Una primera característica de este gobierno es el autoritarismo con el que maneja sus relaciones políticas. Es evidente la grieta que se ha abierto en el seno de la derecha colombiana. De la Espriella quiere subordinar y tomar el control de la derecha pasando por encima de Uribe, amenaza con destriparlo, tomar para sí el partido Centro Democrático, a lo que Uribe ladino como es y mucho más avezado y experimentado ha respondido primero sin dejarse arrebatar la presidencia del Congreso aliándose incluso con el Pacto Histórico a quien hizo oposición cerrera, filibustera y obstruccionista durante los cuatro años del gobierno de Gustavo Petro, también mostró independencia con la elección de Jorge Eliécer Laverde como Contralor General de la República mientras que aprobó al Centro Democrático como partido de Gobierno.
Durante este mes logró este gobierno la conformación de una mayoritaria coalición de Gobierno en el Congreso de la República con el ingreso como partidos de gobierno del Centro Democrático, el partido Liberal de César Gaviria, el partido Conservador de Efraín Cepeda, el partido de la U de Dilian Francisca Toro y Cambio Radical. No todos los parlamentarios de estos partidos son gobiernistas, pero si la mayoría de ellos, como lo son los 11 representantes de las curules de Paz. Con ello ha conformado una amplia coalición de gobierno dando eso sí escasa representación a estos partidos en el gabinete ministerial. Esta es otra grieta que se profundizará en la medida que avance el tiempo y se presenten los proyectos de ley, así como el Plan Nacional de Desarrollo. El gabinete ministerial está conformado mayoritariamente por politiqueros de la extrema derecha, su capacidad técnica como se viene observando es baja y por ese flanco también vendrá a mi juicio un rápido desgaste. La aprobación de De la Espriella apenas llega al 51.8% prácticamente solo lo apoyan quienes lo eligieron. Y eso que cuenta con el favor y la simpatía de las empresas encuestadoras, en este caso de la firma AtlasIntel.
En materia de política internacional podríamos decir que sobra la Cancillería pues el gobierno de De la Espriella se ha alinderado completamente con el gobierno de su partido en Estados Unidos que es el de Donald Trump y derivado de ese alinderamiento también con los intereses del gobierno genocida de Netanyahu de Israel. Alindera a Colombia con los gobiernos de la extrema derecha socios de Trump en el llamado Escudo de las Américas. Este club de la extrema derecha tiene como su propósito central reducir la presencia de China y Rusia en el continente latinoamericano así se presente como un frente de lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. Poca credibilidad tiene esa política de dientes para afuera cuando Trump indultó al expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández condenado a 45 años de cárcel por delitos relacionados con el narcotráfico. Hernández fue indultado para que engrosara las huestes de lucha contra los gobiernos de Claudia Sheinbaum, Inacio Lula Dasilva y Gustavo Petro.
El mismo día del terremoto, es decir, el 10 de agosto restableció las relaciones diplomáticas con Israel, reconoció el dominio de los Altos del Golán territorio arrebatado por Israel a Siria en la guerra de los seis días en 1967. Este despojo territorial solo esta reconocido por Estados Unidos y ahora para desvergüenza nuestra por Colombia. Decidió trasladar la sede de la embajada de Colombia en Israel a Jerusalén contrariando también las decisiones de las Naciones Unidas y las pretensiones del régimen israelí de trasladar su capital de Tel Aviv a Jerusalén y al mismo tiempo reconoció el dominio de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.
Algunas de las decisiones que toma de la Espriella son comunicadas primero por funcionarios norteamericanos. Pete Hegseth secretario de Guerra anunció desde la ciudad de Panamá donde se reunía con sus socios del Escudo de las Américas que tropas de Estados Unidos actuarían conjuntamente con tropas colombianas en territorio colombiano, este anuncio se hizo el 12 de agosto cinco días después de la posesión de De la Espriella. El 27 de agosto dos helicópteros de los Mariner de los Estados Unidos sobrevolaron la ciudad de Tumaco en el departamento de Nariño, los helicópteros UH-1Y Venom estaban, dijo el comando Sur, en una “Evaluación Operacional”. Mientras tanto el Consejo de Estado ha respondido que no ha habido ninguna solicitud de permiso para esa operación, el Senado de la República no ha recibido ninguna comunicación, pues es el organismo que autoriza el paso o la permanencia de tropas extranjeras en el territorio nacional. Y entretanto el gobierno de De la Espriella guarda silencio.
Hay por tanto una pérdida de soberanía, el ciudadano norteamericano de la Espriella defiende más los intereses de su país adoptivo del cual es ciudadano que del país que lo vio nacer y al cual gobierna. Esto por lo visto será cotidiano dada la ignorancia de De la Espriella tanto de normas internacionales como de principios del derecho internacional.
