La trama comenzó en 2020 con ataques contra el sistema electoral y evolucionó hasta incluir un borrador de decreto que declaraba el estado de emergencia, pedía el arresto del presidente del Senado y contemplaba el secuestro y asesinato del presidente electo Lula, de su futuro vicepresidente y del ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes. Con pruebas más que suficientes recopiladas, Bolsonaro fue finalmente llevado a juicio. Durante el proceso, que duró meses, Brasil y sus líderes sufrieron una fuerte interferencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Como reacción explícita al juicio, Trump impuso aranceles de más del 50 % a Brasil y sanciones contra Alexandre de Moraes, ministro de la Corte Suprema y juez principal del caso, bajo la Ley Magnitsky.
A pesar de todas las sanciones económicas y legales, Brasil siguió adelante con el juicio.
Tras casi dos años, en 2025, Bolsonaro fue finalmente condenado a 27 años de prisión.
Este intento de golpe de Estado orquestado por el expresidente Jair Bolsonaro, fue el objeto del reportaje “Como sobrevivem as democracias” que ha publicado la fotoperiodista brasileña del diario Folha de S. Paulo, Gabriela Biló, autora de los libros “Juízo Final” y “A Verdade Vós Libertará”, este último ganador del Premio Jabuti de Literatura en 2024.
Los periodistas brasileños fueron los más galardonados el festival iberoamericano de periodismo GABO
El Festival iberoamericano de periodismo Gabo se llevó a cabo por decimocuarta ocasión del 24 al 26 de julio de 2026, y reunió a miles de participantes en Bogotá, para celebrar lo mejor del periodismo en América Latina, el Caribe, España y Portugal.
El evento fue organizado por la Fundación Gabo, creada en 1995 por el Nobel de Literatura colombiano Gabriel García Márquez. Los premios también destacaron la cobertura de conflictos armados, periodistas en exilio, periodistas asesinados y la violencia de género dentro de las salas de redacción.
La decimocuarta edición del Festival Gabo -FestiGabo – concluyó el domingo 26 de julio de 2026 luego de tres jornadas en las que Bogotá volvió a convertirse en el principal escenario de encuentro para periodistas, escritores, artistas, investigadores, académicos y ciudadanos de toda Iberoamérica.
Cerca de 15 mil asistentes y 311 invitados participaron en más de 160 actividades públicas y una veintena de encuentros especiales, en los que se debatieron los grandes desafíos del periodismo, la democracia, la cultura y la libertad de expresión, ratificando la vigencia del legado de Gabriel García Márquez como inspiración para comprender el presente e imaginar el futuro.
Jaime Abello Banfi, director de la Fundación Gabo, ha enfatizado que “Bogotá se ha convertido en una especie de capital del movimiento mundial a favor del periodismo innovador, ético y de espíritu independiente y en favor de la responsabilidad digital y la libertad de prensa”.
Los periodistas brasileños fueron los más galardonados de la noche del viernes 24 de julio, tras recibir premios en tres categorías.
En la categoría de reportaje ganó el equipo de “Metrópoles” por su proyecto multimedia “A política da bala”, el cual documentó meticulosamente las 246 muertes a disparos cometidas por la Policía Militar en São Paolo bajo el mandato del gobernador Tarcísio de Freitas. El análisis contradijo las narrativas oficiales sobre algunas de esas muertes y arrojó que muchas de las víctimas estaban desarmadas y recibieron disparos por la espalda.
El reportaje multimedia “A política da bala” ofrece una radiografía inédita de lo que se esconde detrás del aumento de la letalidad de la Policía Militar en São Paulo bajo el gobierno del gobernador Tarcísio de Freitas, al contabilizar los disparos y analizar dónde impactaron las balas en las víctimas.
De casi 90.000 páginas emergió un enfoque novedoso sobre el tema y datos contundentes: 85 personas estaban desarmadas y 47 recibieron disparos por la espalda. El análisis también permitió demostrar la existencia de un “escuadrón de la muerte”, un pequeño grupo de policías responsable de más del 20 % de los homicidios.
