía Topolansky evoca el legado de Pepe Mujica para impulsar la integración regional
La exvicepresidenta de Uruguay, Lucía Topolansky evocó la figura del fallecido expresidente José ‘Pepe’ Mujica para llamar a la integración regional. La viuda del exmandatario leyó una serie de apuntes del fallecido líder, en los que este sostenía que la lucha por la integración equivale a «defender la propia soberanía». En dicho texto, Mujica expresaba que la región necesita unirse en defensa de la naturaleza, creando fondos de reforestación y protección del agua.
El exmandatario también detallaba la necesidad de tener una «plataforma permanente de respuesta inmediata frente a desastres naturales», de mejorar los mecanismos de aduana y volver al comercio más dinámico y crear «formas soberanas para las transacciones monetarias». «Para nosotros el desarrollo no es un objetivo en sí mismo, es un medio para tener una humanidad mejor», continuaba el texto leído por Topolansky, en el que Mujica hacía hincapié en la importancia de invertir «en la cabeza» de los más jóvenes. «Hay entonces por delante muchísimas tareas, tareas grandes, tareas pequeñas, pero lo que no sobra es la necesidad de hacer», dijo
Topolansky al terminar de leer el texto que dijo haber encontrado esta misma mañana en su biblioteca.
Ovacionada, Topolansky llamó al continente a «marcar la presencia de los pueblos» y sus historias y sostuvo que, «aunque sean tiempos difíciles e inciertos», la izquierda tiene la ventaja de «tener una causa común».
Lucía Topolansky planteó durante la jornada del Teatro Solís que cualquier proyecto integrador necesita apropiación popular para sobrevivir a los cambios de gobierno. “La integración debe tener pueblo atrás, para que ese pueblo latinoamericano la haga suya”, sostuvo.
Topolansky propuso llevar esa discusión al terreno concreto: mecanismos regionales para enfrentar desastres naturales, herramientas soberanas para las transacciones monetarias, mayor facilidad para circular entre los países, intercambios estudiantiles y reconocimiento regional de títulos.
El diputado uruguayo del MPP, Joaquín Garlo ubicó la misma discusión en el escenario internacional actual. Para el legislador, uno de los acuerdos alcanzados durante las jornadas fue la necesidad de “defender el multilateralismo frente a esas doctrinas de supremacía unilateral” y reivindicar la integración como una herramienta para fortalecer los derechos en cada uno de los países.
Una agenda común para problemas que ya son regionales
Garlo señaló también que las deliberaciones mostraron preocupaciones que atraviesan a países con realidades políticas y económicas diferentes: desde la injerencia externa y las sanciones económicas hasta la concentración del poder tecnológico y las dificultades de los sistemas tradicionales de bienestar.
El objetivo, resumió, pasa por “fortalecer la democracia al servicio de las necesidades de nuestra gente”.
Para la diputada uruguaya del MPP, Inés Cortés, esas discusiones estuvieron inevitablemente atravesadas por la coyuntura internacional y por la necesidad de que los progresismos construyan mayores niveles de coordinación.
“Tenemos un Estados Unidos con una injerencia brutal en la región y la necesidad, en este contexto, de agruparnos los progresismos y las izquierdas, y tener agendas comunes”, señaló al finalizar el encuentro.
La idea de construir una agenda común no implica desconocer las particularidades nacionales. Por el contrario, uno de los sentidos del Congreso fue identificar aquellos problemas que, aunque tengan expresiones diferentes en cada país, difícilmente puedan resolverse exclusivamente dentro de sus fronteras.
Con fuertes críticas a EEUU comenzó el tercer Congreso Panamericano en Montevideo
La vicepresidenta uruguaya Carolina Cosse inauguró el evento el viernes 21 de agosto: a sus lados estaban la secretaria general del Morena, Carolina Rangel, de México, la política hondureña Rixi Moncada, el expresidente colombiano Ernesto Samper, el exmandatario chileno Gabriel Boric, la congresista estadounidense Pramila Jayapal y la exsenadora colombiana María José Pizarro, además de Adler, Díaz y Costa.
El joven economista estadounidense David Adler es el articulador de la instancia, también es co-coordinador general de la Internacional Progresista, integró el equipo asesor de política exterior del senador Bernie Sanders y formó parte de la Global Sumud Flotilla hacia Gaza. “¿Qué es América?”, preguntó minutos más tarde al explicar que la convocatoria responde a esa interrogante. Dijo que el llamado es a “levantar una visión alternativa” frente a la doctrina Monroe de Estados Unidos, con “cooperación, igualdad soberana, entendimiento mutuo y fraternidad”.
En la conferencia de prensa en la antesala del Senado lo acompañaron la senadora frenteamplista Bettiana Díaz, el congresista estadounidense Jesús Chuy García, el senador brasileño Humberto Costa, la asambleísta ecuatoriana Verónica Iñiguez y el diputado mexicano Alfonso Ramírez. En las intervenciones, las críticas a las acciones del gobierno estadounidense ocuparon un lugar central del evento.
Chuy García, representante por Illinois (EEUU), dijo que la reunión llega en un momento de “grave peligro” para el hemisferio y el mundo porque Estados Unidos sigue con “su larga historia en América Latina de socavar la soberanía y la democracia, masacrar a civiles y robar recursos naturales”. La delegación estadounidense prevé representar el “creciente” movimiento que rechaza “la corrupción, la oligarquía y el autoritarismo” dentro y fuera del país norteamericano.
El senador pernambucano Humberto Costa, que se centró en Brasil, señaló que es complejo mantener relaciones comerciales con Estados Unidos pagando “aranceles de 45%-50% en los productos”, además de detectar “un deseo muy claro de intervenir” en las elecciones de octubre. Alertó por la “amenaza” que representa la declaración de mafias como grupos narcoterroristas por parte del gobierno de Trump y dijo que, de cara a los comicios, las big tech tienen un papel muy importante, “en el sentido de intervenir en la elección y favorecer a los grupos de extrema derecha”.
Finalmente, la diputada ecuatoriana Verónica Iñiguez expresó que se trata de una oportunidad para “entablar un diálogo” que permita “trazar una nueva agenda alternativa de desarrollo” ante una “embestida neoliberal”, en la que los gobiernos derechistas “han tomado a la región y presentan una agenda profundamente extractivista”. “Venimos con todo el ánimo de reconstruir las relaciones, los acuerdos y las reglas de convivencia internacional, y estamos también decididos a profundizar las políticas públicas que terminen con la pobreza y con la miseria de nuestra región”, agregó Ramírez.
