Reñida competencia
Estos comicios quedarán como unos de los más competidos desde que Colombia adoptó la segunda vuelta electoral. Se trataría de la segunda vuelta presidencial más ajustada en términos porcentuales. La diferencia entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella -ADLE solo fue del 1%.
Se recuerda el antecedente en 1994 cuando Ernesto Samper derrotó a Andrés Pastrana con una diferencia de 2.1 puntos porcentuales, una diferencia equivalente a 156.585 votos. En aquella ocasión, el liberal obtuvo 3.733.366 apoyos (50,26 %) frente a 3.576.781 (48,15 %) del dirigente conservador.
En todos los departamentos lo que ocurrió fue que se reforzó el resultado de primera vuelta. Prácticamente en los 100 municipios de la RAPEC los resultados de la segunda vuelta confirmaron lo ocurrido en la primera vuelta. Villamaría (Caldas) fue el único municipio donde ADLE perdió en la segunda vuelta (45 mil votos contra 53 mil de Cepeda) habiendo ganado en la primera (41 mil votos frente a 34 mil).
La RAPEC es uno de los principales bastiones electorales de ADLE. Los resultados en estos cuatro departamentos muestran no solo una clara victoria del candidato, sino también un reducido crecimiento frente a los porcentajes obtenidos el pasado 31 de mayo.
Según la información del Anexo, se identifican municipios que vieron crecer de manera significativa su respaldo a ADLE. Se pueden citar, por ejemplo, La Merced, Marquetalia en Caldas. En los departamentos de Quindío y Tolima, todos sus municipios expresaron en las urnas un respaldo mayoritario a ADLE.
La Virginia, Mistrató, Pueblo Rico y Quinchía, municipios de Risaralda, confirmaron en la segunda vuelta las mayorías a favor de Iván Cepeda que ya habían depositado en la primera vuelta.
En el balotaje en Caldas se llegó al 60% de respaldo electoral a ADLE, en el Quindío al 58%, en Risaralda al 55% y en el Tolima al 59%, cifras muy similares a las de la primera vuelta (ver Anexo).
Entre la primera y la segunda vuelta ADLE incrementó 300 mil votos en la RAPEC al pasar de 898 mil a 1.198 mil. Esta nueva votación se explica, en gran medida, porque los sufragios depositados por la candidata Paloma Valencia decidieron sumarse a la campaña de ADLE.
Esta situación se presentó, por ejemplo, en Manizales, Chinchiná, La Dorada, Marmato, Pensilvania o Villamaría en el departamento de Caldas, donde los nuevos votos obtenidos por ADLE en la segunda vuelta coinciden con la votación de Paloma Valencia en la primera vuelta.
Una situación semejante se observa en los municipios de Armenia, Buenavista, Calarcá, Circasia o La Tebaida en el Quindío. Algo similar se registra en Dosquebradas, La Celia, La Virginia o Mistrató, municipios de Risaralda. Mientras que en el departamento del Tolima el fenómeno se produjo en municipios como Alpujarra, Ambalema, Lérida, Villahermosa o Villarica (ver Anexo).
En el Quindío ADLE alcanzó el 58,3 % de la votación, casi 10 puntos más que en la primera vuelta (48,6%). En Caldas el candidato de Defensores de la Patria obtuvo el 58,7 % de los sufragios, un crecimiento de más de 14 puntos porcentuales frente a la primera vuelta. En Risaralda, aunque la diferencia fue menor, el candidato también logró imponerse con el 53,7% de los votos frente al 44,3 % de Cepeda. En el Tolima la campaña de ADLE sumó el 58,7% de los votos frente al 41,3% del candidato Iván Cepeda.
Aunque derrotado, Iván Cepeda sumó para su campaña una mayor cantidad de votos en esta segunda vuelta y redujo considerablemente la distancia con ADLE.
En efecto, a nivel nacional Cepeda logró un total de 12,7 millones de votos. Si bien esto no fue suficiente contra los 12,9 millones que logró el ahora presidente electo, si aumentó un total de 3,1 millones de apoyos nuevos en las urnas con los que no contó en la primera vuelta, cuando llegó a los 9,3 millones.
En la RAPEC Iván Cepeda subió de 655 mil votos a 861 mil, es decir 206 mil más entre las dos vueltas electorales. En los 100 municipios de esta Región la campaña de la Alianza por la Vida vio incrementar sus respaldos (ver Anexo).
En la RAPEC esta elección presidencial transcurrió con apego a la ley. No se presentaron hechos violentos. Todas las mesas electorales funcionaron como estaba previsto.
Abstención
La segunda vuelta presidencial arrojó varios datos que permiten ver cambios en el comportamiento electoral de los ciudadanos. Uno de los datos más llamativos es el que confirma la tendencia de reducción en los niveles de abstención. La participación de los electores creció en 2,3 millones de ciudadanos al pasar de 23.685 millones de votos a 26.095 millones de votos. El índice de abstención nacional llegó a 36,4 % en esta segunda vuelta, una reducción de más de cinco puntos porcentuales si se compara con los datos de 2022.
En la RAPEC en primera vuelta la participación electoral fue de 59,1 y en la segunda fue de 63,1, siendo Caldas el departamento con mayor participación: 64,2% en la segunda vuelta, cuando en la primera había registrado 60,7%.
Votos en blanco
Otra cifra que sigue una tendencia de decrecimiento es la del voto en blanco, que n esta oportunidad representó el 1,6 % de la participación válida, 426.848 sufragios en total. Aunque se trata de un número pequeño, también es cierto que supera la diferencia de votos entre ADLE e Iván Cepeda. Hace cuatro años, en la elección entre Gustavo Petro y Rodolfo Hernández, se presentaron 501.987 votos en blanco.
En la RAPEC el voto en blanco en la primera vuelta llegó a 37.648 y subió levemente a 39.222 en la segunda.
El nuevo escenario
Con el reconocimiento oficial del triunfo de ADLE por parte del presidente Gustavo Petro y de Iván Cepeda se inicia un proceso mediante el cual, por primera vez, el progresismo hoy en el poder realizará una transición política donde volverá a ser oposición.
En adelante estarán en juego especialmente las conquistas sociales y económicas conseguidas en este período de gobierno, la implementación del acuerdo de paz, la defensa de los derechos humanos, de las libertades políticas y de la soberanía nacional.
La gobernabilidad de un país fracturado por mitades y con un congreso sin claras mayorías hará más compleja la posibilidad de acuerdos que, de todas maneras, será necesario buscar.
Consultar Anexo: Revista Sur 463 Oscar Arango G Anexo
Oscar Arango Gaviria, Profesor titular Universidad Tecnológica de Pereira
Foto tomada de: La Patria

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