Durante la jornada del 20 de mayo de 2026, organizaciones sociales pidieron mayores garantías para las comunidades rurales y aseguraron que la reforma agraria requiere herramientas jurídicas para ampliar el acceso a la tierra.
La ministra de agricultura, Martha Carvajalino ha enfatizado que “miles de campesinos y campesinas de todos los rincones del país apoyan este proyecto de ley de la jurisdicción agraria que es más que una norma: es una apuesta para poner fin a más de 100 años de violencia, despojo e injusticias contra el campo colombiano”.
La ministra Carvajalino- que representa un liderazgo progresista muy destacado en el gobierno del presidente Petro – se ha dirigido al país y reafirmó que “Si no se discute aún con el mensaje de insistencia, tendremos que ver cómo se archiva y volveremos a estar aquí, el 20 de julio, en el Gobierno del presidente Petro Gustavo, radicando nuevamente este proyecto por la dignidad y la paz para Colombia”.
El presidente de la agencia ADR, Cesar Pachón (líder del paro agraria papero en 2012), hizo un llamado al Congreso de la República para que permita el debate y sea aprobada sin restricciones la jurisdicción Agraria.
“Por primera vez en la historia, un gobierno popular está acá diciendo que le den al pueblo lo que es del pueblo. ¡La Reforma Agraria solo es posible si tenemos Jurisdicción Agraria Ya!”, manifestó Cesar Pachón.
Luisa Fernanda Montaño, la voz del magdalena medio: “De las amenazas al paso firme por la tierra”
En medio del río de gente que inunda la Carrera Séptima avanzando hacia la Plaza de Bolívar, los rostros de las regiones traen consigo las historias más profundas del conflicto y la esperanza rural.
Entre la multitud pudimos conversar con una de las lideresas más prominentes del Magdalena Medio, una mujer que con determinación aglutina a miles de familias campesinas y que hoy camina con la frente en alto, a pesar de los riesgos que enfrenta su liderazgo. He personalmente acompañado por una hora a la lideresa campesina Luisa Fernanda Montaño, también para avisar los “Señores de la Guerra”, que la lideresa feminista campesina Luisa tiene el respaldo de Italia, de Europa.
La lideresa Luisa Fernanda Montaño, quien ha denunciado públicamente ser blanco de fuertes amenazas e intimidaciones jurídicas y políticas por parte de sectores opuestos a la reforma, específicamente señalando a Federico Almanza que es el terrateniente gerente de campaña del abogado Abelardo de la Espriella, no da un paso atrás.
Una afirmación temeraria que confirma una grave denuncia expresada por el mismo presidente de la República, Gustavo Petro el pasado 16 de marzo de 2026.
¿Qué ha pasado el 16 de marzo? En un Consejo de ministros, el presidente Gustavo Petro denunció públicamente una amenaza de muerte contra Felipe Harman, presuntamente relacionada con los recientes operativos de recuperación de tierras en el Magdalena Medio.
Felipe Harman es un líder social y comunitario de los Llanos orientales, fue alcalde de Villavicencio, la capital del Meta en el 2020, y se ha proyectado como una figura nacional del gobierno popular del presidente Gustavo Petro y del Pacto Histórico.
Hoy, es el director de la Agencia Nacional de Tierras, institución encargada de la reforma agraria integral, una de las más importantes banderas reformistas relacionada con los Acuerdos de Paz del 2016 con las FARC, que incluyó la formalización de 7 millones de hectáreas y la entrega de otros 3 millones a campesinos pobres y despojados por los grupos paramilitares de las AUC.
La amenaza habría sido realizada por un hombre identificado con el apellido Almanza. “El señor Almanza quiere matar al director de la ANT”, afirmó el presidente durante la sesión, en la que también pidió atención inmediata por parte de los organismos de gobierno encargados de la seguridad de Harman. Petro solicitó al Ministerio de Defensa reforzar las medidas de protección. “Tomé nota, señor ministro de Defensa, debemos proteger a todo el campesinado colombiano”.
