• Desde el sur
  • Sur global
  • El sur posible
  • Archivo Revista Sur
  • Video
  • ESPECIAL SOBRE BOGOTÁ
  • SUR COOPERANDO

Corporación Latinoamericana Sur

  • INICIO
  • NOSOTROS
    • Quienes somos
    • Qué hacemos
    • Nuestro Equipo
  • TEMÁTICAS
    • Participación y cultura política
    • Paz, Desarrollo Social y Postconflicto
    • Jovenes
    • Victimas
    • Salud
    • Derechos humanos
    • Democracia y ciudadania
    • Ciudades Equitativas – Territorios Equitativos
  • Publicaciones
  • Contáctenos

Tres mujeres, tres tempestades: las protagonistas de En diciembre llegaban las brisas

3 agosto, 2026 By Luis Ángel Echeverri Leave a Comment

PDF
Imprimir
Este texto es complementario al artículo publicado en esta misma revista (Semana 31 de 2026, Bogotá, Colombia, No. 466), «La tempestad como despertar: memoria que sana en En diciembre llegaban las brisas», donde se abordó la dimensión colectiva y política de la novela de Marvel Moreno. Quiero detenerme aquí en lo que aquel primer acercamiento dejó pendiente: los rostros concretos detrás de esa memoria. Desde su exilio en París, Moreno reconstruye, a través del recuerdo de Lina Insignares, ya adulta y enferma, las vidas de tres amigas de infancia en la Barranquilla de mediados del siglo XX. Detenerse en cada una de ellas —Dora, Catalina y Beatriz— permite ver cómo la supervivencia bajo el patriarcado no es un concepto abstracto, sino una experiencia que se vive de manera distinta en cada mujer.

Dora, Catalina, Beatriz

Dora abre la novela sometida a una relación destructiva con Benito Suárez: su cuerpo, arrollador al inicio, termina anulado por los calmantes y el desprecio ajeno. Catalina carga el peso de los “pecados” de su madre, Divina Arriaga, aunque su belleza y su carisma le permiten sobreponerse. Beatriz cierra la trilogía atrapada en un vínculo trágico con la familia Freisen, centro de una disputa que la desborda. Las tres viven bajo la vigilancia de un orden patriarcal que exige no quedar mal, aunque eso signifique hacer exactamente lo contrario de lo que se siente, y que empuja hacia la simulación, el silencio, los sitios donde beber y olvidar.

Y sin embargo, ninguna de las tres es solo víctima. Cuando el peligro se activa y el cerebro dispara esa respuesta antigua de lucha o huida que todos llevamos dentro, la lucha no siempre significa enfrentarse a alguien físicamente, puede ser contra el entorno entero, por rescatar a un ser querido, o por rescatarse a sí misma. Esta no es una historia de muerte, sino de supervivencia bajo el patriarcalismo.

Lina: la memoria que escapa y la que se queda

Lina es la narradora, no una protagonista más: el hilo que conecta las tres historias y separa dos espacios —Barranquilla, el lugar de lo contado y del machismo, y París, el lugar desde donde se cuenta—. Es quien logra escapar del destino que aplastó a sus amigas gracias al exilio, la educación y la distancia crítica. Pero ese escape tiene un costo: la nostalgia, la enfermedad, la imposibilidad del regreso. No se queda por falta de sentimiento, sino porque su apego más profundo no estaba en la ciudad sino en su gente: su abuela, sus tías, sus amigas. Ese vínculo explica su auto-exilio: se va, pero se lleva a su gente en la mente y en el corazón, y las convierte en literatura para no abandonarlas nunca.

La sabiduría de las abuelas

La abuela Jimena y las tías Eloísa e Irene son las “casandras” de la novela: figuras de una sabiduría femenina ancestral, oral, que contrasta con el silencio impuesto a las otras mujeres. A ellas acude Lina para intuir el destino de sus amigas. En esa sabiduría heredada está el verdadero centro de gravedad de la obra: el comportamiento prosocial, la gente que se apoya y se ayuda incluso a desconocidos. Hay personajes que actúan con decisión —sin dejarse arrastrar por la emoción cuando hay que poner a salvo a las amigas— porque aprendieron de sus mayores. Y cuando llega la crisis, son las madres quienes vuelven, siempre, a buscar a sus hijos. Cuidarse las unas a las otras es, en últimas, la única forma de atravesar el desastre.