Expresidente colombiano Ernesto Samper: “Estamos asistiendo a una verdadera invasión de nuestros países”
El expresidente colombiano Ernesto Samper señaló que Uruguay es “una luz en medio de la oscuridad para América Latina”, porque, en este momento, los partidos progresistas de la región también necesitan “frentes amplios”.
La afirmación está enmarcada en un mundo donde hay una “crisis de representación” y “se habla de políticas sin políticos”, ya que son electos “criaturas digitales que no representan realmente los intereses ni las luchas sociales que hemos librado durante muchos años”. Llamó a un progresismo unido, a presentar “la colectivización del sur” y a “reactivar la integración”, ya que “nunca habíamos estado tan desintegrados como ahora y nunca había sido tan importante”.
«Estamos asistiendo a una verdadera invasión de nuestros países por parte de unas fuerzas que pretenden, ni siquiera derechizar, ‘fachistizar’ las relaciones entre América Latina y Estados Unidos», indicó, tras apuntar que la región «está incendiada por la política hegemónica del señor (Donald) Trump», quien -aseguró- «no ha parado de conquista espacios y de hacerlo de forma violenta». «Para combatir este tipo de invasiones es que necesitamos estar unidos los progresistas. Aumento de aranceles, persecución de los migrantes como si se tratara de criminales, suspensión de los programas de la Usaid. Esto fue apenas el comienzo, pero ahora ya tenemos reclamaciones territoriales», puntualizó Samper.
El expresidente colombiano expresó que la izquierda colombiana llegó a la instancia con indignación tras perder las elecciones, aunque afirmó que tienen “las pruebas de un fraude” ante un “gobierno ilegítimo”, con lo que el país se volvió “advertencia para los pueblos de lo rápido que se puede retroceder” y prueba de que los países latinoamericanos son vistos “como vasallos de Estados Unidos”. El expresidente Gustavo Petro no asistió al evento tras ser incluido en la lista OFAC, una “retaliación por sus posturas en el escenario internacional”, y condenar el genocidio en Gaza.
Además, Samper cuestionó las decisiones que el ultraderechista presidente colombiano Abelardo de la Espriella tomó en sus primeros días de mandato. “Ha jurado defender otra patria por encima de Colombia. Se alinea con los intereses norteamericanos. Defiende a Colombia en palabras mientras subordina, con cada decisión, nuestra independencia y nuestro pueblo. Creo que debería ser uno de los puntos a mencionar dentro del comunicado de Montevideo que nosotros creemos que América Latina debe seguir perteneciendo y reconociendo el derecho internacional humanitario, la competencia de la Corte Penal Internacional, la pertenencia de nuestros países al sistema interamericano”, listó el expresidente colombiano Samper, y ex secretario general de Unasur.
Entre los disertantes, hubo varias alusiones al fallecido expresidente uruguayo José Mujica. Una de ellas la hizo el expresidente chileno Gabriel Boric, quien expresó que la última vez que estuvo en el Salón de los Pasos Perdidos del palacio Legislativo fue para despedirlo: “Nosotros los viejos somos exitosos solo si dejamos una barra que nos supere con ventaja”, citó el chileno. Boric dijo que la izquierda necesita contundencia, señaló que la intervención de Estados Unidos sobre Venezuela es “absolutamente ilegítima”.
Boric solicitó “no darles la espalda a las nuevas tecnologías”, debatir “propuestas de nuevos modelos de desarrollo”, intercambiar sobre la manera de lograr “autonomía estratégica” y escuchar “qué están pensando los jóvenes de nuestros países”, además de compartir experiencias en “políticas públicas de cuidado ante una población que envejece, pero en donde los niños y los jóvenes tienen que ser protagonistas”.
Cosse, por otro lado, reivindicó el rol de la política. La vicepresidenta uruguaya indicó que, en un mundo polarizado, “gana terreno el insulto” y busca “matar la esperanza de la humanidad”, dando paso a “la filosofía de que no hay nada que hacer, de que la política no sirve para nada y los políticos no sirven para nada”: “Hay una corriente que atraviesa el mundo que pretende deslegitimar a la política y la política hoy es más necesaria que nunca”, señaló. Añadió que la velocidad de las revoluciones científicas y los cambios tecnológicos es cada vez mayor, lo que aumenta la distancia entre “la verdad y la apariencia”, y por eso la política se vuelve necesaria, ya que “la derecha socava la esperanza” y un elemento fundamental para lograrlo “es la distracción”.
“Cuando se nos intenta desanimar, cuando se nos intenta, en el marco de una campaña de desesperanza, decir que la derecha barre en América de norte a sur, de mar a mar, también con esa perspectiva histórica tenemos que comprender que en Colombia la izquierda perdió por menos del 1%, en Perú por menos del 0,5%… Por lo tanto, hay que reconocer la realidad, sí, pero nunca asumir que una foto de la realidad es la historia que vendrá. La historia no está escrita en piedra. Lo mejor está por venir”, reafirmó Cosse, de acuerdo al análisis de Luvis Hochimín Pareja, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico CLAE.
Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires: «Vivir en la Argentina de Milei es un infierno»
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, fue uno de los oradores principales y utilizó su discurso para realizar duras críticas al gobierno de Javier Milei. Kicillof afirmó que «vivir en la Argentina de Milei para cualquier trabajador es un infierno». «Lo es para las familias vulnerables, lo es para las juventudes, lo es para los adultos mayores», agregó.
El gobernador bonaerense cuestionó la imagen que intenta dar Milei en el exterior. «Cualquiera que viva en Argentina, cualquiera que conozca cómo se vive en Argentina sabe que esa es una imagen falsa y mentirosa. Hay una inmensa estafa que cuenta con un aparato de propaganda, de difusión, con un aparato de propagación en redes y en discursos, que intenta mostrar a Milei como un ejemplo para otros países», puntualizó.
Kicillof dijo que en su país «se está aplicando una política de destrucción de la nación» con caída de los salarios, pérdida de empleo, desfinanciamiento de los sistemas de educación y salud pública y abandono de la infraestructura social básica. «Es nuestra tarea organizar el descontento popular», señaló.
Más allá de las críticas, Kicillof aprovechó su estadía en Montevideo para reunirse con el presidente Yamandú Orsi y firmar acuerdos de cooperación en investigación científica y políticas agrarias, destacando que «mientras el Gobierno nacional desfinancia nuestro sistema científico, nosotros fortalecemos las instituciones ligadas a la investigación, la innovación y el conocimiento».
