El acto de instalación estuvo presidido por una mesa plural integrada por representantes de las organizaciones convocantes y parlamentarios del Pacto por la Vida; además del discurso del ex candidato presidencial y senador, Iván Cepeda intervinieron voceros y voceras de las organizaciones convocantes; cuyos mensajes fueron de compromiso con la desobediencia y la resistencia civil, por la paz, la democracia y los derechos civiles, sociales y políticos del pueblo colombiano, claramente amenazados por el gobierno del ilegítimo.
Las y los asambleístas se distribuyeron en ocho (8) comisiones de trabajo que discutieron sobre temas como: Soberanía, independencia nacional. Democracia, libertades y garantías para la oposición. Derechos, ambientales, y reforma agraria. Paz y Derechos Humanos. Organización, la movilización, luchas política y social. Comunicación y batalla cultural, lucha anticapitalista, anti fascista. Resistencia y redes de solidaridad.. Desastres naturales, prevención, respuestas sociales y políticas alternativas, agua, ambiente y cambio climático, etc.
Del debate de cada comisión salieron importantes conclusiones, que, de conjunto, constituyen un programa de lucha democrática, antimperialista, anticapitalista y antifascista, consignado en la declaración política que, de entrada, anuncia “la más radical oposición al gobierno ilegítimo de Abelardo de la Espriella por el rumbo que le ha impuesto al país de subordinación a los intereses del imperialismo norteamericano y de alineación con los proyectos de la extrema derecha internacional, lo cual se constituye en una amenaza directa a la soberanía nacional, la democracia, los derechos conquistados por el pueblo colombiano, y en un innegable viraje hacia el fascismo”.
Denuncia la creciente injerencia del imperialismo estadounidense en América Latina mediante la aplicación de su “Estrategia de seguridad Nacional” y la conformación del llamado “Escudo de las Américas” como herramientas de sometimiento de los países latinoamericanos al férreo control económico, político y cultural, bajo pretexto de lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, con la clara intención de apoderarse de sus recursos naturales”.
Así ha quedado demostrado con la reciente gira del secretario de Estado, Marco Rubio a Colombia, Perú y Ecuador, ya incorporados a dicha estrategia de recolonización de su patio trasero. Con estos gobiernos, firmó “acuerdos de seguridad y comercio” que le otorgan exclusividad a EE. UU, para que explote el petróleo, el oro, los minerales críticos y las tierras raras. La declaración también denuncia que se trata de “una estrategia para frenar la influencia, de los BRICS”, principalmente de China e impedir el libre comercio con dicho bloque. Adicionalmente, Abelardo ha pactado en el llamado “acuerdo de Barranquilla” el retorno a fumigación aérea de cultivos de hoja de coca, previo “plan Piloto”, con glifosato de amonio 200 SL, nada “amigable” con la vida humana y la naturaleza, y la utilización del fracking, prohibido mediante fallo de la Corte Constitucional, para la exploración petrolera; al tiempo que, violando la Constitución Política, ratificaron la realización de patrullajes conjuntos con el ejército gringo en el territorio nacional. No hay duda de que el ilegitimo gobernará como lacayo del imperio y cipayo del gobierno neofascista, supremacista de Donald Trump.
En una clara postura de solidaridad internacionalista, la declaración condena el despliegue del Comando Sur y la Cuarta Flota yanqui en el Mar Caribe. Igualmente, reprueba “la infame profundización del bloqueo a Cuba, el bombardeo a Caracas y el secuestro del presidente Maduro y su esposa”. Los pueblos del mundo deben exigir que el imperio cese el genocidio en cámara lenta al que ha sido sometido el hermano pueblo de Cuba, durante más de siete décadas de criminal bloqueo. Igualmente, saluda y respalda “las luchas del pueblo Palestino, saharaui, iraní, boliviano, comunero venezolano, entre muchos otros, que resisten contra el genocidio y los ataques imperialistas” y condena “las ejecuciones sin fórmula de juicio y violando las normas del derecho internacional de humildes navegantes acusados, sin pruebas alguna, de traficar con narcóticos”.
