La información del DANE muestra claramente que hay diferencias grandes en la magnitud de los ingresos de los trabajadores asalariados y por cuenta propia. De acuerdo con los ingresos recibidos organizados según salarios mínimos mensuales se encuentra que aproximadamente el 82% de los asalariados gana como máximo 2 salarios mínimos mensuales y apenas 8,5% gana más de 3 salarios mínimos mensuales.
Esta diferencia en la magnitud de los ingresos está asociada a: 1) diferencias en el valor de la fuerza de trabajo debida a mayores niveles de educación formal, formación práctica y experiencia; 2) diferencias debidas a capacidad de acceso a los cargos debido a vínculos familiares y políticos; 3) diferencias en las funciones realizadas y los lugares ocupados en las estructuras de personal de las empresas.
Estructura jerárquica y salarial en las empresas privadas
No existe información oficial sobre la estructura jerárquica y salarial en el DANE pero hay algunas aproximaciones de acuerdo con organizaciones privadas. Según la siguiente tabla entre el 55% y el 70% de los trabajadores son operarios de producción, auxiliares, conductores, cajeros y personal de servicio generales, el lugar más bajo en la escala. En el otro extremo entre el 1% al 3% de la nómina son personal directivo y alta gerencia.

Las diferencias salariales son evidentes. En el nivel operativo y auxiliar, en el que se encuentran la mayoría de los trabajadores, los salarios están entre $1.750.905 (salario mínimo) y $ 2.626. 357 (1,5 salarios mínimos); la siguiente escala llega hasta 3,5 salarios mínimos mensuales. En el otro extremo, la gerencia media gana entre 7 y 15 salarios mínimos mensuales y la alta dirección está por encima de los 15 salarios mínimos. En el sector bancario los salarios de los gerentes pueden estar entre $120 y $160 millones sin considerar beneficios adicionales.

Estructura jerárquica y salarios en el sector público
De acuerdo con el Departamento Administrativo de la Función Pública la cantidad de servidores públicos al servicio del Estado en 2026 es de 1.422.061 personas, de los cuales 957.350 están en la rama ejecutiva del orden nacional y los demás en las entidades territoriales. La gran mayoría de los servidores públicos nacionales son de las fuerzas militares y de policía (29%) y los docentes (24%)[1].
Excluyendo estos dos grandes grupos la distribución de los funcionarios se organiza en la siguiente forma:
- Directivo: Encargado de la formulación de políticas y gerencia pública, representando entre el 2% y el 4% del personal administrativo.
- Asesor: Dedicado a asistir y aconsejar a la alta dirección, concentrando entre el 1% y el 3% con alta especialización.
- Profesional: Enfocado en la aplicación de conocimientos universitarios, constituyendo el núcleo principal que supera el 45% – 50% en entidades técnicas.
- Técnico: Encargado de procesos en labores técnicas o científicas, abarcando entre el 15% y el 20% de la fuerza laboral.
- Asistencial: Orientado a tareas de apoyo y actividades de ejecución, representando entre el 25% y el 30% de los cargos[2].
A diferencia del sector privado, el nivel más bajo, el asistencial, ocupa entre el 25% y el 30% de la nómina y hay un sector amplio de profesionales que representa entre el 45% y el 50%. El nivel directivo tiene una participación similar al del sector privado 2% a 4%.
Las escalas salariales varían según diversos factores y hay distintos regímenes; para la rama ejecutiva del orden nacional los salarios para 2026 se encuentran dentro de los siguientes rangos[3]:

Los niveles directivos y asesor tienen además ingresos adicionales por concepto de primas técnicas y gastos de representación. Estos datos básicos muestran las enormes diferencias en las magnitudes de los ingresos y por tanto en la calidad material de vida de los trabajadores asalariados.
Las divisiones al interior de la clase asalariada
Los trabajadores asalariados tienen en común que solo son propietarios de su fuerza de trabajo y deben venderles a los empleadores a cambio de un salario para obtener los ingresos para vivir. Sin embargo, además de las diferencias en las posiciones ocupadas en la estructura jerárquica y en la magnitud de los ingresos existen diferencias importantes en otros aspectos. Adicionalmente, hay competencia entre los propios trabajadores en el mercado de trabajo.
Una primera diferencia sustancial que se observa en las estadísticas del DANE es con relación al tipo de empresa o entidad en la cual trabajan. La gran mayoría de los trabajadores asalariados trabaja para empresas capitalistas. Estos trabajadores además de producir bienes y servicios de diferente naturaleza, producen un excedente a sus patronos, generan un plusvalor. En este sentido son trabajadores productivos de valor y de plusvalor. Los trabajadores al servicio del Estado producen bienes y servicios útiles pero no producen mercancías con destino a la venta y la obtención de una ganancia (con la excepción de las empresas industriales y comerciales que se asemejan a las empresas privadas); por tanto, no son productivas de plusvalor o de excedentes aunque cumplen funciones que son necesarias para el funcionamiento de la economía capitalista. Las trabajadoras del servicio doméstico son contratadas por hogares de capitalistas o de trabajadores asalariados o por cuenta propia con el fin de realizar tareas útiles, producción de valores de uso (cocina, cuidado de niños, limpieza, mantenimiento de jardines, conducción de vehículos, etc.), pero tampoco son productoras de mercancías con destino al mercado y la obtención de una ganancia.
Una segunda diferencia se encuentra en las formas de contratación y el cumplimiento de los requisitos legales, así como en la estabilidad de los empleos. Una parte de los trabajadores asalariados es contratada con el lleno de los requisitos establecidos en el Código Laboral mientras que otra tiene formas de contratación por fuera de dichos requisitos, llegando al extremo de los contratos bajo la modalidad de prestación de servicios y los pagos por día trabajado, sin acceso a seguridad social ni ningún beneficio prestacional. Adicionalmente, los cargos de planta en el Estado tienden a ser mucho más estables que en el sector privado.
Una tercera diferencia se encuentra en el tamaño de las empresas en las cuales trabajan. Una fracción de los trabajadores está vinculado a grandes empresas en las cuales existe realmente la figura del trabajador colectivo en las cuales existe la posibilidad de organización de los trabajadores en sindicatos. Sin embargo, una parte enorme de los trabajadores labora en empresas pequeñas.
La competencia entre los trabajadores asalariados
En su calidad de productores y vendedores de una mercancía particular, la fuerza de trabajo, los trabajadores buscan obtener el mayor precio posible y conseguir empleos en competencia con otros trabajadores. Un factor fundamental en la competencia es la valorización de la fuerza de trabajo mediante procesos de formación y de educación formal e informal. Parte de la clase trabajadora busca conseguir conocimientos y habilidades especializadas que le permita obtener trabajos calificados y mayores remuneraciones. Es un comportamiento racional en el marco de las estructura económica y social.
La movilidad social
En el marco de la sociedad capitalista existen posibilidades de ascenso social, aunque limitadas. Una persona de familia de trabajadores asalariados o por cuenta propia puede aspirar a convertirse en capitalista mediante diversos caminos, apelando a sus ahorros durante parte de su vida como asalariado, iniciando empresas por cuenta propia que crecen o recurriendo al crédito. De este modo, se observan casos de capitalistas que pertenecían inicialmente a otra clase social. De otra parte, los trabajadores pueden tratar de ascender en la escala jerárquica de las empresas privadas, públicas e incluso de organizaciones internacionales. Esta es una vía de movilidad social con mayores posibilidades que la anterior, aunque la información disponible indica que los cambios no son de especial magnitud.
Implicaciones políticas e ideológicas. Dentro de la estructura capitalista es apenas natural que los trabajadores busquen mejorar sus condiciones de vida dentro de los límites existentes. Un comportamiento racional implica que las energías y esfuerzos de las familias y las personas se orienten hacia el objetivo de conformar una empresa capitalista de diversa naturaleza o de mejorar las características de la mercancía fuerza de trabajo para venderla en mejores condiciones en el mercado. Estas perspectivas son caminos individuales de mejoramiento en competencia con los demás trabajadores. Por tanto, la clase trabajadora asalariada no es homogénea ni necesariamente cooperativa y solidaria.
Una parte significativa de la clase asalariada ocupa los lugares medios y superiores en la estructura jerárquica de las empresas privadas y públicas a partir de lo cual consigue ingresos y condiciones materiales de vida muy superiores a sus hermanos de clase. Funcionalmente desempeña las labores de dirección, vigilancia y control del trabajo de la gran masa de trabajadores ubicados en los escalones inferiores y de este modo cumple funciones beneficiosas para los capitalistas; por tanto, es posible y normal que buena parte de estos trabajadores considere que el sistema los beneficia y adopten posiciones políticas e ideológicas conservadoras, al tiempo que se distancian de los demás asalariados.
La aristocracia de los trabajadores asalariados
Estas capas de trabajadores que ocupan lugares superiores en la escala jerárquica y que obtienen salarios varias veces superiores al mínimo aparecen en las estadísticas del DANE como “clase media.”. En la tradición marxista se hablaba de la “aristocracia obrera”, definida en los siguientes términos:
“En las teorías marxistas y anarquistas, la aristocracia obrera o aristocracia del trabajo es el segmento de la clase obrera que tiene mejores salarios y condiciones de trabajo en comparación con el proletariado en general, a menudo habilitado por sus habilidades especializadas, por la membresía en sindicatos o gremios, y en un contexto global por la explotación de países colonizados o subdesarrollados. Debido a su mejor condición, es más probable que estos trabajadores se alineen con la burguesía para mantener el capitalismo en lugar de abogar por una solidaridad más amplia de la clase trabajadora y la revolución socialista.[4]”
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[1] https://www.funcionpublica.gov.co/sie/servidores-publicos-en-el-estado
[2] https://www.google.com/search?q=cuantos+funcionarios+totales+tiene+la+administraci%C3%B3n+p%C3%BAblica+nacional+y+c%C3%B3mo+est%C3%A1n+distribuidos+en+niveles+directivo%2C+asesor%2C+profesional%2C+t%C3%A9cnico+y+asistencial&oq=cuantos+funcionarios+totales+tiene+la+administraci%C3%B3n+p%C3%BAblica+nacional+y+c%C3%B3mo+est%C3%A1n+distribuidos+en+niveles+directivo%2C+asesor%2C+profesional%2C+t%C3%A9cnico+y+asistencial&gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyBggAEEUYOdIBCDcxMDRqMGo3qAIAsAIA&sourceid=chrome&source=chrome.ob&ie=UTF-8
[3] https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=273856
[4] https://es.wikipedia.org/wiki/Aristocracia_obrera
Alberto Maldonado Copello
Foto tomada de: Minuto 30

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