La diputada Laura Velasco (Argentina) ha hecho un balance del Congreso Panamericano y del discurso de Kicillof, afirmando que “en un contexto marcado por el avance de las derechas y por el cuestionamiento a derechos y conquistas democráticas, el Congreso fue un espacio para recuperar la iniciativa política desde la agenda progresista. Incorporando nuevos desafíos temáticos emergentes para construir proyectos de futuro capaces de ofrecer respuestas a las necesidades de nuestros pueblos.
Porque frente a los intentos de dividirnos, es fundamental la solidaridad entre los pueblos y la defensa de la soberanía de nuestras naciones, como señala en su legado Pepe Mujica. América se construye encontrándonos, reconociendo nuestras historias comunes y organizándonos para transformar nuestro presente con integración estratégica.
Debatir el rol del Estado, políticas de cuidados, transición energética, integración productiva, soberanía digital es un insumo clave para avanzar en políticas comunes. En este sentido fue muy importante la participación de Axel Kicillof poniendo en común la situación argentina donde el gobierno de Milei llevó a nuestro pueblo a peores condiciones de vida, endeudamiento y pérdida de soberanía, ante lo cual es clave plantar una alternativa política articulada con el progresismo de la región”, concluyo Laura Velasco.
Ex candidata presidencial de Honduras, Rixi Moncada: una voz antiimperialista en Montevideo
El periodista Lois Pérez Leira ha destacado que “entre la marea de intervenciones caracterizadas por el diagnóstico tibio, el formalismo diplomático y la complacencia institucional, emergió con fuerza continental una excepción radical: la contundente, breve y profunda exposición de Rixi Moncada.
Mientras gran parte de la dirigencia progresista regional opta por discursos ligeros, vacíos de confrontación ideológica y temerosos de nombrar los antagonismos reales, Moncada sacudió el plenario uruguayo demostrando que a pesar de que el discurso fue muy corto, cada palabra tenía un contenido antiimperialista. Recordó con crudeza los hechos que marcan el presente hemisférico —desde la agresión militar en Venezuela y el bloqueo criminal a Cuba, hasta las injerencias electorales directas y el uso de aranceles y sanciones como garrotes económicos—. Cada frase pronunciada funcionó como un bisturí ideológico, recordando que la soberanía popular no se declama, sino que se ejerce democratizando la economía y rompiendo las cadenas de la dependencia financiera, energética y tecnológica”, concluyó el periodista Lois Pérez Leira.
La ex ministra de defensa del gobierno progresista de la presidenta Xiomara Castro, hoy Sub Coordinadora Partido Libre, fue candidata presidencial en 2026 – Rixi Moncada (que he encontrado en Bogotá en ocasión del seminario sobre la Economía por la Vida) ha evidenciado que “si deciden quien puede y quien no puede gobernar nuestros países, la democracia deja de existir, Estados Unidos es una potencia, pero el mundo ya no es unipolar, China, India, Brasil, Rusia, Los BRICS (grupo de países con grandes economías en desarrollo) participan en la definición del nuevo orden internacional.
Donald Trump intervino con respaldo financiero a Milei en Argentina y presiono las elecciones de Colombia, nosotros vivimos el ejemplo más descarado en Honduras y me tocó vivirlo en carne propia y en plena coyuntura electoral, Donald Trump que proclama una guerra contra el narcotráfico, anuncio el indulto al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión por narcotráfico”, concluyo Rixi Moncada.
Diputado argentino Valdés: “Hay que apostar a la panamericanidad e incorporar el lenguaje de Francisco en nuestro mensaje”
El diputado nacional Eduardo Valdés de Argentina, participó del Congreso Panamericano realizado en Montevideo, Uruguay, donde llamó a “apostar a la panamericanidad” e incorporar al discurso político el lenguaje del papa Francisco.
Durante su exposición, el legislador cuestionó las políticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y reivindicó el papel que tuvo el expresidente Jimmy Carter durante la última dictadura militar argentina.
“Hay que apostar a la panamericanidad y por eso en primer lugar tanto aborrecemos a Donald Trump, quiero rescatar a un presidente de Estados Unidos que se llamó Jimmy Carter, que le salvó la vida a muchos argentinos en la peor de las dictaduras» dijo.
El legislador, señaló que entre los detenidos, producto del accionar de la dictadura, estaba su compañero «Jorge Taiana, que estaba para ser ejecutado en esos días junto a otros dos compañeros, Ernesto Villanueva y Eduardo Jozami, y pudo una llamada de quien era su secretaria de derechos humanos, Patricia Derian al propio general Videla para interpelar y decir que Estados Unidos estaba al tanto de esto« y a partir de eso, esa ley de fuga que aplicaban, tuvieron que dejarla de lado, digo esto porque la vida vale mucho”, sostuvo Valdés.
El diputado también planteó la necesidad de recuperar una conexión con las mayorías populares a través de un lenguaje vinculado a las ideas del papa Francisco.
“Para recuperar el poder político en las elecciones, deberíamos incorporar en el lenguaje del pueblo, el lenguaje que usaba Francisco. El mismo tipo que pudo en seis meses reabrir la embajada de Estados Unidos en La Habana y de Cuba en Washington, el mismo que se puso al frente del proceso de paz en Colombia después que en el plebiscito de octubre de 2016 había ganado el voto en favor del NO a los acuerdos de paz con la guerrilla de las Farc, el mismo que hizo el camino de las espaldas mojadas en Ciudad Juárez para detener el avance del muro de Donald Trump en la frontera entre EE.UU. y México”, afirmó el diputado Valdés.
“Ellos usan a los pentecostales que tienen la teología de la prosperidad, nosotros creemos en la teología del pueblo, que es que toda persona tenga derecho a tener tierra, a tener techo y a tener trabajo” ha subrayado el ex embajador argentino en el Vaticano, hoy diputado Eduardo Valdés.
El legislador argentino reclamó además que el documento final del Congreso Panamericano incluya una mención a dirigentes políticos que, según sostuvo, se encuentran encarcelados, perseguidos o proscriptos en distintos países de la región.
“Me parece que en el documento final de este congreso no debemos olvidarnos de los líderes políticos que hoy están encarcelados y perseguidos, no le tengamos miedo a decir los nombres: nos pareció aberrante que se entró a Venezuela y se secuestrara un presidente, se piense lo que se piense de ese presidente, el hecho, la acción es inimaginable en los tiempos que corremos”, manifestó.