La advertencia surge luego de los resultados entregados por la Agencia Nacional de Tierras, que reportó la recuperación de más de 54 mil hectáreas en el Magdalena Medio. Estas acciones hacen parte de los procesos adelantados por el Gobierno para recuperar predios que, según la entidad, se encontraban en manos de ocupaciones irregulares o en disputa, en Puerto Salgar, promovidas por gamonales y caciques políticos del uribismo en común acuerdo con jefes paramilitares del Magdalena Medio como Botalón y Ramón Isaza con su bandola.
De acuerdo con la información conocida, tras los avances en la recuperación de tierras habría surgido la amenaza directa contra Felipe Harman, lo que encendió las alertas dentro del Gobierno nacional sobre la seguridad del funcionario y de las comunidades campesinas en la región. Pero estas amenazas inmediatas no son solo de ese complicado territorio (Puerto Boyacá, La Dorada, Puerto Berrío), cuna de los paramilitares.
Histórica visita del presidente Petro en el acto de entrega de más de 4.500 hectáreas de tierra a campesinos del Magdalena Medio
Para entender el coraje de la lideresa campesina Luisa Fernanda Montaño, es útil retomar el discurso del presidente Petro en el acto de entrega de más de 4.500 hectáreas de tierra a campesinos del Magdalena Medio, realizado el 23 de mayo de 2025.
El presidente de la República, Gustavo Petro, ha subrayado que “Fueron miles y miles de campesinos asesinados y dejados sin tierra desde Yacopí al frente, un poco más al norte, Puerto Salgar (Cundinamarca), La Dorada (Caldas), Puerto Boyacá (Boyacá), Puerto Berrío (Antioquia), y paro ahí un poco en la geografía porque en este pedazo de territorio, específicamente en Puerto Boyacá, se construyó una alianza mortífera contra el pueblo colombiano.
Esa alianza fue de Pablo Escobar y su segundo, ‘el Pachuno’, que le llamaban después ‘El Mexicano’, ya no me acuerdo el apellido, Rodríguez, ¿cómo? Gonzalo Rodríguez Gacha, el micrófono se me cae cuando digo verdades. Es de las pasadas presidencias entonces. En realidad, la mayoría política de ese territorio, ahora sí, la mayoría política por el cual votaba el campesinado desde hacía varios años era del Partido Comunista de Colombia y del Partido Liberal en su línea Nuevo Liberalismo.
Una alianza político-militar
A los dos grupos políticos los asesinaron. La alianza político-militar que se estableció en Puerto Boyacá inició allí, después se centró sobre todo en Puerto Berrío, Antioquia, tenía que ver con el narcotráfico que intentaba tomarse las instituciones del Estado y que había penetrado para ese entonces jueces, fiscales, fiscales no existían realmente porque era antes de la Constitución del 91.
Estoy hablando más o menos de 1981-82, secciones del Ejército y penetraba allá en el Congreso de la República. Pablo Escobar se sentaba como representante a la Cámara del Partido Liberal haciéndole caso a Alberto Santofimio para matar a Luis Carlos Galán.
Lo que allí se pactó entre la limpieza del territorio, como llamaron, la limpieza del territorio era, por ejemplo, lo que yo personalmente vi, la cordillera quemándose en los ranchos del campesinado que allí habitaba, sus niños, sus niñas, sus mujeres, los hombres y no los mataron saliendo despavoridos, quizás hasta las ciudades de Zipaquirá o, quizás, hasta la ciudad de Bogotá, muchos terminaron en el barrio Policarpa, en la ciudad de Bogotá, junto al San Juan de Dios, que en 1998 se tomaron, cerrándolo, y aún hace poco intentaban dinamitar, porque quieren dinamitar la memoria del pueblo, quieren dinamitar y silenciar la historia de Colombia.
Historia que no se debe repetir más, pero lo cierto es que en ese Magdalena Medio del sur hicieron un genocidio político y la víctima fundamental fue el campesinado de Colombia. Allí aprendieron el genocidio. Allí comenzó, ojalá, los últimos años de 100 años de soledad, porque eso que se vivió en el Magdalena Medio es parte fundamental de los 100 años de soledad.
