El máximo vocero de este apocalipsis, Señor Trump, habla desde el etno y euro-centrismo, desde lo que Rafael Bautista llama la “Soberbia Ontológica del Ser”, desde la Humanidad Negada del Otro Diferente que incluye a grandes civilizaciones que nutrieron y precedieron la tardía centralidad de Occidente. No les sirve nada. Su economía y su moneda son usadas como armas de guerra y el mundo entero está notificado de la amenaza de su poder nuclear, el mismo poder que entre el 6 y el 9 de agosto de 1945, cuando el fin de la II Guerra mundial estaba definido ya por otros héroes, convirtió cómodamente a Estados Unidos en la Primera Potencia Militar del Mundo, al lanzar sin remordimiento alguno, dos bombas atómicas contra civiles indefensos en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Como no hubo condena legal, política o moral por su “hazaña” de volatilizar la vida, hoy los Estados Unidos, en palabras de Trump, amenazan con desaparecer de la faz de la tierra a la Gran Civilización de Irán, Madre de Occidente, para que no se le ocurra enriquecer uranio con fines militares, cosa que Irán no ha hecho hasta ahora, ni lanzar alguna bomba atómica por ahí que pueda emular su poderío militar hegemónico. Todo esto en el teatro de la amenaza como chantaje y de la divinización de la crueldad como forma de disciplinar. Hay otras potencias con armas nucleares a las que el Imperio no amenaza. Oculta está la pretensión de Estados Unidos y del Ente Sionista de Israel de crear el “Gran Israel” (que nunca existió), en lo que llaman colonialmente Oriente Medio que es el Asia Occidental, con el fin de obtener control sobre reservas de petróleo, rutas estratégicas del Asia y vigilar posibles futuros enemigos amarilos bajo sospecha. Este no es un proyecto de la Comunidad Judía que habita en diferentes países del mundo y jamás ha querido un Estado Nacional Judío, sueño europeo para limpiar de judíos Europa y sueño sionista agitado a finales del siglo XIX, concretado entre 1947-48 para fundar un Estado Nacional Sionista encima del Pueblo de Palestina y como punta de lanza del Imperio de los Estados Unidos. Paradójicamente, la Comunidad Judía más grande del mundo habita en Irán hace más de mil años y vive en paz con ese pueblo. El territorio en disputa del “Espacio Vital Imperial”, es el marco geopolítico impuesto que condiciona la vida de los pueblos del mundo en la actualidad.
La acumulación ampliada de capital
El liberalismo económico del siglo XVI, con Lutero a la cabeza, marcó por la ruta de la Reforma Protestante (1517-1648), lo que sería la Modernidad Colonial Capitalista, mediante el despojo de los campesinos de las tierras comunales de los feudos, expulsión que los convirtió en proletarios en las ciudades y luego en mano de obra barata de los telares de sus despojadores, mientras las tierras se sembraban de pastos para las ovejas de la manufactura holandesa e Inglesa con la que el mundo anglosajón inició su conquista del mundo. En este potente juego a varias bandas, se creó la tan cacareada “Propiedad Privada Sobre los Medios de Producción”, cuando la naciente burguesía y la decadente aristocracia se auto escrituraron dichas tierras, en calidad de propiedad privada. Igualmente, el despojo permitió la “Acumulación Originaria de Capital” con la que se creó el Capitalismo, sistema que no puede existir sin previa acumulación de capital. La Segunda Acumulación Ampliada de Capital para financiar ese proceso, se logró con la explotación de las riquezas de América, con el trabajo forzado de pueblos originarios y esclavo de africanos secuestrados. Las ganancias de esta explotación iban, principalmente, a los prestamistas de las coronas de España y Portugal en los bancos de Amsterdam y de Londres. Dichas coronas eran solo socias comerciales en el proceso de consolidación y expansión del capitalismo.
Este proceso sería legitimado y perfeccionado académicamente en el siglo XVII, justamente cuando los Estados Unidos se independizan, se convierten en República que no en democracia en 1776 y coincidencialmente, los padres de la economía capitalista, empiezan a agitar el tema ese de “La Riqueza de las Naciones”, etc. Terceras y Cuartas y más Formas de Acumulación Ampliada de Capital se generan del Colonialismo de África, Asia, de La India, Oceanía y del mundo entero que ha soportado todas las etapas de desarrollo del modelo: Capitalismo Mercantil, Industrial, Financiero y Tecnológico. Es de anotar que el mundo anglosajón terminaría por vencer a la Europa Latina y sus espacios de influencia, con los franceses ilustrados incluidos de quienes quizá se sospechaba que presuponían un secreto pegamento socialista para articular la Separación de Poderes y el Espíritu de sus Leyes. Sus postulados “libertad, Igualdad, Fraternidad”, fueron reemplazados por los anglosajones de: “libertad y Propiedad”. La Revolución Francesa murió convertida en Imperio con Napoleón y en Liberalismo Económico Anglosajón, al constituirse Estados Unidos en motor y cabeza de Occidente.