En su intervención, mencionó los casos de Jorge Glas, Pedro Castillo, Rafael Correa, Cristina Fernández de Kirchner, Luis Arce y Evo Morales.
Hablo también de Jorge Glas que lleva seis años preso en el Ecuador, Pedro Castillo cuatro años preso presidente del Perú, Rafael Correa proscripto en su país, Cristina Fernández de Kirchner lleva presa un año y auguran seis años más, Lucho Arce que tiene una detención preventiva en Bolivia, Evo Morales que tiene que estar prófugo en su propio país. Finalmente, Valdés sostuvo que los dirigentes mencionados forman parte de una tradición política vinculada con los sectores populares de América Latina.
“Todos los presidentes que tienen origen popular, es importante que los nombremos, porque son parte de la reputación popular”, concluyó Eduardo Valdés.
Finalizó el tercer Congreso Panamericano: “Necesitamos más diálogo hemisférico, pero en términos igualitarios”
En representación del Frente Amplio (FA) fueron varios los legisladores que participaron, como los senadores Daniel Caggiani, Nicolás Viera, Daniel Borbonet, Sebastián Sabini, Constanza Moreira y Bettiana Díaz y los diputados Federico Preve, Joaquín Garlo, Alejandro Zavala, Inés Cortés y Tatiana Antúnez. La vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y la exvicepresidenta Lucía Topolansky, así como varios ministros del gobierno encabezado por Yamandú Orsi, estuvieron presentes en la jornada de inauguración, que tuvo lugar el viernes en el Palacio Legislativo, y en el evento abierto “Esto es América”, celebrado ese mismo día en el teatro Solís.
Desde la Conferencia de Acción Política Conservadora hasta el Foro de Madrid, la ultraderecha regional y global tiene sus ámbitos de encuentros en los que alinear posturas. “La derecha tiene mayor facilidad para juntarse que la izquierda”, reconoció Garlo, en diálogo con la diaria. En ese sentido, el congreso “viene a permitirnos ese espacio de encuentro que hasta ahora quizá no lo teníamos”, señaló el diputado frenteamplista.
La tercera edición coincidió con la conmemoración de los 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá. Este congreso, instalado por Simón Bolívar en 1826, “de alguna forma ha marcado la línea histórica, y ese principio de solidaridad entre los pueblos, de soberanía de las naciones, sigue estando arriba de la mesa; en nuestro caso, desde el progresismo levantamos esa bandera, que es la única forma de seguir adelante con más fuerza”, afirmó Garlo.
En el edificio anexo del Palacio Legislativo, entre el viernes y el sábado tuvieron lugar sesiones de trabajo sobre los cuatro ejes que marcaron el congreso: paz, seguridad y multilateralismo; desarrollo sostenible e integración regional; soberanía digital e inteligencia artificial, y, por último, bienestar y cuidados para las mayorías. El sábado también se dieron tres talleres de formación: uno sobre “La defensa de la democracia en el siglo XXI”, a cargo del Democracy Hub; otro acerca de “Nueva economía global en un contexto de turbulencia geopolítica”, ofrecido por el Global Fund for a New Economy y el think thank i3T, y un tercero sobre “Buenas prácticas para abordar de manera efectiva los desafíos de la ciberseguridad”, a cargo del Centro de Estudios Legales y Sociales de Argentina.
Garlo señaló que el encuentro fue un espacio para “compartir experiencias, intercambiar sobre los problemas que estamos teniendo en nuestros países y pensar en la acción conjunta a nivel regional”.
Por su parte, Cortés dijo a la diaria que se logró delinear una hoja de ruta para “empezar a generar alineamientos de trabajo que se puedan traducir en leyes también”. La diputada frenteamplista sostuvo que el “enfoque parlamentario” del congreso permite “trascender los gobiernos”.
El congreso se cerró el domingo 23 de agosto de 2026, en el Parlamento del Mercosur, ubicado sobre la rambla montevideana, donde se realizó una reunión plenaria final. Allí, los participantes abordaron los resultados de las sesiones de trabajo y adoptaron algunas declaraciones. “Los parlamentarios coincidieron en que los desafíos del continente -desde la coerción financiera y las sanciones como arma política hasta la concentración del poder tecnológico y el agotamiento de los sistemas de bienestar tradicionales- exigen respuestas coordinadas a nivel regional, y no soluciones aisladas de cada país”, se señala en un comunicado oficial del congreso. Se agrega que en los próximos días se sistematizarán las discusiones que hubo estos días, las cuales “orientarán las futuras formas de coordinación y cooperación hemisférica igualitaria entre las fuerzas progresistas de América”.
El tema de “común preocupación”, según contó Garlo, fue “la injerencia de terceros estados en nuestras naciones” y, frente a ella, “la necesidad de fortalecer la democracia al servicio de las necesidades de nuestra gente”.
Todos los debates “estuvieron atravesados por la coyuntura actual en la que tenemos un Estados Unidos con una injerencia brutal en la región y la necesidad, en este contexto, de agruparnos los progresismos y las izquierdas y tener agendas comunes”, complementó Cortés.
Garlo dijo que se trata de “defender el multilateralismo frente a esas doctrinas de supremacía unilateral y reivindicar la importancia de la integración regional, no solamente en torno a temas concretos, sino como una herramienta para fortalecer la defensa de los derechos de nuestros ciudadanos en cada uno de nuestros países”.
Garlo y Cortés participaron en la sesión sobre desarrollo económico sostenible e integración regional. La temática partió de la base de que “el desarrollo sostenible no surgirá de una subordinación absoluta a las llamadas ‘fuerzas del mercado’, sino de la planificación cuidadosa y la coordinación de estados con capacidades sólidas y comprometidos con responder a las necesidades de toda su ciudadanía”, según marcaba la agenda del evento, a la que accedió la diaria.
Durante los encuentros se discutió sobre “la necesidad de reindustrializar a los países, sobre todo de América del Sur”, a partir de “cadenas de producción integradas entre los distintos países”, comentó la diputada frenteamplista. Uno de los temas concretos fue las compras públicas y cómo “utilizarlas como motor de desarrollo con una perspectiva también de integración regional”; también se abordó “la necesidad de generar herramientas de financiamiento más propias y no tan dependientes del Norte global, de alguna manera”, señaló Cortés.
