Otras opiniones extienden su dedo acusador a la misma presentación de la propuesta del Pacto Histórico con Iván Cepeda y Aída Quilcúe. Estos “preclarxs”, por la manera en que lo expresan, parecen más enemigxs que amigxs, lanzando reiteradas acusaciones mentirosas, falaces, de mala fe, y esto lo que muestra es su ansia de conseguir beneficios propios y mezquinos, al condicionar sus posibles e interesadas alianzas. Pero obviamente la ALIANZA POR LA VIDA, tiene que ampliarse para lograr un nuevo Gobierno del Cambio y avanzar en las reformas sociales. En plena campaña se debe superar todo lo que dificulte llegar a la Presidencia y con esto evitar que el “Fascismo-mafioso” se tome el gobierno. No olvidemos que seguimos sin ser mayorías, ni política ni socialmente.
Siempre se ha expresado la necesidad de la conformación de al menos “grupos o círculos de estudio” para la cualificación de la militancia y simpatizantes, y así fortalecer las organizaciones sociales y políticas. Por diferentes razones al parecer esto no se está realizando. Se sigue pensando en el corto plazo y de manera electorera y no en la construcción de organizaciones fuertes con arraigo en los territorios y en las diferentes expresiones ciudadanas con miras a convertir en realidad una nueva sociedad justa, democrática, diversa y en armonía con la naturaleza,
Las divisiones internas, rencillas, aversiones, resentimientos, prevenciones, desconfianzas, siguen torpedeando el trabajo colectivo, que nos permita llegar a amplios sectores sociales. Si bien las discusiones y divergencias que se han presentado han tenido origen por las diferentes visiones de realizar la acción política y los objetivos a alcanzar, se debe realizar los esfuerzos necesarios, actuando con transparencia y honestidad, para superarlos en bien de las comunidades. Eso sí, tenemos que tener claro que la derecha en todas sus vertientes, históricamente han trabajado para penetrar o infiltrar de igual manera los movimientos sociales y políticos que proponen cambios profundos em beneficio de las mayorías, esto con el fin de distorsionar sus objetivos e impedir la consecución de la justicia social y ambiental.
Lo que no debemos dejar de reflexionar y reconocer, es que aparte de las posibles acciones oscuras que posiblemente pudieron conducir a un fraude, según las reiteradas y valerosas denuncias del Señor Presidente Gustavo Petro Urrego, lo cierto es que las expresiones políticas de la ultraderecha con una inclinación al “Neo fascismo mafioso”, tiene en la sociedad colombiana un crecimiento que nos puede conducir a un caótico y desastroso gobierno, con el agravante de una “cultura traqueta”, con todo su poder económico y resueltos a la utilización de “todos los métodos de lucha”, y para esto se han apoyado en los grandes capitales legales e ilegales (incluyendo los obtenidos gracias a las acciones corruptas dentro del Estado), en su relacionamiento con la derecha fascista internacional, y en lo local con Administraciones (Alcaldías, Gobernaciones, Instituciones descentralizadas), implicadas en prácticas corruptas muy cercanas a quienes hundieron a nuestro país en la pobreza y la desigualdad.
Desde hace rato, la tecnología digital y hoy en día hay que agregar la Inteligencia Artificial (IA), han venido ganando un gran espacio en la comunicación social, y la derecha internacional y nacional lo han sabido utilizar a su favor con todas sus mañas y engaños, con su constante desinformación de la realidad colombiana, por lo tanto en la medida en que se amplía su utilización (redes sociales, IA) , irónicamente con la ayuda del Gobierno del Cambio, al extender la penetración de la internet, la derecha también penetra aún más en el pensamiento y actuar de la ciudadanía.
Ante lo anterior la salida no debe ser el rechazo al avance tecnológico sino adaptarse, acoger y aprovechar estos espacios de comunicación social que cada vez se extiende más. Reitero mi llamado a que utilicemos estas herramientas para el apoyo decidido a las propuestas de la vida que nos conlleve a la construcción de una democracia amplia y profunda.
Debemos realizar el mayor esfuerzo para no volver a los gobiernos que sumaron a millones de ciudadanos y ciudadanas en la pobreza. Cometieron crímenes de genocidio y lesa humanidad, y saquearon el erario público, gobernando siempre a favor de las minorías, con propuestas actuales de reversar las reformas sociales, del desconocimiento de los derechos colectivos, de volver a la política de guerra, negando todos los avances de la paz y entregar el territorio nacional a la expoliación petrolera y de la gran minería.
Estamos a tiempo de impedir la catástrofe que traería consigo el “neofascismo mafioso” que nos llevaría al empobrecimiento de la clase popular, a la persecución y “aplastamiento” de quienes pensemos diferente, del sindicalismo, de las minorías sexuales, de las etnias con la “indiamenta”, de quienes se opongan al saqueo de los territorios, incluyendo a los que ellos llaman “ambientalistas radicales” y en últimas o mejor en primer lugar de las clases o sectores excluidos históricamente.
Reflexionemos y actuemos cada cual desde sus propias posibilidades individuales o colectivas.
John Elvis Vera Suarez
Foto tomada de: Cambio en Facebook

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