La denuncia de estos hechos, su verificación judicial, las confesiones de integrantes de esa alianza, no fueron motivo para que la justicia hiciera testigo, hiciera justicia. Aún incluso los asesinos de Luis Carlos Galán no han sido en realidad capturados, condenados.
Sus autores intelectuales que habitaban en Puerto Boyacá nunca fueron juzgados. Ese paramilitarismo que fue el inicial se financió con mercenarios, narcotraficantes y fueron entrenados por coroneles del Ejército de Israel y armados por ellos. Sus técnicas militares se aprendieron de hoy un gobierno y un mando militar genocida.
Eso fue lo que enseñaron, el genocidio en Colombia. Y esta alianza no se ha roto aún. La llegada a mi gobierno también está precedida por una segunda fase de violencia en el Magdalena Medio que siguió hacia el norte.
La palabra ‘Maseto’ es poco conocida en la ciudad de Bogotá y la prensa ni idea tiene. Se posesionó de Barrancabermeja. Yo estaba aquí cuando eso.
Vi cómo el cementerio se llenaba de cadáveres. Vi cómo una dirigencia juvenil de la ciudad era asesinada, era cazada puerta a puerta entre los barrios populares. Vi cómo lo que no creía que iba a pasar en la historia de una ciudad tan rebelde, que fue capaz en 1948 de crear la Junta Revolucionaria y tener el primer espacio de control obrero.
El cañón que está ahí junto a la refinería en su entrada es un cañón hecho por los trabajadores y las trabajadoras para defender esta ciudad a la hora, a la siguiente hora en que mataron a Gaitán. La historia de esta ciudad que es la de María Cano, la flor del trabajo nacida en Medellín, Antioquia. y que es quizás uno de los estandartes más valiosos del liderazgo femenino de Colombia comparable a La Pola, comparable a Manuelita Sáenz, gran colombiana, comparable a Juana Julia Guzmán, la cordobesa y dejo de mencionar nombres o me meto en problemas. Es una de las lideresas fundamentales de la historia de Colombia.
María Cano estuvo aquí, fundó los primeros sindicatos con Giraldo y otros y otras y el río Magdalena se llenó de organización trabajadora, de pescadores y bogas, se llamaban en ese entonces –ministra de Agricultura (Martha Carvajalino)– y aún hoy, no construimos la gran confederación de cooperativas de pescadores del río Magdalena y de Colombia.
Crecimiento del sector agrario en el país
Que pasen de usar una canoa y una atarraya y empiecen a usar refrigeradores para la pesca y barcos más grandes y lugares donde sembrar cuando no hay subida y lugares donde enfriar la pesca y congelarla para que no los estafen los compradores y lugares donde se pueda industrializar, porque si el producto del campo y de la pesca no se industrializa el esfuerzo de crecimiento que hemos hecho de casi el 8 % el año pasado, 7 % lo que va de este año, portentoso, se puede perder porque habría una sobre oferta de productos agrarios en bruto que si no se industrializan pues quedan en la caneca de la basura o en manos de los intermediarios que llevan la producción hasta Corabastos.
Aquí llegaron los ‘paras’, ‘Los Masetos’ y de aquí siguieron hacia el norte, hacia el sur de Bolívar, hacia el sur del Cesar. Allá mataron a nuestro alcalde de Aguachica que había hecho una consulta popular por la paz. Su castigo fue la muerte en manos de un grupo paramilitar cuyo jefe aún está por ahí, me olvido del nombre.
Y ese mismo esfuerzo fue seguido por la costa Caribe y llegaron al norte de Santander y llenaron el Catatumbo de fosas comunes, de cámaras de gas como los nazis y ya anunciaban que entraban a Bogotá.