Las repúblicas liberales nacidas en América de la Modernidad Colonial Capitalista, han sacrificado tanto a sus pueblos originarios como a sus grandes mayorías empobrecidas, en aras de los intereses del capital corporativo transnacional. Pasaron de ser colonias españolas, portuguesas, francesas, a neocolonias del Imperio Británico y de los Estados Unidos que hoy pretende convertirlas en colonias directas con la Doctrina Monroe (1823) remozada para balcanizar América Latina, en una próxima Acumulación Ampliada de Capital. Recientemente, militares de USA, han ejecutado sin fórmula de juicio y fuera de su territorio, a más de cien ciudadanos en el Caribe y a otros cien en la acción terrorista del secuestro del presidente Constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro y de su Esposa. Trump, amenaza con invadir al heroico pueblo de Cuba, Corazón de América Latina que ha resistido por más de 60 años su injusta y brutal agresión, condenada sistemáticamente año tras año por las Naciones UNIDAS. Ese es el panorama en nuestra América.
La defensa de los Estados Nacionales
Décadas de neoliberalismo “desregulador” de la economía, de las relaciones sociales, políticas, culturales, han consolidado élites neoliberales que se oponen a reformas que limitan sus privilegios. El Imperio ha ordenado la destrucción de la Soberanía de los Estados Nacionales, ha decidido intervenir en sus asuntos internos y entronizar el Absolutismo del Capital, en el cual los poderes de facto llenan todos los espacios y reemplazan a las fuerzas políticas. Las élites satelitales de Europa y de América Latina, juegan ese juego suicida porque desde hace mucho Estados Unidos define su destino. Pero el daño causado por la alteración de los ciclos vitales de la naturaleza y el haber gobernado con violencia por cientos de años, de espaldas a la Justicia Social y Ambiental, ha despertado la conciencia de los pueblos y la necesidad de redefinir la noción de Estado para recuperarlo en su Calidad de Síntesis de la Público que es de Todos, porque cuando lo público desaparece, aparece la exclusión.
El Estado no es como creen liberticidas y neoliberales un ente para hacer negocios. NO. Tiene empresas que deben ser bien manejadas y ayudan a sostener el BIEN COMÚN. Pero el Estado permite el ejercicio pleno de la ciudadanía y la construcción democrática que solo se consigue con soberanía política, independencia económica, justicia social y ambiental y relaciones internacionales multilaterales. América Latina cuenta con un acumulado histórico de propuestas democráticas que sirven para construir la PLATAFORMA DEL VIVIR BIEN, opuesta a la extractiva y destructiva acumulación infinita que no tiene en cuenta el bienestar de los pueblos. Son Propuestas DES-COLONIALES con las cuales construir democracia y empezar a caminar sin miedo, pese a la arrogancia de los poderes de facto que han bloqueado al Gobierno del presidente Petro en sus emblemáticas reformas y pretenden hacerlo con el próximo Gobierno de Iván Cepeda, quien ganará la Presidencia de Colombia el próximo 31 de mayo de 2026, en primera vuelta, acompañado de Aida Quilcué como vicepresidenta.
El pueblo de Colombia, el Pacto Histórico, la Alianza por la Vida, están dispuestos a dar la batalla del reemplazo del modelo neoliberal que destruyó el aparato productivo, privilegió la especulación financiera y el narcotráfico y bañó en sangre de civiles indefensos a Colombia. No a la miseria planificada y sí a redefinir el proyecto nacional y popular que permita formular la plataforma geoestratégica de la supervivencia social, política, económica, cultural, ambiental de Colombia, aprovechando las propuestas de revolución agrícola y de industrialización, principalmente, para buscar nuevas formas de producir y distribuir, amigables con la naturaleza que permitan a la sociedad toda irse deslizando en el tiempo, en paz y libertad, hacia formas transmodernas y tanscapitalistas liberadoras.
Decir que el capitalismo se ha inventado todo y fuera de él no hay salvación, es una falacia. Hubo un antes y habrá un después para construir en armonía un modelo democrático. Cuando criticamos el etno y euro-centrismo de Europa y Estados Unidos, no negamos a Europa y a Estados Unidos, negamos su negación que es la afirmación de los pueblos negados del Sur Global, de Colombia, de nuestra Patria Grande. Con agradecimiento al presidente Petro, avanzamos hacia el durísimo diálogo nacional de la mano de Iván Cepeda, de grandes calidades intelectuales políticas, éticas. Valiente, sobrio, mesurado. Listo para el necesario distanciamiento reflexivo que impide la provocación. Cepeda ha logrado la excelencia. ¡A ganar en Primera Vuelta!
Yolanda Martìnez Santacruz
Foto tomada de: France 24

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