Además del análisis documental y de datos, el reportaje exigió un amplio trabajo de campo que permitió, entre otras cosas, localizar cámaras de seguridad con el audio de una víctima suplicando por su vida, lo que echó por tierra la versión policial de que se trataba de un caso de “resistencia seguida de muerte”. El material incluye también un documental que muestra la actuación brutal de la Policía Militar en muertes que podrían haberse evitado y retrata el drama de las familias que luchan por justicia. El reportaje no elude el contexto político: mientras el secretario de Seguridad, Guilherme Derrite, alienta la violencia policial, saca también rédito político de las muertes y convierte la “política de la bala” en trampolín para una futura campaña al Senado. Su coautor es Artur Rodríguez, es autor de reportajes investigativos premiados en 14 ocasiones, incluyendo investigaciones que expusieron esquemas de corrupción en guarderías de São Paulo. En Metrópoles desde 2024, trabajó en Folha de S.Paulo y en Estadão.
Es coautor también Renan Porto, periodista investigativo con enfoque en seguridad pública, política y derechos humanos. Egresado de la Facultad Cásper Líbero, fue editor en CNN Brasil y reportero en O Antagonista, Jovem Pan y Gazeta AM. Ganó el premio Vladimir Herzog y fue finalista del premio República (ANPR).
Al respecto, el periodista Renan Porto ha señalado en Bogotá que “creo que la repercusión más grande de esta investigación fue que gracias a que la prensa hizo cubrimiento de la violencia de la Policía Militar en São Paulo se logró la renuncia del secretario de Seguridad Pública del gobierno de Tarcísio de Freitas ( https://www.metropoles.com/materias-especiais/pm-sp-desarmados-tiros-costas ).
El ganador del Premio Gabo2026 en Cobertura, Renan Porto, ha agregado que “este premio es para todas las personas de las periferias de São Paulo y todas las personas que murieron bajo regímenes autoritarios en América Latina, que murieron en manos de la policía, que murieron desarmados, con disparos a espaldas y que la versión que prevaleció fue la versión oficial de que habían atentado contra la policía de alguna forma”.
Oscar Martínez: “esos tiranos como Bukele, que han hecho del periodismo y de la verdad sus enemigos”
Los galardones también reconocieron el trabajo de dos periodistas salvadoreños exiliados por ejercer su profesión.
El premio en la categoría de texto fue para los hermanos Carlos y Oscar Martínez del medio digital El Faro por su crónica “El exilio nos alcanza”, en la que narran la experiencia de activistas, exfuncionarios y periodistas como ellos que fueron saliendo del país a cuentagotas.
Los hermanos Martínez dejaron El Salvador el año pasado tras publicar una serie de entrevistas con líderes pandilleros que revelaron los pactos de cooperación que acordaron con Nayib Bukele desde antes que llegara a la presidencia. Su crónica cuenta cómo lo que inicialmente consideraron una salida preventiva y temporal se transformó gradualmente en una aceptación del exilio forzado.
Durante una entrega emotiva del premio a manos de Carlos Fernando Chamorro — un veterano periodista nicaragüense que también vive en el exilio — los hermanos se mostraron desafiantes. “Que el dictador y sus sirvientes lo entiendan de una vez: el silencio no es nuestra opción, nunca lo ha sido y nunca lo será”, dijo Oscar Martínez.
Carlos Martínez ha agregado que “para Bukele, uno de los temas más importantes es presentarse como un hombre rudo ante el crimen. Nos sacó del país una serie de investigaciones que mostraba cómo llegó al poder siendo aliado y socio de las mafias. Nos han arrebatado cosas que nos pertenecían: nuestro país, la posibilidad de ejercer el oficio. Si lo que dije es verdad, ¿por qué debo irme yo? Esa noción de injusticia básica me persigue todo el tiempo”.