Uno de ellos me amenazó de muerte, entre otros, (Miguel) Arroyave que lo mató su segundo en Los Llanos y los jefes de ese Bloque Capital, unos políticos muy famosos que ahora se esconden de apellidos famosos, hereditarios de la presidencia y otros traquetos y narcotraficantes que hoy hacen parte de lo que se llama la junta del narcotráfico y que estuvo hasta hace muy pocos meses dominando la Fiscalía General de la Nación. Por eso no querían que pusiera fiscal, porque querían mantenerla en manos del narcotráfico.
Historia que ha dejado decenas de miles de muertos, un genocidio y que nosotros queremos reparar. ¿Cómo? En primerísimo lugar devolviendo la tierra, no es entregando nueva tierra al campesinado en estas regiones, es devolviendo la tierra que tenía el campesinado. Porque también de manera personal viajaba por las tierras del Magdalena Medio cruzando Doradal (Antioquia), donde exhibían una avioneta muy famosa, la primera con que llevaron cocaína a Estados Unidos, creo.
Yo quiero, Felipe, que sobre todas las cosas esa hacienda vuelva a manos del campesinado. Es de utilidad pública porque llevaron tantos animales al zoológico que hay un problema de salud, de peligro para la sociedad y después Uribe quiso regalársela a un amigo, no sé qué, para hacer plata. Pero esa hacienda tiene tantos muertos que debe ser devuelta al pueblo.
Devolver la tierra al campesinado
Y es símbolo, es símbolo de lo que estamos haciendo. Claro que no nos quieren por lo que hacemos, pero lo que se trata en el Magdalena Medio es de devolverle la tierra a sus genuinos poseedores que es el campesinado del Magdalena Medio.
Viajando por estas tierras yo alguna vez le pregunté, creo que hice un discurso así en Cimitarra donde un compañero campesino que hoy recibe tierra me escuchó y estuve ahí al lado donde un médico, que era candidato, y ahí está, sí, ahí lo veo. ¿Cómo estás, hermano?
Ahí yo decía, ¿por qué en las noches del Magdalena Medio no hay luces en los campos? ¿Por qué se puede viajar durante horas y horas en un vehículo cualquiera? Y uno mira hacia los lados y no hay luces, como en otras partes del país sí las hay, solo las luces de la carretera aburridora y derecha donde tanta gente se ha matado por dormirse, pero no hay luces en los campos. Y no hay luces en los campos porque nadie vive allí. De día son potreros donde hay una vaca, dos vacas, cebús, generalmente, y no hay ranchos campesinos.
A la tierra le cambiaron su poseedor, el poseedor no es más sino un narcotraficante o hay un testaferro del narcotráfico o hay, podemos decir, un tercero de mala fe o un tercero de buena fe que tiene su posesión encima de la sangre y del crimen.
Y decía en Cimitarra, en mi discurso presidencial, que íbamos a volver en mi tierra, en Ciénaga de Oro, al sur, donde dormía a veces y me gustaba montar a caballo en las noches de luna, en Laguneta, donde es la mejor banda de porros de Colombia, se llama la Banda 19 de Marzo, no confundir, es buenísima. El director de la orquesta es un maestro, Manuel Emiro Naranjo, maestro, y lo amenazaron también los paramilitares queriendo que se fueran de Córdoba.
Y decía, ojalá esas tierras parezcan como cuando paseaba por las tierras de mi pueblo, llenas de luciérnagas que alumbran. Porque no hay nada como caminar por una tierra llena de luciérnagas, acompañado por ellas es mágico, suenan y alumbran, y uno va caminando por ahí y lo alumbran las luciérnagas.
Compañeras del ser humano, ojalá el Magdalena Medio parezca como un campo lleno y poblado de luciérnagas, de las luces, de las casas campesinas que produzcan allí los alimentos de Bogotá, de Medellín, de Bucaramanga, de Colombia, y ojalá aguas abajo del río Magdalena puedan incluso ser exportadas.
