La propuesta de De la Espriella es en pocas palabras la profundización del decadente y moribundo modelo neoliberal que ya se aplicó en Colombia por parte de la mayor parte de los gobernantes desde los años noventa del siglo XX. Adelgazamiento del Estado con la venta de sus empresas públicas construidas a la luz de las teorías keynesianas y del Estado del Bienestar dominantes desde los años treinta del mismo siglo, esto en el caso colombiano llevo a la venta de bancos, generadoras eléctricas, centros de acopio y almacenamiento, una parte de la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, empresas de agua potable, creación de Entidades Privadas para que, con el cuento que todo lo privado es eficiente y pulcro, como las Entidades Promotoras de Salud que hoy manejan unos 23 mil millones de dólares al año sin regulación, sin auditorias, lo que ha permitido el robo de los recursos públicos.
Lo denunciamos nosotros desde La Comisión de Seguimiento a la Sentencia T760/2008, organismo consultivo de la Corte Constitucional, desde el mes de abril de 2024 en que no aparecen soportados 13.2 billones de pesos recibidos por 8 EPS como recursos para la atención de sus afiliados durante los años 2020 a 2023. Esa denuncia duerme el sueño de los justos en la fiscalía de Luz Adriana Camargo entidad cooptada por la corrupción y por la politiquería tradicional que a su vez tiene un enorme poder en las EPS. Así que la Fiscalía protege a quienes desde las Juntas Directivas de las EPS proceden con el saqueo de los recursos públicos de la Salud. Según denuncia presentada recientemente por la Superintendencia de Salud, el propio candidato de la Espriella habría recibido más de tres mil millones de pesos de SaludVida una de las EPS en liquidación. Liquidación que fue aprobada por el gobierno de Santos.
La propuesta de De la Espriella es profundizar el desmantelamiento del Estado. Reducirlo aún más. Propone la eliminación, como consta en su desvencijado programa, de 13 ministerios y de unas 42 entidades, el despido de 700 mil trabajadores y por supuesto en su propuesta que ninguno de los llamados centros de pensamiento como Fedesarrollo, por ejemplo, haya hecho un análisis serio de una serie de propuestas que no tienen ni viabilidad económica ni viabilidad jurídica puesto que muchas de ellas son inconstitucionales y algunas supondrían la sustitución de la Constitución por lo cual para que fuesen viables requerirían ¡Oh paradoja! de una Asamblea Nacional Constituyente. Es una propuesta ilógica que no resiste ni un examen desde la lógica formal para no hablar de la lógica dialéctica, ni de la lógica cuántica.
Lo más ominoso es que propuestas como el retiro de Colombia de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, de la Organización de Estados Americanos, OEA, del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y por ende la Corte Interamericana y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, no haya merecido un pronunciamiento de los flamantes exministros de relaciones internacionales del régimen que por el contrario firman cartas de respaldo a De la Espriella y guardan silencio cuando Gustavo Petro concurre a New York para asumir la presidencia por un año del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que es su máximo organismo permanente. Tampoco hemos oído pronunciamientos ni hemos leído sesudos análisis de los centros de pensamiento que se dedican al examen de la política internacional. ¡Silencio total!
Los grandes medios de comunicación machaconamente todos los días y a todas horas en cambio muestran un país preso del caos, del derrumbe, un gobierno sumido en la anarquía, y que paradoja de nuevo, el presidente Gustavo Petro en todas las encuestas tiene una imagen y aprobación superior al 50% de los encuestados. Claro porque la gente ha vivido también en sus bolsillos los cambios reales. Pero callan frente a las propuestas de De la Espriella, no las examinan, no abren sus micrófonos y sus cámaras para la discusión. Lamentable que la campaña del Pacto Histórico apenas haya reaccionado en las dos últimas semanas para evidenciar el peligro neofascista de quien promete que se cumplan sus propuestas por la razón o por la fuerza.
La propuesta de Iván Cepeda & Aida Quilcué consiste no en la generación del miedo, por el contrario, consiste en generar esperanza en un país mejor, con democracia, con libertad, con reducción de la pobreza, con más oportunidades para todos, no acude a la amenaza contra sus adversarios políticos sino a la promesa de continuar con la política de este gobierno de no perseguir a sus opositores sino por el contrario rodearlos de garantías como las que ha tenido una oposición filibustera, obstruccionista, mentirosa y oportunista que sin embargo ha gozado de todas las garantías para su ejercicio. En este sentido fue lamentable y se condenó sin ambages el asesinato de Miguel Uribe Turbay. Los asesinos materiales están tras las rejas faltan aún los autores intelectuales.
A los mendaces medios de comunicación corporativos los ha respetado a pesar de la infame campaña de descrédito que se ha puesto en marcha desde el primer día de su gobierno. Lo que ha hecho es reinventar el sistema de medios públicos desde los cuales se ha combatido la desinformación, los bulos y las mentiras aupadas desde los medios corporativos. Porque una cosa es cierta, los libertarios neoliberales solo les gusta la libertad para ellos, para el mercado y sus fortunas, cuando hay una real competencia como la que de manera aún desigual libran el sistema de medios públicos contra los medios corporativos, entonces claman contra esa competencia y contra esa real libertad.
El programa de Cepeda & Quilcué es la profundización de las reformas quizás con menos confrontación por la personalidad de Cepeda muy distinta a la de Petro, pero identificado en lo esencial con el proyecto de una Agenda de Transición Democrática que clama por una reforma política para recatar la política de los mercaderes que la han secuestrado para su beneficio y no para trabajar por el bien público, por el interés general de nuestro país y de sus gentes. Una reforma rural integral que entregue tierra a los campesinos que la cultivan y no la tienen, mejores salarios para los trabajadores, protección a los ancianos, educación pública gratuita no solo media sino superior en las universidades públicas, salud para toda la población como un derecho fundamental, para ello hay que reindustrializar el país, pero también hay que continuar con la aprobación de la segunda fase de la reforma tributaria que grave a los que más tienen para obtener los recursos económicos que requiere la agenda social progresista. Debemos abandonar el ranking que nos ubica como el tercer país más desigual del mundo y el segundo más desigual en América Latina.
Por estas razones y como lo he expresado en otras ocasiones invito respetuosamente a votar por Iván Cepeda & Aida Quilcué este domingo 21 de junio. Estoy con la remontada que pregonan nuestros jóvenes en todos los rincones del país.
Pedro Santana Rodríguez, Director Revista Sur
Foto tomada de: El País

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