El estadounidense David Adler – economista por la Universidad de Oxford, cofundador de la Internacional Progresista y coordinador general del Congreso Panamericano, fue asesor de Bernie Sanders, senador de los Estados Unidos y excandidato a la presidencia – (que he encontrado personalmente en Bogotá durante la primera vuelta presidencial del día 31 de mayo de 2026), destacó en el cierre del domingo que el mensaje que unió a los dirigentes progresistas fue “muy claro”: “Necesitamos más diálogo hemisférico a esa escala entre el norte y el sur de las Américas, pero en nuevos términos, en términos más igualitarios”. “Hemos mostrado a lo largo de estos tres días que sí es posible sentarse y hablar de temas muy concretos, como es la paz y seguridad, como son los cuidados, los sistemas del bienestar, pero en términos que corresponden a la gran hermandad de América”, afirmó David Adler. El destacado joven economista Adler, por su parte, agregó que el encuentro se da en un contexto de «derrotas electorales recientes de la izquierda en países como Ecuador y Colombia», lo que obliga a realizar autocrítica.
Al cierre del congreso, los participantes coincidieron en un documento que señala que los desafíos del continente -»desde la coerción financiera y las sanciones como arma política, hasta la concentración del poder tecnológico y el agotamiento de los sistemas de bienestar tradicionales»— exigen respuestas coordinadas a nivel regional, y no soluciones aisladas de cada país.
El mensaje de Bernie Sanders: «Avancemos juntos en la lucha contra la oligarquía»
El senador demócrata estadounidense Bernie Sanders, que no pudo asistir en persona, envió un mensaje a los participantes que fue publicado por El País de Madrid, en el que llamó a los progresistas del hemisferio a «avanzar mediante la solidaridad internacional», hablando con una sola voz «por la justicia económica, por la democracia, por la sensatez ambiental, por el fin de todas las formas de intolerancia y por la soberanía de cada nación».
En su mensaje, Sanders denunció que «en un país tras otro, desde Argentina a Colombia, de Honduras a Perú y ahora en Brasil, la administración de Trump —de una manera escandalosa e inaceptable— ha apoyado a candidatos reaccionarios al influir decisivamente en las elecciones latinoamericanas». Y concluyó: «Hermanos y hermanas: avancemos juntos en la lucha contra la oligarquía, contra el autoritarismo y contra un nivel de avaricia sin precedentes».
Al respecto, la congresista estadunidense Pramila Jayapal ha subrayado: “Soy la congresista Pramila Jayapal, representante del Séptimo Distrito Congresional del Estado de Washington y una orgullosa inmigrante: la primera y única mujer indoamericana en servir en la Cámara de Representantes y una de las apenas dos docenas de ciudadanos naturalizados en el Congreso. Tanto yo como mi colega, el representante Chuy García de Illinois, nos sentimos muy honrados de estar con ustedes en la inauguración de este Congreso Panamericano.
El Congreso Panamericano de este año fue una oportunidad crítica para luchar contra el fascismo y construir una visión que devuelva el poder a las manos de la gente trabajadora en todo nuestro hemisferio.
La doctrina “Donroe” de la administración Trump promueve una política errónea y fallida de intervención estadounidense en el hemisferio. El apoyo de EE. UU. a la intervención militar y la política exterior de Trump es ahora extremadamente impopular. El pueblo estadounidense ve la importancia de la diplomacia y quiere que tengamos asociaciones a largo plazo que nos mantengan a todos seguros. Combatir el extremismo de derecha es un proyecto global, uno arraigado en la diplomacia y la asociación. Espero con interés seguir trabajando juntos para devolver el poder a las personas trabajadoras y pobres.
Los intentos de Trump de deslegitimar elecciones democráticas, tanto en el país como en el extranjero, parecen sacados directamente de un manual autoritario. Esto no es normal. Los demócratas trabajarán para que Trump rinda cuentas y garantizar que no interfiera en las elecciones brasileñas”, concluyo la congresista estadunidense Pramila.
Vicepresidentes del PARLASUR destacan integración y cooperación regional en el Tercer Congreso Panamericano
Parlamentarios del Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR) participaron del Tercer Congreso Panamericano, estuvieron representado por el vicepresidente por Brasil, Humberto Costa; el vicepresidente por Uruguay, Nicolás Viera; la Parlamentaria uruguaya Bettiana Díaz; y los Parlamentarios argentinos Cecilia Nicolini y Gabriel Fuks, quienes participaron de distintas instancias de trabajo e intercambio desarrolladas durante el encuentro panamericano.
Las jornadas estuvieron organizadas en torno a cuatro grandes ejes: paz, seguridad y multilateralismo; desarrollo económico sostenible e integración regional; soberanía digital e inteligencia artificial; y bienestar y cuidados.
Humberto Costa destaca el fortalecimiento de la integración y la diplomacia parlamentaria
El vicepresidente del PARLASUR por Brasil, Humberto Costa, participó de la jornada de apertura y centró su intervención en los desafíos que enfrenta América Latina ante el actual escenario internacional, la defensa de la soberanía y la necesidad de recuperar y fortalecer los mecanismos de concertación e integración regional.
Defender la democracia en nuestros países implica también defender nuestra capacidad soberana de decidir nuestro propio futuro”, afirmó. Costa advirtió que la fragmentación política y económica de América Latina reduce la capacidad de la región para construir respuestas conjuntas y señaló que “una de las principales tareas que se plantean hoy es, precisamente, recuperar los mecanismos de concertación regional”. En ese sentido, defendió el fortalecimiento de las instituciones regionales y destacó especialmente el papel del MERCOSUR. “Para ello, necesitamos fortalecer los mecanismos de concertación política e integración regional, ampliar la cooperación sectorial concreta y fortalecer instrumentos como el propio MERCOSUR, incorporando nuevos miembros y avanzando en nuevos acuerdos de asociación”, expresó. El vicepresidente Costa, representante del Partido dos Trabalhadores PT do Brasil, puso asimismo énfasis en la diplomacia parlamentaria como instrumento para ampliar el diálogo y la cooperación entre los países de la región. “Es importante fortalecer la democracia y la diplomacia parlamentaria, poniendo al Parlamento a disposición para contribuir a esa democracia y haciendo que nuestros parlamentos puedan ser espacios de diálogo, cooperación y construcción de respuestas comunes”, sostuvo. En esa línea, Costa planteó la importancia de avanzar en mecanismos permanentes de articulación entre legisladores comprometidos con la democracia, la soberanía y la integración regional.
Al finalizar su intervención, el senador brasilero Costa también se refirió al escenario electoral de Brasil y manifestó preocupación ante eventuales intentos de interferencia externa, al tiempo que destacó la importancia de la cooperación y la solidaridad internacional en defensa de los procesos democráticos.