Alianza Fuerza Pública y campesinado
Y eso lo estamos tratando de cumplir. Devolver esas tierras es fundamental, pero lograr una alianza entre la Fuerza Pública y el campesinado es también fundamental. La alianza que se quebró allá en los años primeros de los ochenta, cuando el narcotráfico empezaba a tomarse a Colombia a sangre y fuego, y usaba el terror para hacer sentir sus criterios que no eran más que los de continuar con su negocio, hoy tiene que romperse definitivamente.
El Estado tiene que aislarse del crimen si queremos patria. Y el soldado de la patria no tiene más razón de ser que defenderla. La patria no es solo un pedazo de potrero, un río. La patria es, además del territorio, el pueblo. Sus derechos y libertades consignados en la primera Constitución de Colombia, que no se llamaba así, hecha por Bolívar en Cúcuta, y por la última Constitución de Colombia, hecha en 1991. Y ahora dicen que yo no cumplo, y lo cumplo a pie juntillas, porque ahí ordena la Constitución el acceso de la propiedad como derecho a la tierra.
¿Será que no lo han leído bien? Pero la Constitución del 91 no es monárquica, no es autoritaria, no es apátrida. La Constitución del 91 habla de una patria que es el pueblo, y la Constitución del 91 habla de un pueblo que es la soberanía, la base del poder, y no se le puede quitar la soberanía popular. Si no, no hay democracia.
Y por eso en estas tierras la alianza de la Fuerza Pública y el campesinado es fundamental. Y no estoy hablando de una teoría comunista, como dice la Cabal. Comunismo, el socialismo, como se llame, hablaba de la clase obrera, y poco confiaba en el campesinado, que creía que no podía hacer ni revoluciones, sino solo venganzas.
Y es probable, pero nosotros no queremos aquí un campesinado que haga venganzas. Si no queremos es, como Hannah Arendt decía, filósofa no marxista judía que huía de los nazis y se refugió en Nueva York, pero escribió sobre lo que significa el totalitarismo, definió claramente como un principio de la creación de la democracia y del Estado-Nación el que el campesinado levantara la bandera de la Nación. Si el campesinado no levanta la bandera de la Nación, no hay Nación”, concluyó el presidente Petro.
Entrevista a la lideresa campesina Luisa Fernanda Montaño
Regresamos a la marcha campesina de Bogotá del 20 de mayo de 2026: la lideresa Luisa Fernanda asegura conocer de cerca las dinámicas de quienes atacan su campaña y su organización en el territorio, afirmando que la lucha contra esos intentos de frenar el avance campesino se da pacíficamente, pero con absoluta firmeza en las calles.
Durante el diálogo en pleno recorrido de la carrera séptima, la lideresa Luisa Fernanda Montaño enfatizó que su presencia en Bogotá es también un acto de reconocimiento. Expresó un profundo agradecimiento al Gobierno Nacional por los procesos de distribución y formalización de tierras que finalmente están llegando al Magdalena Medio. ”Venimos de una zona históricamente golpeada, una zona de alta peligrosidad donde reclamar un derecho era una sentencia de muerte. Pero hoy las cosas están cambiando y las familias lo han entendido”, manifestó emocionada.
Del letargo institucional a la movilización popular
El mensaje más contundente de la jornada radica en la transformación política de las comunidades. De acuerdo con el testimonio recogido, los habitantes de la región entendieron que durante décadas las herramientas del parlamentarismo y las promesas políticas tradicionales fueron utilizadas para dilatar sus derechos legítimos.
Hoy, ese panorama ha dado un giro. Al comprender que habían sido instrumentalizados en el pasado, el campesinado del Magdalena Medio tomó la decisión de pasar de manera definitiva al lado del pueblo, uniendo sus fuerzas en una sola familia campesina que marcha unida para exigir las garantías legales necesarias que aseguren su futuro en el campo.
Pregunta: Apreciada lideresa Luisa Fernanda Montaño, ¿cómo fue tu encuentro con el presidente Petro el 26 de mayo de 2025, en el acto de entrega de más de 4.500 hectáreas de tierra a campesinos del Magdalena Medio?