El periodista antropólogo, Juan Martínez d’Aubuisson ha evidenciado que “anoche mis hermanos Martínez se ganaron el reconocimiento periodístico más importante de Iberoamérica. En la entrega del premio tuvieron palabras para los colegas, para México y para esos tiranos que han hecho del periodismo y de la verdad sus enemigos”.
¿Qué podemos hacer los periodistas en este escenario de democracia atacada?
La directora de “Ojo Público” (Lima), Nelly Luna Amancio ha ofrecido una primera pista interpretativa del Festival Gabo, señalando que “el periodismo hegemónico se caracteriza por el extractivismo informativo, prioriza los boletines corporativos o estatales, tiene una mirada que invisibiliza el hecho por la postura ideológica y narra el territorio desde los prejuicios de las grandes ciudades. Hay empresas que han puesto bajo ataque el concepto de democracia. Inventan narrativas que tienen como fin supremo destruir todo lo que se había construido […] Este año, Elon Musk se convirtió en mil millonario. Este debate entonces no es solo político, sino económico. ¿Qué podemos hacer los periodistas en este escenario de democracia atacada? Creo que nos obliga a repensar no solo las prácticas, sino qué tipo de democracias hemos estado narrando”.
Yo participé en varios talleres durante el Festival Iberoamericano Gabo en Bogotá y me he preguntado: ¿Cómo el periodismo militante desafía el poder en América Latina y que pasa en esta región para que los autoritarismos no se hayan ido desde 1975, cuando García Márquez publicó ‘El otoño del patriarca’?
La periodista brasilera Gabriela Bilo ha subrayado que “muchas personas dicen que los periodistas deben ser neutros y no tomar bando, y este proyecto me enseñó que yo siempre tendré un lado y que ese es el de la justicia social y la democracia”.
“El margen entre el periodismo y activismo, en países como Perú, es muy pequeño porque es difícil no tomar postura. La gente quiere entender el punto de vista y un sentimiento o cercanía, que no es necesariamente un sesgo”, ha comentado la periodista peruana Alejandra Yupanqui.
Viana Natalia, directora de Agencia Publica (Brasil), ofrece otras claves de interpretación del Festival Gabo, analizando que “hay cosas nuevas, como el tema de la desinformación. El debate está privatizado y concentrado en empresas que son de Estados Unidos e imponen las reglas del juego. Es un contexto en que manda la plata. La alianza con el fascismo y el gobierno autoritario Trump permite un nuevo imperialismo, más complejo de enfrentar y denunciar.
(…) Lo que cambió en Brasil es que se creó una nueva manera de ser autoritario, a través de lo que llamo “el populismo digital”. Bolsonaro creó masas de desinformadores. Utilizando redes de desinformación lograba crear una falsa mayoría”.
Natalia Viana ha agregado que “los periodistas tenemos que comprender realmente lo que está pasando en la calle y re imaginar el oficio, para permitir que la ciudadanía participe de la construcción del futuro y del mismo periodismo, porque ahora mismo tampoco estamos dando espacio para que su voluntad de actuar políticamente llegue a algún lugar”.
Natalia Viana es cofundadora y directora ejecutiva de Agência Pública: tiene lentes de joven estudiante, es un personaje emergente del periodismo independiente latinoamericano, en la perspectiva de la defensa de los derechos humanos.
En 2011, junto con Marina Amaral, cofundó Agência Pública, la primera agencia de periodismo de investigación sin fines de lucro de Brasil, guiada por el interés público y la defensa de los derechos humanos.
Es autora y coautora de cinco libros de periodismo de investigación. Su libro «Daños colaterales» (publicado por Objetiva), sobre civiles asesinados por el Ejército, fue finalista del premio «Luz Brillante» de la Red Global de Periodistas de Investigación, recibió el Premio de Periodismo de Derechos Humanos y una mención honorífica en el Premio Vladimir Herzog de Amnistía Internacional y Derechos Humanos. En 2024, publicó «La fuga», con la editorial Fósforo, un libro que narra la historia detrás de escena de la mayor filtración de WikiLeaks y un hito en el periodismo mundial. En 2013 ha publicado el libro digital “O Bispo e Seus Tubarões”, sobre el juicio político de Fernando Lugo en Paraguay (Agência Pública, 2013).