«La soberanía de nuestros países está en riesgo: desde el fortalecimiento de las bases comunitarias hasta el rol central de las mujeres indígenas», llamado de la Senadora colombiana Aída Quilcué
En el marco del tercer Congreso Panamericano, la joven asambleísta ecuatoriana Jahiren Noriega expresó a InfoCapital que en Ecuador “ya no existe una democracia” e indicó que el gobierno de Daniel Noboa llevó adelante “graves violaciones a los Derechos Humanos”.
La Representante demócrata Rashida Tlaib (EEUU) – que participo en el segundo congreso panamericano de Ciudad de Mexico, ha enfatizado que “Me declaro en solidaridad con el Congreso Panamericano que se reúne hoy en Uruguay. Con el autoritarismo en aumento en toda América —impulsado por la renovada Doctrina Monroe de Trump—, debemos construir lazos sólidos entre nuestros pueblos para luchar por la libertad, la soberanía y la justicia”.
La Senadora Esperanza Martínez (que fue ministra de salud en el primer gobierno de Paraguay del presidente y ex obispo de la teología de la liberación Fernando Lugo entre 2008 y 2012) ha agregado que “Nos encontramos fuerzas progresistas y democráticas para discutir los grandes desafíos de nuestro continente: la desigualdad, la crisis energética, las transformaciones tecnológicas, el debilitamiento de los sistemas de protección social y las nuevas disputas económicas y geopolíticas.
Frente a estos desafíos, no queremos una América subordinada a intereses externos ni un continente donde unos pocos concentren la riqueza, los recursos y las decisiones.
Queremos más integración, más democracia y más soberanía para construir un desarrollo que esté al servicio de nuestros pueblos.
Porque la cooperación entre nuestras naciones debe permitirnos defender nuestros recursos, nuestros derechos y nuestra capacidad de decidir nuestro propio futuro”, ha destacado la senadora Paraguay Esperanza Martínez.
«La soberanía de nuestros países está en riesgo»: desde el fortalecimiento de las bases comunitarias hasta el rol central de las mujeres indígenas y la academia, fue el análisis de la Senadora Colombiana Aída Quilcué que detalla las claves para frenar el avance autoritario y proteger la vida en América Latina.
El secretario general CLACSO, Pablo Vommaro ha realizado una interesante entrevista a la senadora Aida Quilcué, lideresa del movimiento indígena colombiano y del CRIC-Cauca, Defensora de Derechos Humanos y ex candidata a Vicepresidenta de Colombia, que ha agregado que “el exterminio físico y cultural de los pueblos, de las ideas y de los pensamientos diferentes ha sido constante en Colombia. Hoy existen muchos personajes se hacen llamar “defensores” pero de defensores de la muerte y el exterminio.
Alzamos nuestra voz por quienes han sido masacrados, desaparecidos y asesinados por defender la vida en los territorios”.
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Propuestas para la acción progresista
Durante el X Congreso latinoamericano del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO, realizado en Bogotá en junio de 2025, entreviste a la ministra de la Mujer de México, Citlalli Hernández Mora que me ha declarado: “quienes nos asumimos progresista de izquierda, algo hemos desatendido para que se vaya construyendo una mayoría que respalda la visión neofascista en varios países. México ha demostrado que sí se puede impulsar una alternativa al modelo neoliberal.
La Cuarta Transformación ha logrado sacar a casi 10 millones de personas de la pobreza, tomando decisiones bajo la máxima de que por el bien de todos, primero las y los pobres. El #TiempoDeMujeres es una realidad en nuestro país que busca bienestar, justicia y alegría para las mexicanas” (lea mi articulo
La secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena, Carolina Rangel Gracida, encabezó la delegación de nuestro partido en una gira de trabajo por Montevideo, Uruguay, donde participó en el Foro Progresista de Partidos Políticos, convocado por la Fundación Friedrich Ebert (FES), y el III Congreso Panamericano 2026.
Durante la intervención de la secretaria general del partido Morena, Carolina Rangel, en el acto inaugural del Congreso Panamericano, llamó a las izquierdas y los movimientos progresistas de América Latina a fortalecer su unidad, con la claridad de que ningún proyecto progresista se sostiene solo, sino que se mantiene de la revolución de las conciencias y la fortaleza de sus pueblos.
Carolina Rangel Gracida ha profundizado el liderazgo continental del partido-movimiento MORENA y de la presidenta de México Claudia Sheinbaum, destacando que “desde Morena sostenemos el total rechazo al bloqueo económico hacia Cuba, además de reafirmar el compromiso con la autodeterminación de los pueblos y la construcción de una agenda progresista común capaz de responder a los desafíos compartidos de nuestro continente.
Porque tenemos claro que “por el bien de todos y todas, primero las y los pobres”, no es una consigna vacía, sino una brújula moral del actuar público de nuestra América. Me voy de Uruguay con un balance muy positivo, con redes de solidaridad tejidas, con vías de acción delineadas y con la certeza profunda de que a nuestra América se le defiende desde la dignidad organizada, la soberanía y el amor entre nuestros pueblos.
El sueño de nuestra América unida y soberana es una meta de construcción colectivas, ya hemos dado los primeros pasos en su defensa.
La embajadora de Cuba en México, Johana Tablada de la Torre, ha evidenciado que “En su discurso en Tercer Congreso Panamericano, Carolina Rangel, secretaria general del Partido Morena, aseguró que México seguirá alzando la voz en contra del genocidio en Gaza y “en contra del inhumano bloqueo a Cuba”. Mucho se agradece esa solidaridad cuando más se necesita”.
El periodista brasilero Gus Reimon ha analizado que “Uno de los puntos más polémicos fue la ausencia de gobiernos y sectores políticos considerados más confrontativos con Washington.
Según la fuente que difundió esta interpretación, Cuba, Venezuela y Nicaragua quedaron fuera del encuentro, al igual que dirigentes y sectores vinculados a otras corrientes de izquierda latinoamericana, entre ellos Evo Morales y sectores de la izquierda peruana.
Para sus críticos, esto demuestra que existe una frontera política dentro de la izquierda continental: determinados sectores serían considerados aceptables para la institucionalidad regional, mientras que otros quedarían excluidos cuando cuestionan abiertamente la influencia estadounidense. La discusión, por lo tanto, no sería solamente sobre quién participa de un congreso.
Sería sobre qué izquierda tiene permiso para ocupar el escenario internacional”.