En materia económica la cuestión es más complicada aún. El 29 de julio el gobierno saliente de Gustavo Petro presentó el proyecto de presupuesto para el año 2027 por 575.7 billones de los cuales se calcularon recursos ciertos por 545,5 billones y quedaba pendiente para financiar la suma de 30,1 billones.
El gobierno de De la Espriella solicito la devolución del proyecto alegando que se encontraba desfinanciado y luego radicó un presupuesto por $635 billones es decir $59,3 billones más de lo que había presentado el gobierno de Petro. Esta nueva versión modifica las fuentes de financiamiento, no presenta proyecto de recursos adicionales e introduce modificaciones en el gasto. En el nuevo proyecto de presupuesto hay un faltante de $89,5 de recursos que no están garantizados.
Con menor recaudo y sin proyecto de recursos adicionales, la única alternativa es financiar el faltante con mayor deuda. El proyecto plantea acudir al crédito interno por $58,8 billones y al crédito externo por $54,2 billones. Pasar del 58% del PIB al 70% de deuda. Pero además reduce la inversión en $ 3 billones. Como se deduce este gobierno de forma irresponsable quiere gobernar a débito, es decir, vivir de incrementar tanto la deuda interna como la deuda externa. Y el próximo año que hará, es decir, ¿cómo financiara el presupuesto del 2028?
Pero la pregunta es ¿qué harán ahora organismos conducidos por la tecnocracia neoliberal como el Banco de la República, la Comisión de la Regla Fiscal, y los clientelistas César Gaviria, Efraín Cepeda, Dilian Francisca Toro, que se opusieron al manejo responsable de la economía en el gobierno de Gustavo Petro?. Eso lo veremos en estas próximas semanas. El manejo responsable de la economía requiere de una reforma tributaria que grave a los megáricos y que mantenga el impuesto al patrimonio. Abelardo puede conducir a una crisis profunda de la economía colombiana si las mayorías en el Congreso aprueban este manejo irresponsable.
Finalmente, el señor de la Espriella ha decidido como todo lo suyo de forma irresponsable, acabar con los procesos de negociación que se venían presentando en el país. Las zonas de concentración con los Comuneros del Sur y con el Ejército Bolivariano de Walter Mendoza y de Geovany Andrés Rojas, alias Araña quien será extraditado, así como los diálogos sociojurídicos en Medellín y el Valle de Aburra y con el Clan del Golfo, han terminado abruptamente. Ha ordenado con su ministro de Defensa, mayor general ® Jorge Eduardo Mora López, ofensiva militar contra todos estos actores armados ilegales. Y para colmo el showman presidente en ejercicio de la necropolítica decide en rueda de prensa pasearse entre las bolsas que contenían 23 cadáveres de presuntos insurgentes de las Disidencias de Calarcá Córdoba en el Guaviare, un acto de irrespeto a los muertos, no solo violatorio del Derecho Internacional Humanitario sino un acto miserable. Ahora los éxitos no se medirán en litros de sangre sino en muertos.
Para rematar flexibiliza la compra indiscriminada de armas que ahora se multiplicaran con la tonta creencia que facilitar la compra de armas redundará en una mejor seguridad, ocurrirá todo lo contrario, aumentara la violencia y los muertos y la inseguridad seguirá creciendo. Y sobre el estilo autoritario, centralista y antidemocrático basta ver la composición de la junta directiva del Fondo Milagro que manejara los recursos de la reconstrucción: cinco serán delegados nombrados por él, un delegado del director de Planeación Nacional, un delegado del ministro de Hacienda y Crédito Público y un delegado del director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, con voz, pero sin voto. Es decir, el fondo pretende controlarlo directamente Abelardo. Ninguna representación de los departamentos ni de los municipios afectados y mucho menos de las organizaciones de las víctimas y de los damnificados. Ese fondo tiene serios riesgos de fracasar dada la complejidad de los territorios afectados, su diversidad y heterogeneidad.
Como señalé al comienzo de este texto no pretendí un balance exhaustivo sino unas muestras de lo que nos espera con este gobierno. Ahora se ve que las criticas al manejo de las finanzas públicas en el gobierno de Petro eran obstruccionistas y filibusteras, ahora que se pretende llevar el endeudamiento a los máximos históricos la prensa corporativa carroñera si no aplaude estas políticas irresponsables guarda silencio frente a las mismas. Ayer anunciaba la quiebra del país ahora o aplaude o guarda silencio. Así estamos.
Pedro Santana Rodríguez, Director Revista Sur
Foto tomada de: El País

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