Como reportera y editora, Natalia Viana ganó varios premios de periodismo, entre ellos el Premio Vladimir Herzog, el Premio Comunique-se, el Trofeo Mujeres en el Periodismo, el Premio Gabriel García Márquez y el Premio Ortega y Gasset.
Natalia Viana me comenta: “Agencia Pública se dedica a hacer periodismo de investigación y de derechos humanos. Hoy, después de catorce años, somos la agencia de noticias más premiada de Brasil”.
Natalia Viana ha publicado por The Nation, el 10 de abril de 2013, el reportaje “Los dudosos aliados de USAID en Paraguay. El derrocamiento del presidente Fernando Lugo fue calificado de golpe de Estado en Sudamérica. Pero Estados Unidos no se inmutó”.
La correspondencia interna entre el Departamento de Estado y USAID y los cables de WikiLeaks, sugieren que, en lugar de mostrar preocupación por las circunstancias que llevaron al derrocamiento de Fernando Lugo (2008-2012), ex sacerdote católico y obispo de la diócesis más pobre de Paraguay en el departamento rural de San Pedro, entre 1994 y 2005 —incluida la masacre de campesinos de Curuguaty—, los funcionarios estadounidenses se mostraron dispuestos a colaborar con quienes lo reemplazaron.
El reportaje de Natalia Viana me traslada la memoria a agosto de 2012 cuando he entrevistado en Asunción al ex presidente de Paraguay, ex obispo de la teología de la liberación Fernando Lugo, derrotado por un golpe de estado ilegitimo orquestado también por las multinacionales del agrobusiness (como documentado en el libro “Golpe a la Democracia, antecedentes y perspectivas”. Ediciones Base Investigaciones Sociales BASE-IS, Asunción 2012 – https://biblioteca.clacso.edu.ar/Paraguay/base-is/20170331035451/pdf_1205.pdf), me dijo “¿Eres un cristiano de verdad, de palabras o de hechos?
“Los obispos me visitaron antes del juicio político pidiéndome que renunciara para pacificar al país. En aras al no derramamiento de sangre, a la paz, tuve que aceptar el resultado del injusto juicio político”, me ha comentado el ex obispo del norteño departamento de San Pedro, el más pobre de la república, Fernando Lugo en la sede del Frente Guazú, después de mi reportaje “Fernando Lugo’s exit after Paraguay ‘coup’ a setback for development – The ousting of Fernando Lugo by a rightwing parliament could stall democracy and social progress for a generation”, publicado por The Guardian de Londres (https://www.theguardian.com/global-development/poverty-matters/2012/jun/29/fernando-lugo-paraguay-coup-development ).
Charla ‘El mejor oficio del mundo: Gabo, Rickey Singh y excelencia periodística’, en el Festival Gabo2026
Yo he conocido personalmente a Mónica González, periodista chilena desde hace 55 años, fue encarcelada por el dictador Augusto Pinochet y hoy es presidenta del Consejo Rector de la Fundación Gabo.
Mónica González ha subrayado que “estamos a punto de ser el patio trasero en que no hay orden internacional que valga. Siempre hay un botín detrás de los golpes de estado, nunca es en nombre de la libertad.
Lo que está en jaque es el derecho a la vida. Nos lo quieren arrebatar, asaltar como asaltaron a Venezuela y le saquearon su petróleo.
Creo que estamos más fuertes que antes, tenemos lupa para diseccionar a los nuevos dictadores aliados con el crimen organizado.
Hay una máquina de la muerte y se hace imprescindible denunciarla, investigarla, desentrañarla. Por eso me hice periodista de investigación.
La guerra se libra en dos frentes, en el campo y en la memoria. Quienes quieren saquear nuestros pueblos instrumentalizan el miedo, quieren falsificar la historia. Ahora no nos ganan por mucho tiempo, está el periodismo de investigación.