Así mismo, rechazó el intervencionismo de los Estados Unidos “en la definición de las políticas internas” que pretenden “recrudecer la súper explotación, el extractivismo, el control territorial y la presencia de tropas extranjeras en nuestro suelo”. Al tiempo que, convocó a la oposición contra el “despliegue del sionismo en el mundo” con sus falsas políticas de solidaridad, “mientras no cesan el ataque contra el pueblo palestino que resiste con dignidad para impedir la victoria sionista”.
La asamblea consignó su apoyo a políticas y acciones del Gobierno del Cambio; como, el respeto a la protesta y la movilización social, la reforma laboral, el salario mínimo vital, la entrega de tierra a los campesinos, la búsqueda de la paz, la reforma pensional y el bono a millones de ancianos, la reducción del desempleo y la inflación, la generalización de la matrícula cero, las brigadas de salud en atención primaria, entre otras, su política internacional, de solidaridad con el pueblo palestino y condena al genocidio sionista e imperialista, su rechazo a la política migratoria gringa y su exigencia de regreso digno de los colombianos deportados, la reivindicación de una política antidrogas autónoma, y su erguida denuncia de los bombardeos a los lancheros del caribe y el pacífico.
Deben agregarse más gestiones de signo democrático del expresidente del cambio; por ejemplo, la legalización de predios, los desarrollos en energías alternativa, la construcción de universidades públicas en regiones apartadas y la creación de las APPA, Áreas Protegidas para la Producción Agropecuaria, etc. Todo lo anterior en medio del boicot parlamentario decretado por las mayorías de extrema derecha, la implacable guerra mediática, la estigmatización y aniquilamiento moral del presidente Gustavo Petro. Además, desata una persecución xenófoba contra la diáspora venezolana y restablece relaciones diplomáticas y comerciales con el Estado sionista de Israel y convalida sus innumerables crímenes en Medio Oriente y otras partes del mundo.
La declaración, al calificar como espurio al fraudulento gobierno de “De la Espriella” impugna sus anuncios de retorno al paramilitarismo mediante la creación de “Bloques de Defensa para la Seguridad Urbana”, versión urbana de las convivir creadas por el Matarife, convertidas en las tenebrosas y genocidas bandas paramilitares, aliadas de los altos mandos de las FF.AA, en la ejecución de miles de masacres y falsos positivos, que sembraron el terror y la muerte en todo el territorio nacional.
El encuentro condenó la autorización del porte de armas, como “insidiosa permisividad de la pena de muerte” y el hecho de que el ilegitimo, prevalido de su condición de presidente, ordenó los bombardeos en zonas de conflicto, para luego ostentar en morboso paseo de exposición entre cadáveres de presuntos guerrilleros, incluidos los de tres niños, a sabiendas de que cometía un delito tipificado en la ley penal como “irrespeto a cadáveres” y un sacrilegio (para los creyentes) contra la dignidad humana, (Germán Navas Talero. La Nueva Prensa), al exhibirlos como trofeos de cacería.
La proclama denuncia que, con su lenguaje violento y de incitación al odio, ha amenazado con destripar a la Izquierda y la oposición política y sindical, que anunció la criminalización de la protesta social, procedió a la ruptura de los procesos de paz y amenazó a los gobernantes territoriales que traten de continuarlos; con lo cual, puso en riesgo sus vidas y estimuló “el resurgimiento de la zozobra y la violencia en los territorios”. Así mismo, denuncia que “ha desatado la conculcación de derechos laborales y sociales; el fortalecimiento de las EPS, la eliminación de entidades estatales y una masacre laboral de empleados públicos; amén de una oleada de privatización de los servicios domiciliarios, y de entidades clave como Ecopetrol y Cenit, el Grupo Bicentenario, y el INPEC para montarles, como Bukele, el negocio de las mega cárceles a los monopolios”.