Escribir para que no se repita

Son afortunados quienes tienen la gracia de hacer cosas dignas de ser escritas. Marvel Moreno hizo algo más difícil: escribió sobre mujeres cuyas vidas, menospreciadas por su época, merecían ser contadas y comprendidas en su humanidad completa. Ese es el legado de supervivencia del libro: no son historias de un solo día, quedaron narradas para siempre, en una temperatura de escritura capaz de evaporar la sangre de las venas.

Y aquí aparece la idea que más nos conmovió: contar la historia no es un ejercicio nostálgico, sino un mensaje dirigido hacia adelante, una apuesta porque esta historia no vuelva a repetirse. Como esos escritores muertos que, se dice, nunca terminan de abandonarnos, Marvel Moreno sigue aquí, recordándonos que escribir es entenderse a uno mismo y que un solo buen recuerdo puede borrar años de recuerdos malos. Este libro queda plantado en nuestra memoria no para anclarnos en el pasado, sino para darnos, desde él, el impulso de construir un presente más digno. La literatura, como la música, es también una celebración: esa forma en que Dora, Catalina, Beatriz y Lina se vuelven imborrables. Poder ver de cerca la vida de otro, y sentirla como propia, es quizás el don más raro que tenemos, y sobre él se sostiene la gratitud de haber compartido esta lectura.

 

Luis Angel Echeverri Isaza

Foto tomada de: BBC

FacebookTweetLikeShareLinkedInEmail

Filed Under: Revista Sur, RS Desde el sur

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sur Global

La geopolítica de la crisis migratoria en Ceuta

3 agosto, 2026 By Miguel Alabarta Leave a Comment

Álvaro García Linera: “No se ha entendido en más de cien años lo que quería decir Marx cuando hablaba del Estado”

3 agosto, 2026 By Álvaro García Linera Jaume Montés Gerard Serralabós Leave a Comment

Escudo de las Américas, ¿la síntesis de la nueva derecha?

27 julio, 2026 By Gabriel Pastor Leave a Comment

El Sur posible

Ideas verdes

3 abril, 2019 By Carolina Corcho 2 Comments

Suscribirse a la Revista Sur

VIDEO RECOMENDADO

Fue archivado el proyecto de Ley 010 de Reforma a la Salud

https://www.sur.org.co/wp-content/uploads/2021/05/VID-20210519-WA0024.mp4

Dra. Carolina Corcho Mejía, Presidenta Corporación Latinoamericana Sur, Vicepresidenta Federación Médica Colombiana

TEMÁTICAS

  • Participación y cultura política
  • Paz, Desarrollo Social y Postconflicto
  • Jovenes
  • Victimas
  • Salud
  • Derechos humanos
  • Democracia y ciudadania
  • Ciudades Equitativas – Territorios Equitativos
  • Publicaciones

Ultimos articulos

  • La llegada de Abelardo de la Espriella y la despedida de Gustavo Petro
  • Economía popular: más empleo formal que reduce el desempleo
  • El gabinete de Abelardo: entre la rutina y la regresión
  • El pasado conjugado en futuro
  • Cómplices del patriarcado y la corrupción: las ministras de Abelardo de la Espriella- Parte 1

Etiquetas

Acuerdo Agro Amnistia Brasil Cambio Climatico Campo Catalunya Ciencia y Tecnología Conflicto Colombia Corrupción crisis capitalismo Democracia Derechos Humanos Economía Ecuador Educación Elecciones Colombia ELN España Fast Track Iglesia Justicia Justicia de paz Medio ambiente Mineria Negociación Neoliberalismo Papa Participación Paz PND Pobreza Politica Politica EEUU protesta social reforma Reforma tributaria religión Renegociación revolucion salud Terrorismo Trump Venezuela Victimas

Apoyo SUR

Buscar

Director: Pedro Santana

 

 

 

Copyright © 2026 Todos los derechos reservados - Corporación Latinoamericana Sur ·