Cuando hablamos de poder real es la corrupción, porque es la madre de todas estas batallas. Corrupción no solo en los gobiernos, sino en el mismo periodismo, en los sindicatos.
El periodismo tiene el deber de desentrañar la máquina de guerra que la gente prepara para arrebatar los derechos; el derecho a la vida y a la libertad” concluyo Mónica González, presidenta del Consejo Rector de la Fundación Gabo.
El relator CIDH, Pedro Vaca, ha introducido el panel afirmando que “solemos hablar del periodismo desde las garantías, pero también creemos que dentro de las fórmulas para la protección del periodismo están la reflexiones sobre la excelencia y la ética del oficio en la sala de redacción, muchas de las cuales parten de las enseñanzas de García Márquez y Rickey Singh”.
El diplomático de Guyana y miembro CIDH, Riyad Insanally, ha señalado que “Rickey Singh fue uno de los periodistas más respetados del Caribe anglófono, cuyos textos periodísticos y curiosidad intelectual reflexionaron profundamente sobre la gobernanza, los problemas de la democracia y la fragmentación del Caribe, todo más allá de las versiones oficiales, con una pasión insaciable por descubrir la verdad. La fragmentación de las islas en el Caribe anglófono es un problema que se está replicando en toda América Latina. Solo con un periodismo que se preocupe por la integración del continente y que reivindique la investigación y la memoria se podrá resolver ese problema”.
Mónica González dijo que “El sueño cumplido de García Márquez de formar periodistas jóvenes en los talleres de la Fundación Gabo es uno de los legados y acontecimientos más importantes en el periodismo latinoamericano. Gracias a esta labor del escritor colombiano, esta red de nuevos periodistas tiene las herramientas necesarias para combatir el saqueo político y puede defender la vida y la dignidad del continente”.
Héctor Feliciano ha evidenciado que “Rickey Singh entendió la importancia del andamiaje de los derechos humanos para luchar contra la fragmentación entre los países de América Latina y el Caribe”.
“Nunca hasta ahora habíamos vivido un momento en el que el periodismo fuera tan importante. El buen periodismo, quiero decir: ese que trabaja por la comunidad y busca desarmar la máquina de la guerra, cuestionando a los tiranos y reflexionando en torno a la desigualdad, la acumulación de riquezas y el poder político”, agregó Mónica González.
“Asistimos a la época de mayor concentración de la riqueza en la historia. Y eso no nos dice nada, sino su consecuencia: es también la época de mayor desigualdad en el mundo. Esa concentración de la riqueza hace que el poder de las multinacionales sea mayor”, concluyo Mónica González.
Entrevista exclusiva al Relator de la CIDH, Pedro Vaca
Pedro José Vaca Villarreal es nacional de Colombia, abogado por la Universidad Nacional de Colombia. Cuenta una Especialización en Derecho Constitucional y una Maestría en Derecho también por la Universidad Nacional de Colombia. Tiene más de 16 años de experiencia profesional relevante siempre trabajando en el ámbito de los derechos humanos y la libertad de expresión. Tiene experiencia como abogado litigando graves violaciones a la libertad de prensa. Cuenta con un amplio conocimiento de los instrumentos del Sistema Interamericano. Fue el director ejecutivo de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) en Colombia, hasta 2020.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) decidió renovar el mandato del Relator Especial sobre Libertad de expresión (RELE), Pedro Vaca Villarreal, por un periodo más, hasta el 31 de octubre de 2026.
El primer mandato de Pedro Vaca inició en octubre de 2020, luego de ser electo en el marco de una convocatoria pública.
La RELE es la oficina responsable de apoyar a la CIDH en el cumplimiento del mandato de promoción y protección del derecho a la libertad de pensamiento y expresión en las Américas.
La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.
En marzo de 2026 el relator de la Cidh, Pedro Vaca presentó en Ciudad de Guatemala, el primer informe de la historia de la Cidh sobre el discurso de odio, fruto de varios debates realizados por ejemplo durante su visita a Brasil en febrero de 2025.