Respuesta: soy la representante de la Coordinadora Campesina del Magdalena, organizamos 100.000 campesinos y campesinos y 180 organizaciones. Estuvimos tres municipios del Magdalena Medio, La Dorada (Caldas), Puerto Salgar (Cundinamarca) y Puerto Boyacá (Boyacá), somos los municipios más atropellados por los paramilitares y los terratenientes del Magdalena Medio. Siento que se me acortan las palabras de la alegría de verlos acá, en mi frente, al presidente Petro, porque nunca un presidente nos había escuchado, siempre nos amenazan, nos hacen ir de nuestros territorios, nos asesinan nuestras familias.
En el proceso de movilización popular, ¿cómo fue la marcha del 23 de abril de 2026?
El pasado 23 de abril de 2026 se llevó a cabo una marcha pacífica por las calles del municipio de Puerto Boyacá, Boyacá. En esta movilización participaron asociaciones campesinas y gremios de diferentes sectores políticos del campo, reunidos para celebrar la entrega de 5.300 hectáreas de tierra al campesinado del Magdalena Medio.
Este hecho representa un paso histórico para un municipio marcado por décadas de violencia y paramilitarismo. Hoy Puerto Boyacá avanza para ser reconocida como la capital de la reforma agraria del Magdalena Medio y del país.
Las organizaciones participantes agradecieron el trabajo conjunto entre la Coordinadora Campesina del Magdalena Medio y la Agencia Nacional de Tierras. Este resultado es fruto de un esfuerzo cooperativo en pro del campesinado de la región y de Colombia. Reiteramos nuestro compromiso con la paz, la justicia rural y la dignificación de la vida campesina.
Estamos en la campaña para las elecciones presidenciales, apreciada María Fernanda Montaño ¿cuál es tu opinión sobre el tema de la reforma agraria?
Federico Almanza es el terrateniente gerente de campaña de La Espriella. Almanza mató a lideres sociales en Puerto Salgar, a mí me obligó a salir de allá con amenazas, pagó 4.000 millones de pesos para asesinar al director de la Agencia Nacional de Tierras, Felipe Harman. Pero no vamos a permitir que de La Espriella nos quite la tierra, ni tampoco Paloma Valencia no quiere la reforma agraria; la tierra es de los campesinos, todas estas lideres que ahora marchan conmigo en Bogotá, me respaldan, soy una voz colectiva que representa cien mil campesinos y campesinas del Magdalena Medio.
La gente no los quiere, nosotras queremos seguir con el gobierno del campo que ha distribuido 44.000 hectáreas de tierra en el Magdalena medio.
Apreciada María Fernanda Montaño, ¿cuál es tu mensaje final para la audiencia europea que quiere conocer el coraje de las luchadoras colombianas por la reforma agraria?
Nosotras las, los campesinos sabemos que es la pobreza, muchas familias campesinas han sufrido hambre y pobreza, pero les digo que no vendan su voto por un costal de arroz. NO es verdad que la agencia de tierra, nos ha traído hoy aquí en Bogotá, venimos a marchar por exigir la aprobación de la jurisdicción agraria para que pronto haya una congresista, una alcaldesa, una gobernadora campesina y luchadora como nosotras, porque en el Congreso hay muchos políticos corruptos, como hay alcaldes corruptos en Magdalena medio y pedimos que Petro envíe la procuraduria y la controlaría para hacer controles, que se está robando mucha plata. Nosotras luchamos por la reforma agraria que es el primer punto de los Acuerdos de Paz. Queremos seguir con el gobierno del Cambio, para realizar la revolución agraria.
En plaza Bolívar, la misma ministra de agricultura Martha Carvajalino, ha difundido en sus redes sociales la foto del abrazo con la lideresa campesina María Fernanda Montaño. Efectivamente, la ministra Carvajalino expresó su solidaridad por las amenazas en contra de la lideresa Luisa Montaño, Coordinadora Campesina del Magdalena medio, relacionadas a Federico Almanza, terrateniente jefe de campaña de La Espriella, que el mismo presidente Petro ha denunciado (Ver entrevista: https://www.youtube.com/watch?v=wnH9xt4YxzU&t=100s ).
