En medio de las rabiosas manifestaciones de quienes impulsan o celebran la arremetida de la ultra derecha no solo en nuestro país, sino y más grave aún, por su gran poder de incidencia e injerencia, a nivel internacional protagonizada principalmente por el actual régimen norteamericano, al cual desde ya, se vislumbra la sumisión del nuevo gobierno nacional, se ha conmemorado y/o celebrado el día del “Grito de Independencia”, que ha servido para expresar el agradecimiento de la ciudadanía al Presidente Gustavo Petro Urrego, por su gobierno al servicio de las mayorías en procura de la construcción de un país más justo y democrático.
Aunque la ciudad de Armenia y el territorio quindiano no resalta por concurrir de manera sobresaliente a las manifestaciones en respaldo al gobierno del cambio, en comparación de otras ciudades y territorios, no podemos negar de igual manera que existe un sector amplio de habitantes de la región cuyabra, que acompaña con entusiasmo las manifestaciones no solo protestando ante las injusticias o en defensa del territorio o exigiendo reformas, sino por igual reconociendo los avances sociales obtenidos estos últimos cuatro años con el gobierno progresista.
El ambiente socio-político generado en torno al proceso electoral y más aún con los resultados en la elección de un nuevo gobierno, con las denuncias muy serias de un posible y muy factible fraude, han ido conduciendo a una prevención y temor generalizado entre quienes han sido constantes en su militancia social, política y/o ambiental. Hasta quien se muestra muy desprevenidx, recomienda mucha cautela con cuidados colectivos. La valentía no puede despreciar la precaución. Quizás se necesiten lideres y lideresas en incluso héroes y heroínas, pero no mártires.
Pero en medio de todo el ambiente enrarecido, hay voces que manifiestan su disposición a la acción, eso sí, organizada y expresándose decididamente, con altura y de manera pacífica. Con una amplia claridad sobre lo que está sucediendo y puede suceder, con disposición para aportar colectivamente, con humildad y respeto hacia los intereses y requerimientos de las mayorías, sin cálculos mezquinos ni negociaciones bajo la mesa. La tarea como siempre podrá ser ardua y de largo aliento. Y como siempre aparecerán quienes lleguen solo en busca de beneficios individuales y codicia de figurar para después reclamar reconocimientos que los lleve a obtener sus propios beneficios.
La conversa debe continuar o reiniciarse, el parlotear es una práctica humana y social muy agradable cuando hay empatía y disposición a escucharse mutuamente. En la charla se puede construir acercamientos y unión. Se pueden crear amistades y acordar alianzas. Su pueden definir acciones para alcanzar objetivos dignos. Aunque el tiempo corra y la realidad se puede complicar, no debe primar el afán sino el hacer las cosas paso a paso y constantemente, sin azares, pero sin parar, sin atropellar, pero sin desvanecimientos, respetando los ritmos de cada colectivo, de cada comunidad.
John Elvis Vera Suarez
Foto tomada de: Cuestión Pública

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