El lunes 10 de febrero de 2025, en una reunión con Pedro Vaca, la ministra de Derechos Humanos y Ciudadanía (MDHC) de Brasil, Macaé Evaristo, abordó temas como la protección de los niños y adolescentes y otros grupos históricamente vulnerabilizados en Brasil, así como la lucha contra el discurso de odio en los entornos digitales. Durante la reunión, la ministra mencionó el contexto de violencia que afecta a niños y adolescentes en el país y su relación con el discurso del odio. “Desde 2001, se han producido 43 ataques a escuelas en Brasil. Solo para llamar la atención, 21 de estos ataques ocurrieron entre febrero de 2022 y octubre de 2023; es decir, el 48,8 % del total, y tenemos una lectura sobre esto”, señaló.
“El crecimiento de una cultura extremista en el país ha terminado provocando un mayor número de muertes en ataques premeditados a través de plataformas digitales, sin mediación, sin un mecanismo para enfrentar este odio, sin capacitar a la sociedad para enfrentarlo y entender cómo este proceso ha producido estos episodios en el país”, añadió la ministra Evaristo.
La ministra representante del Gobierno del presidente Lula, Macaé Evaristo entregó a Pedro Vaca el documento final del grupo de trabajo (GT) creado en el ámbito del MDHC. El “Informe de recomendaciones para hacer frente al discurso de odio y al extremismo en Brasil” señala las principales manifestaciones de odio y extremismo a las que hay que hacer frente, como la violencia en las escuelas, los actos antidemocráticos, el racismo, la xenofobia, la homofobia, la misoginia y la intolerancia religiosa. El GT estaba formado por representantes del Estado y de la sociedad civil.
Realice esta entrevista exclusiva al Relator de la Cidh, Pedro Vaca, el día 16 de julio después del panel “Reflexiones desde el IEPRI sobre la implementación del Acuerdo Final de Paz: balances y desafíos”, enmarcado en el Congreso internacional “10 años del acuerdo de paz, entre la firma y la realidad”, organizado por la Contraloría General de la República en la Universidad Nacional de Bogotá y el día domingo 26 de julio de 2026 en el Festival Gabo, después de la charla “El mejor oficio del mundo: Gabo, Rickey Singh y la excelencia periodística”. Agradezco la colaboración de Richard Aguirre, periodista de la Rele-Cidh.
-Pregunta: Uno de los momentos centrales del Festival Gabo 2026 tuvo lugar en el hall de la biblioteca del Gimnasio Moderno con la apertura de la exposición “Para que no me olvides”. La muestra está dedicada a recordar la trayectoria, el legado y las investigaciones de Cristian Herrera y Mateo Pérez Rueda, los primeros dos periodistas asesinados en Colombia en lo que va del año 2026. Herrera, quien ejerció el periodismo durante más de dos décadas en Norte de Santander y la frontera colombo-venezolana, enfocó su trabajo en la investigación judicial, la denuncia de la corrupción y el seguimiento al poder local.
Por su parte, Pérez Rueda, desde el norte de Antioquia, dirigía la revista digital El Confidente, medio a través del cual cubría las dinámicas del conflicto armado y la vida comunitaria en zonas rurales golpeadas por la violencia
Relator Pedro Vaca, ¿usted conocía el periodista de Cucuta, Christian Herrrera?
-Respuesta: Por recomendación de Bock, integré a Cristian Herrera a la red de corresponsales de la Federación por la Libertad de Prensa FLIP. Era el periodista que mejor conocía esa agreste frontera de Colombia y Venezuela, desde Cúcuta. También estaba amenazado y queríamos sumar esfuerzos para protegerle. Fue solidario con sus colegas. Guió generosamente a periodistas curiosos por entender esa frontera que tanto quería. No olvidaré que Cristian fue mis ojos y mis oídos durante los secuestros de la periodista española Salud Hernández y Restrepo entre muchas tragedias que por allí pasan. Nos mataron Cristian, y eso cambia la ecuación.