En honor a las víctimas de Mulatos y La Resbalosa, la ministra de las Culturas, Yannai Kadamani Fonrodona, inaugura dos memoriales en San José de Apartadó
Voy a concluir este artículo, recordando el liderazgo profético de una voz colectiva de resistencia, en medio de persecución y martirio que es representada por la Comunidad de Paz de San José de Apartado, que lucha por la reforma agraria, difundiendo a través del comercio Equo en Europa, FairTrade, productos de café que llegaron hasta las manos del Papa Francisco…
El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes acompañó la apertura de los memoriales “Casa Museo” y “Cúpula de la Memoria” en la vereda La Resbalosa, en el municipio de San José de Apartadó (Antioquia). Estos espacios honran la memoria de las ocho personas asesinadas el 21 de febrero de 2005 en una operación conjunta entre tropas del Ejército Nacional y estructuras paramilitares: Luis Eduardo Guerra, Bellanira Areiza, Deiner Guerra, Alfonso Bolívar Tuberquia, Sandra Milena Muñoz, Natalia Andrea Tuberquia (de 5 años), Santiago Tuberquia (de 18 meses) y Alejandro Pérez. Los hechos han sido reconocidos por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) como crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Alfonso Bolívar Tuberquia era coordinador de la Zona Humanitaria de La Resbalosa y referente del proceso comunitario. Su esposa Sandra Milena Muñoz, de 24 años, también hacía parte activa de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. Junto a ellos fueron asesinados sus dos hijos, Natalia de 5 años y Santiago de apenas 18 meses, así como Alejandro Pérez, un campesino que se encontraba trabajando en la zona. La familia vivía en la finca La Cabaña, donde cultivaban maíz, plátano, yuca y cacao para el sostenimiento familiar y comunitario, y donde defendían cada día su derecho a vivir en paz”.
En abril de 2005 yo personalmente, he sufrido amenazas y persecución por haber acompañado el liderazgo del jesuita Javier Giraldo y la ex alcaldesa de Apartado, Gloria Cuartas y por haber publicado varios artículos en la prensa europea en las denuncias de estas masacres de Mulatos y la Resbalosa, después de haber encontrado el líder Luis Eduardo Guerra en el Foro social de las Américas de Quito (julio de 2004), como he denunciado en mi audiencia con la JEP en octubre de 2023.
Un proceso nacido desde la comunidad de resistencia
Desde 2024, el Grupo de Artes Plásticas y Visuales y la Equipa de Paz y Cuidado del Ministerio acompañaron a la Comunidad de Paz en un proceso de co-creación basado en escucha activa y construcción colectiva. El camino inició en febrero de 2025 con talleres participativos en los que personas de distintas edades compartieron sus sueños, recuerdos y expectativas sobre cómo debía habitar la memoria en el territorio. Entre septiembre de 2025 y mayo de 2026, la propia comunidad participó en jornadas de diseño y producción bajo principios de bioconstrucción, integrando materiales propios de la región como níspero, roble, cedro y piedra para que el paisaje mismo narrara la historia de resistencia.
El memorial Casa Museo fue diseñado siguiendo la lógica constructiva campesina del Urabá antioqueño y se basó en la casa original donde vivió la familia de Alfonso Bolívar. Entre sus objetos conservados se encuentran columnas originales de la casa, una teja atravesada por un proyectil, un canasto, una piedra de moler y un tronco impactado durante el ataque: testigos materiales y silenciosos de lo ocurrido.
La Cúpula de la Memoria protege y alberga las fosas donde fueron encontrados los cuerpos, así como el árbol de cacao, “testigo silencioso” que permanece desde entonces. Cada 21 de febrero, en este lugar se realizan eucaristías en memoria de las víctimas como parte de la conmemoración de la masacre. Tanto la Cúpula como la Casa Museo fueron concebidas no como monumentos cerrados, sino como espacios vivos, abiertos a la multiplicidad de voces y a la transmisión intergeneracional de la memoria.