Las afirmaciones de Carolina Rangel, secretaria general del Partido Morena, que aseguró que México seguirá alzando la voz “en contra del inhumano bloqueo a Cuba” no están presentes en el documento final del tercer congreso panamericano de Montevideo mientras que Cuba denunció en la ONU que el bloqueo de EE.UU. golpea la salud y pone vidas en riesgo de todo un pueblo.
La Representante Permanente Alterna de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajadora Daylenis Moreno Guerra, denunció en Nueva York, el día 24 de agosto de 2026, que el bloqueo obstaculiza servicios básicos, incluida la salud, con graves consecuencias para niños, adolescentes y mujeres.
Moreno Guerra alertó que más de 34 mil embarazadas no pueden realizarse ecografías prenatales, mientras la tasa de mortalidad infantil se ha duplicado y supera actualmente los 9,8 por cada 1 000 nacidos vivos. “La baja en importantes indicadores sociales y de salud confirman que el bloqueo existe y mata”, subrayó. Denunció asimismo el impacto del bloqueo sobre la cooperación internacional: más de 7 000 contenedores, incluidos donativos de agencias de las Naciones Unidas, permanecen varados en puertos del Caribe, mientras otros 170 contenedores de bienes esenciales ya arribaron a Cuba, pero no han podido ser entregados a sus destinatarios debido a la falta de combustible.
La Representante Permanente Alterna señaló que desde hace más de dos meses esperan disponibilidad de fletes 126 kits de salud sexual y reproductiva, 20 camas y gabinetes para salas de ginecobstetricia, más de un millón de condones y medicamentos vitales para la atención al parto y sus complicaciones, todos donados por el UNFPA, como muestra fehaciente del impacto de esta brutal política, ha documentado Prensa Latina.
Desde México, la secretaria general de Morena, Carolina Rangel, apostó por combinar crecimiento económico y derechos sociales en contraposición a las recetas neoliberales que se aplicaron décadas atrás. “Nos dijeron que el libre mercado lo resolvía todo, que el Estado debía achicarse hasta desaparecer y que la desigualdad era el precio inevitable del progreso”, denunció Rangel antes de pedir que la izquierda construya una nueva agenda que contemple las políticas de cuidados, la transición energética, la integración productiva y la soberanía digital.
Solidaridad en lugar de dominación: las propuestas del congressman Gregorio Casar, ex sindicalista de los migrantes mexicanos
El Defensor de los derechos laborales -antes de que fuera electo, Gregorio Casar (hijo de migrantes mexicanos y líder sindical comprometido en la lucha por los derechos de las personas migrantes “ilegales” por EEUU) trabajó en el Proyecto de Defensa Laboral abogando exitosamente por descansos y acceso a agua para trabajadores de construcción en días de calor. Su trabajo con sindicatos y organizaciones de derechos del trabajador sentó la base para su campaña electoral exitosa para el concilio de la ciudad de Austin. En ese puesto logró promover legislación que ofreció días pagados por enfermedad para todo trabajador, entre otras protecciones básicas.
El ex sindicalista Gregorio Casar, ya ha ganado la relación en su segundo mandato como congresista para la diputación federal como socialista demócrata y ahora es líder del ‘caucus’ Progresista que cuenta con 100 integrantes (del total de 435 curules).
El diputado texano también cree que los cambios que se requieren en su estado y país tienen una dimensión internacional. Casar fue parte de una delegación de legisladores progresistas estadunidenses que realizaron una gira para visitar a sus contrapartes y los líderes de Chile, Brasil y Colombia en 2023 y en 2024.
Greg Casar es de un estado, Texas, percibido como bastión conservador, encabezado por políticos derechistas como el gobernador Greg Abbott y el senador Ted Cruz, ambos antimigrantes y feroces opositores de políticos progresistas dentro y fuera de este país. Casar explica que “cuando pienso en Texas, no pienso en los Abbott o Cruz, pienso en la gente que se trepó a los postes de luz para componerlos durante la tormenta invernal gigantesca que dejó a tantos sin electricidad, pienso en la gente que entregó cobijas a las familias que se estaban congelando en esa tormenta, pienso en la gente de Houston que dio techo a casi la mitad de Nueva Orleans cuando arrasó esa ciudad el (huracán) ‘Katrina’, y pienso en Emma Tenayuca, en San Antonio, que ayudó a construir el movimiento laboral como mexicana-estadunidense de veintitantos años” en los la década de los 1930.
Yo tuve el honor de conocer personalmente al congressman Gregorio Casar durante el primer congreso panamericano realizado en agosto de 2024 en Bogotá.
Con su joven carisma, recuerdo los diálogos de Gregorio Casar con otras jóvenes legisladoras mexicanas en Bogotá…
“La pregunta es: ¿si nos deshacemos de la Doctrina Monroe, si superamos la idea de que el papel de Estados Unidos es de dominación militar o empresarial, con qué sustituimos eso? Yo pienso que los sustitutivos con solidaridad entre trabajadores en lugar de solidaridad empresarial”.
Greg Casar agregó: “hemos visto tantos de nuestros acuerdos comerciales que se tratan de qué le conviene a las élites en México y las élites en Estados Unidos; ellos negocian el acuerdo”. Dados los cambios en México con un gobierno progresista, Casar dice que existen oportunidades para ir pensando “¿qué tal si los pactos comerciales realmente eran entre el pueblo trabajador de México y el pueblo trabajador de Estados Unidos? Eso ofrecería sobrevivir de manera conjunta”.
Con ocasión del encuentro del día 23de agosto de 2023 con el presidente Gustavo Petro, el joven congressman Gregorio Casar prometió de trabajar con un claro objetivo: “End a failed War on Drugs based on violence, through peace & opportunities for the por”.
En julio de 2026, tres enmiendas presentadas por los congresistas estadunidenses, Jesús “Chuy” García, Alexandria Ocasio-Cortez y Greg Casar, buscan poner bajo lupa la cooperación militar con Colombia, evitar que recursos estadounidenses terminen beneficiando redes vinculadas con el paramilitarismo, defender la implementación del Acuerdo de Paz y revisar el papel de Washington en violaciones de derechos humanos como los falsos positivos. El mensaje es claro: la agenda de “mano dura” del presidente De la Espriella y su alineamiento con Trump ya encienden alarmas en Washington, como ha documentado Revista Raya de Bogotá (
Ahora, el congresista por Texas Greg Casar criticó las políticas migratorias impulsadas por el gobierno de Donald Trump y aseguró que la comunidad latina podría tener un papel decisivo en las elecciones de noviembre de 2026.