La declaración enfatiza que, el espurio presidente, aprovechó la tragedia del terremoto del pasado 10 de agosto, las inundaciones y los incendios para otorgarles mayores gabelas a los conglomerados financieros, en detrimento de los intereses de la población trabajadora y el pueblo”, mientras millones de damnificados aún esperan las soluciones que el ilegítimo, en medio de insultantes y ridículos espectáculos de pasarela, les prometió. El pueblo espera explicaciones sobre el destino de los millonarios recursos recolectados ilegalmente por la fundación privada de la ilegítima primera Dama. Y, advierte que el nuevo Presupuesto (General de la Nación para 2027, presentado por el usurpador y aprobado en debate del Senado, se estructuró basado en “el sistema de contratar nueva deuda cada vez más onerosa —en 2027 se prestarán $239 billones—, lo que, ….conducirá a una profunda crisis de las finanzas, que el gobierno descargará sobre los hombros del pueblo; al igual que, buscará estrujarlo con su proyecto del ley de “rescate fiscal”, inspirado en los planes de ajuste del Fondo Monetario Internacional”.
Resulta inexplicable que la declaración considere ilegítimo al gobierno de Abelardo; pero no denuncie el fraude electoral, ejecutado mediante la activación de granjas de millones de bots y de Trolls, que alteraron los resultados y el uso de un software, diseñado en Israel e instalado en el consulado de Colombia en Los Ángeles con el cual le robaron la elección a Iván Cepeda, según lo denunciado por Gustavo Petro y lo consignado en las múltiples acciones de nulidad de la elección de Abelardo interpuestas ante el Consejo de Estado; una de las cuales, como hecho sin precedentes en nuestra historia, fue respaldada por 1.2 millones de ciudadanos y ciudadanas. El encuentro debió reclamar la elección de Iván Cepeda, como legítimo ganador de la elección presidencial en los comicios del 21 de junio pasado.
El escándalo político que sacude a Latinoamérica y al mundo, que, con el intento de feminicidio de la activista de derecha Nadia Beller de Bolivia, ordenado por el supuesto estratega digital electoral, el argentino Fernando Cerimedo, puso en la palestra la creación de una red mediática internacional, estructurada desde la Casa Blanca, dirigida presuntamente por el principal estratega digital de las campañas de Donald Trump (2016 – 2020) Brad Parscale, en la cual invirtieron millones de dólares para armar un entramado y ejecutar una estrategia y un plan para instalar, mediante fraudes digitales, en Latinoamérica, gobiernos títeres de la extrema derecha internacional.
Desde el sitio “La Derecha Diario”, propiedad de Cerimedo y Javier Negre, de la extrema derecha española, actuaron como “sicarios digitales”, y, utilizando granjas de millones de troles lograron la elección fraudulenta de siete (7) presidentes lacayos del imperialismo Yanqui en Latinoamérica, incluido el de Colombia. Siete poderosas razones para que el pueblo colombiano se rebele y se moviliza para exigir al Consejo de Estado la anulación de la fraudulenta elección del ilegítimo.
El encuentro adoptó unos ejes estratégicos y un plan de acción que incluye, entre otras, la realización de un paro nacional contra el gobierno de De la Espriella a iniciarse el 11 o 20 de noviembre, una Jornada mundial contra el sionismo y en solidaridad con el pueblo palestino (10 de octubre). Jornada de movilización preparatoria del paro nacional contra el gobierno (14 de octubre).
Finalmente, el Encuentro Nacional convocó a sindicatos, comunidades, pueblos indígenas y afrodescendientes, mujeres, jóvenes y fuerzas políticas y personalidades progresistas, democráticas y revolucionarias a conformar un frente por la vida, la soberanía, la democracia y la paz, que garantice la resistencia civil y la movilización social.
José Arnulfo Bayona, Miembro de la Red Socialista de Colombia.
Foto tomada de: Colombia Informa

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