“La Comunidad de Paz de San José de Apartadó demostró que la resistencia civil también es una forma de construir país. Desde este Ministerio acompañamos su lucha y dignidad por la memoria de las víctimas. Hoy, Colombia empieza a reconocer hechos que nunca debieron ocurrir”, afirmó Yannai Kadamani Fonrodona, ministra de las Culturas, de origen palestina.
El proceso judicial por la masacre ha sido largo. En 2010, el capitán retirado Guillermo Armando Gordillo Sánchez fue condenado a 20 años de prisión tras confesar su participación en la operación conjunta entre el Batallón de Infantería N.° 47 y los paramilitares de las AUC. En 2019, la Corte Suprema de Justicia condenó a varios militares a 34 años de prisión y reconoció que las víctimas eran civiles protegidos por el Derecho Internacional Humanitario. El proceso continúa activo en la JEP.
Estas prácticas de memoria son el resultado acumulado de una lucha sostenida que encontró su punto de inflexión hace más de dos décadas de litigio ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, cuando el Estado colombiano y la Comunidad de Paz de San José de Apartadó alcanzaron un acuerdo histórico que reconoce las graves violaciones a los derechos humanos sufridas por la comunidad y establece compromisos de reparación integral, memoria y avance en las investigaciones judiciales.
demás, este acuerdo reconoce a la Comunidad de Paz como un símbolo de resistencia y dignidad en medio del conflicto armado, e incorpora medidas de reparación simbólica como la creación de monumentos y espacios de memoria en honor a las víctimas, de los cuales hacen parte la Casa Museo y la Cúpula de la Memoria.
Para el Ministerio de las Culturas, representan una apuesta concreta por la reparación simbólica construida con las manos de la comunidad y pensada desde su historia, concluyo una nota de prensa del ministerio de culturas.
Voy a concluir con las palabras del jesuita Javier Giraldo – figura profética de la lucha por la defensa de los derechos humanos y acompañante de la comunidad de paz – que han sido difundidas por las cooperantes italianas de la Operación Colomba APG23 que hace interposición no-violenta: “La impunidad no borra la historia, la pone mas fuerte. Se puede construir un mundo mejor. Después de muchas calumnias, se han podido realizar dos monumentos, resultado del reconocimiento de las responsabilidades del Estado colombiano en estas masacres que han dado vida, a través del Ministerio de Culturas, a una memoria permanente. Ponemos esta memoria por el futuro, también por aquellos que no han vivido, o no han visto todo este sufrimiento porque este gran dolor pertenece a la humanidad. NO es memoria de la muerte, es hacer memoria de la vida, para que no se repita nunca más”, ha concluido el jesuita Javier Giraldo, vicepresidente del Tribunal Permanente de los pueblos.
Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001, autor de 10 libros en 5 idiomas. Analiza las relaciones entre derechos humanos, movimientos sociales, políticas emancipadoras y la geopolítica de Papa Francisco. Fue recibido por el Papa Francisco en audiencia en Vaticano en octubre de 2017 y fue co-organizador del encuentro internacional de los movimientos populares con Papa Francisco en Verona (mayo de 2024). Co-fundador del Observatorio sobre la Región Andina SELVAS (Milán, 2001), del Observatorio sobre las mafias “Liberande” (promovido por la red LIBERA, Roma, 2007). Es comentarista invitado por los mass-media internacionales: SIR-Servizio Informazioni Religiose (Vaticano), Religión Digital (Madrid), Cipsi (Roma), Vita (Milán), Corporación Latinoamericana Sur (Bogotá).
Colabora con el diputado italiano Fabio Porta (pd). Su último libro: “Nunca Mas Estado Genocida. El boicot europeo en contra de las armas y de las mafias de Colombia” (Ediciones Antropos, 2023, comentario final del Cardenal Michael Czerny).

Deja un comentario