El secretario de la Presidencia de Uruguay, Alejandro Sánchez criticó el “gasto en guerras” y que no se resuelva la pobreza y el hambre en el mundo
El secretario de la Presidencia de Uruguay, Alejandro Sánchez, fue uno de los oradores en el Congreso Panamericano: en su discurso, Sánchez abogó por la construcción de la paz y criticó los gastos de “los señores de la guerra”.
“Tenemos la enorme responsabilidad en este continente y en este mundo de guerra, de luchar por la paz. De pelear porque exista paz, democracia y justicia para todos”, dijo Sánchez, que señaló que se destinan cuatro millones de dólares por minuto para “la maquinaria bélica”.
“Nos dicen que no hay plata para resolver los problemas de la pobreza y el hambre en el mundo. Es una vergüenza que se gaste tanto por los poderosos de la guerra, los señores de la guerra, y no que logremos revertir la situación para invertir donde hay que invertir para cambiar. Esas relaciones están desiguales”, subrayó Alejandro Sánchez.
El mismo alcalde de New York, Mamdani, confirmó el discurso de Sánchez (que ha viajado en varias ocasiones a Bogotá con el respaldo de la Fundación Futuro de Santiago de Chile): “Estamos gastando decenas de miles de millones de dólares en matar a personas. Ese dinero podría haberse utilizado para facilitar la vida de nuestra gente. Siempre parece haber dinero para la guerra, pero no para alimentar a los pobres”.
También Simón Gómez, director del Centro de Pensamiento Vida de Bogotá, ha participado en el tercer congreso panamericano de Montevideo: el economista colombiano ha señalado que “Toda decisión económica es una decisión política, define si hay salud pública, si un joven entra a la universidad, si un trabajador gana un salario justo o si una familia vive con dignidad. Aprender, cuestionar y democratizar el conocimiento también es una forma de transformar el mundo.
Por esa razón el pasado 18 de agosto, en el lanzamiento de nuestro libro “Economía para la transformación social: Pequeño manual para cambiar el mundo”, lo dejamos claro. Este libro es una herramienta pedagógica para llevar a las aulas, los barrios, los colegios y las comunidades. El coautor César Giraldo ha comentado que “La hacen complicada para que sea una ciencia de dominación”.
“No hay una sola ruta posible; la economía también es una ciencia y un arte para la vida”. La destacada vicepresidenta del Banco de la Republica y académica de la Universidad Nacional Carla Moisa, ha agregado que “Democratizar la economía es el primer paso para disputar el modelo de país que queremos”.
El ex ministro colombiano de energía, Edwin Palma Egea ha invitado a profundizar este análisis que está haciendo en estos momentos la izquierda en Mexico y en Colombia. Lea el artículo de la revista Nuso, El México de Morena: ¿una inspiración para la izquierda?
https://nuso.org/articulo/320-mexico-morena-inspiracion-izquierda/
Concluyo este articulo con el Editorial del 22 de agosto de 2026 de La Diaria (UY) que considera que “esta plataforma posee una mayor flexibilidad para la búsqueda de acuerdos que la de organizaciones con representación formal de fuerzas políticas nacionales, como el Foro de San Pablo, y una representatividad actualizada, a diferencia de las integradas por personas, como el Grupo de Puebla. Tiene, entre otras características, potencial para contrapesar la incidencia internacional creciente de la coordinación entre fuerzas políticas de ultraderecha, con dos ventajas relevantes.
Por un lado, el internacionalismo reaccionario de estos tiempos entraña una contradicción interna profunda, porque sus conductores en cada país invocan el nacionalismo. Pueden compartir –y lo hacen– un relato contra el progresismo y un repertorio de procedimientos para combatirlo, pero Trump procura que Estados Unidos gane poder a expensas del resto del mundo, y solo es posible secundarlo desde posiciones subordinadas, que traicionan las promesas de los otros líderes a sus pueblos.
Por otro lado, la ultraderecha de este siglo fomenta una polarización que absorbe o debilita a las fuerzas políticas tradicionales de derecha, centroderecha y centro. El tejido de alianzas progresista planteado por iniciativas como la del CP, por el contrario, respeta y fortalece una diversidad de posiciones, dándoles así sustento y sentido a las reglas de juego democráticas que la ultraderecha socava.
No es menor ni casual que Uruguay sea sede de esta tercera edición del CP. En la actualidad, nuestro país es uno de los pocos en la región con un gobierno democrático progresista, y no cuenta con la riqueza y el peso internacional de Brasil y México. Esto implica la necesidad de actuar en varios frentes simultáneos con inteligencia y amplitud de miras, desde el plano de la política exterior estatal hasta el partidario.
La coyuntura actual de la región impone –en especial hasta que se despejen este año las incógnitas de las elecciones en Brasil y Estados Unidos– que en algunas áreas nos mantengamos a la defensiva o trabajemos para reducir daños, mientras diversificamos nuestros puntos de apoyo y elegimos nuestras batallas. Ser anfitriones del Congreso Panamericano abre perspectivas que valen la pena”.
Al respecto, el académico y secretario de derechos humanos de la Presidencia de la Republica de Uruguay (2016-2020) Nelson Villarreal Durán, ofrece una clave de interpretación de los desafíos que abre el tercer congreso panamericano de Montevideo: “el desafío de innovar para las izquierdas requiere de reflexión, análisis e intercambio de ideas, pero sobre todo se requiere re-vincular con prácticas sociales emancipatorias y esperanza utópica democrática en lo comunitario y colectivo que construya un bloque diverso y alternativo al sistema actual”.
Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001, autor de 10 libros en 5 idiomas. Analiza las relaciones entre derechos humanos, movimientos sociales, políticas emancipadoras y la geopolítica de Papa Francisco. Fue recibido por el Papa Francisco en audiencia en Vaticano en octubre de 2017. Co-fundador del Observatorio sobre la Región Andina SELVAS (Milán, 2001), del Observatorio sobre las mafias “Liberande” (promovido por la red LIBERA, Roma, 2007). Ha coorganizado el encuentro internacional de los movimientos populares con Papa Francisco, “Arena di Pace” (Verona, mayo de 2024).
Es comentarista invitado por los mass-media internacionales: SIR-Servizio Informazioni Religiose (Vaticano), Religión Digital (Madrid), Cipsi (Roma), Vita (Milán), Corporación Latinoamericana Sur (Bogotá), Rebelión (Madrid), Alai (Quito).

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