El Congreso le hundió al Gobierno Petro varias reformas tributarias que ponían a pagar a los megarricos. Lo cierto es que el nuevo presupuesto de ADLE en lugar de disminuir, aumentó $59,5 billones, en contravía de la promesa de recortes presupuestales.
El Fondo de Estabilización de los precios de los combustibles continúa en crisis y si bien Petro logró bajarlo, la herencia del Gobierno Duque ha sido muy fuerte. Tiene un déficit de $ 9 billones. Y con la guerra en Irán desde luego es imposible prever el precio internacional del barril de petróleo. El Gobierno ha anunciado que no plantea subir el precio del combustible.
Respecto al servicio de la deuda no se ve cómo pueda superar la coyuntura sin acudir al default. Los intereses de la deuda se pasan de $87.7 a $94,4 billones, enfrentados los proyectos de Germán Avila vs. El de Gómez. La deuda pasaría de $125,6 billones a $238,6 billones.
Y con relación a las pensiones, desde luego que hay derechos adquiridos que no se pueden afectar.
Respecto al Sistema General de Participaciones, el Congreso no ha querido aprobar la Ley de competencias. El actual Gobierno retiró el proyecto.
En medio de la incertidumbre global que impacta precios como el del petróleo y el de la volatilidad del dólar, lo cierto es que hay una crisis fiscal. Las guerras de Iràn y de Ucrania no se sabe cuándo terminarán.
El Banco de la Reserva Federal puede regular los intereses y ello impacta los TES.
El Gobierno tiene que aumentar el gasto, es imposible reducirlo, por lo cual es predecible una subida de impuestos. El problema es a quién afecta ese impacto, pues el estallido social se originó en la propuesta de Carrasquilla, ministro de Hacienda de Duque, de aumentar los impuestos a los productos de la canasta familiar.
La inflexibilidad del presupuesto en Colombia es evidente, pues entre un 89% y un 91% es de funcionamiento y servicio de la deuda y un 10% de inversión. ¿cómo se mueve el Gobierno en ese marco fiscal tan estrecho? ¿Cómo puede cumplir las promesas de campaña ADLE de recortar ministerios y cargos? Si va a liquidar trabajadores, deberá pagar indemnizaciones por liquidación de estos y ello tiene un impacto en el corto y mediano plazo.
El rubro de salud se disminuyó en $140.000 que la ministra Vesga cuando era presidente de Acemi clamaba porque se subiera la UPC y ahora la baja.
El déficit continúa y el presupuesto está inflado. La regla fiscal nunca se ha cumplido, desde que Santos la creó.
La reducción de las Ordenes de Prestación de Servicios, OPS impacta muy poco en el déficit. Tocar a los de planta es casi imposible.
La nueva reforma tributaria planteada por el Gobierno, llamada de “rescate económico”, va en contravía de suprimir el impuesto al patrimonio a los ricos. ¿Cuánto recogerá la Patria Milagro? Es difícil más allá de $12 billones. Sólo para atender el terremoto se deberán invertir 3 puntos del PIB.
El sistema de regalías debería intervenirse y eliminar la corrupción, como quedó demostrado con el affaire de Aremca y los cupos indicativos para los congresistas. No hay racionalidad en los proyectos de regalías. Ha habido $47 billones en regalías. ¿Dónde están?
No hay discusión para armonizar los impuestos regionales y municipales, con el presupuesto nacional. No se aplica las tasas de valorización, por ejemplo.
Tampoco se ve que en los Decretos de emergencias económicas se plantee una integración de recursos a nivel de municipios, regiones y nación.
También vendrá el fenómeno del Niño que ya impacta ciudades como Medellín con el racionamiento.
Tampoco hay una política de planificación sostenible. El DNP es despreciado por el Ejecutivo.
Las políticas son cortoplacistas.
Las iglesias deben pagar impuestos, así como los juegos electrónicos de azar. Hay que eliminar otras exenciones fiscales que no son viables. Revisar la deducibilidad a grandes empresas energéticas que las tumbó la Corte Constitucional. Hay que gravar los bienes de las empresas que no hacen parte de la misionalidad.
Tampoco hay una reforma agraria que permita sustituir los 13 millones de toneladas de alimentos que Colombia importa anualmente.
Lo que se ve es que la “Patria milagro” está embolatada entre la incertidumbre y la incoherencia. No se observa en este proyecto de presupuesto ninguna austeridad prometida que nos lleve al “Arca de Noé”.
Coletilla. Desafortunada la decisión de la Comisión de Acusaciones en el sentido de intentar juzgar a Uribe en la Comisión de Acusaciones. Las masacres de El Aro y la Granja, así como el crimen de Jesús María Valle ocurrieron cuando Uribe era Gobernador. Por lo cual la Fiscalía es la competente. La Corte debe dirimir la competencia.
Luis Bernardo Díaz, Analista político
Foto tomada de: Valora Analitik

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