Las responsabilidades tendrán que decantarse y no ahorraremos un solo minuto para que así sea. A su familia, mucha fortaleza para soportar este duro momento. Hoy pesan, y pesan mucho, esas palabras de propaganda barata que dan a entender que la prensa sobra y estorba. Cristian, además de ser el mejor periodista de ese rincón del mundo, era un entrañable amigo. Y me hará mucha falta. Sé que muchos colegas así lo sienten. Ustedes también lo extrañarán. A partir de su asesinato, su dieta informativa sobre el devenir de la frontera será más pobre. Abrazo a la distancia a la red de corresponsales de la FLIP, los animo a que honremos a Cristian con más y mejor periodismo.
-La comunidad académica participó en el panel “Reflexiones desde el IEPRI sobre la implementación del Acuerdo Final de Paz: balances y desafíos”, enmarcado en el Congreso internacional “10 años del acuerdo de paz, entre la firma y la realidad”, organizado por la Contraloría General de la República. El Profesor de la Universidad Nacional, Fabio López de Roche- autor del libro «Comunicación para la paz. Transiciones políticas y verdad en América Latina», Ed. IEPRI – ha cuestionado la implementación de los acuerdos de paz. Relator Pedro Vaca, ¿Qué opina al respecto?
-Recuerdo el debate en 2016, durante la firma de los acuerdos de paz con las Farc, nos preguntábamos: “Como es el ecosistema de medios comunicación en contexto de guerra? Constatamos que el medio publico mas grande y mas difundido era el ministro de Defensa. “La guerra gerencial” la ha definido el medio “Pacifista”. Había una gran infraestructura de la propaganda del ejercito gubernamental. En los territorios de Colombia, hay mucha propaganda de la guerra y los actores del poder no reconocen, ni respetan, intimidan al periodismo. Por eso como CIDH hacemos un seguimiento constante porque a la prensa en Colombia la están matando.
Se esta distorsionando, con la propaganda de guerra porque el periodismo esta por contar lo que ocurre. Al mismo tiempo la propaganda por la paz no es un bálsamo. Hay que consolidar el nivel de deliberación libre, sin amenazas. Muchos periodistas están en peligro en Colombia, por eso tienen medidas de protección de la CIDH, como el caso de las emisoras de paz y los medios públicos.
Hay el dilema de soledad del periodismo, al cuas se ofrecen pocas garantías.
Los diferentes actores deben respetar mas al periodismo porque los mass-media tienen más poder para difundir la voz de las victimas del conflicto armado. Al mismo tiempo, los temas como el feminismo y las mujeres víctimas son temas instalados en las salas de los medios de comunicación y hay espacio para insertar las críticas, como por ejemplo demuestra la incidencia de la periodista Judith Bedoya sobre la violencia sexual.
-Durante la reciente inauguración de la exposición fotográfica “Volver a florecer: infancias que sobrevivieron a la guerra” he cuestionado a la magistrada de la Jurisdicción Especial para la Paz, Lily Rueda, relatora del caso 07 de reclutamiento de menores, que se ocupa de más de 2.000 víctimas individuales y más de 9.000 étnicas, afirmando que “la comunidad internacional respalda la red de la sociedad civil COALICO y está muy preocupada que desde 2019 la JEP todavía no ha proferido ninguna sentencia sobre el macrocaso de niños, niñas y adolescentes reclutados forzadamente por la ex Farc”. Relator Pedro Vaca, ¿Qual es su consideración respeto a la JEP?
-La tardanza de la JEP es criticable, puede impactar como la institucionalidad tramita la realidad de las víctimas y su búsqueda de justicia. Cuando las instituciones públicas como la JEP, demoran, el factor noticioso se dilata.
Toda sociedad democrática necesita de la verificación periodística de la realidad. Es importante señalar al poder y decir que el liderazgo se puede equivocar. Son importantes los avances de la paz, de mencionar los esfuerzos de articulación, que no se excluya la voz de los territorios, la voz de los beneficiarios de la política pública. Pero a veces, las fuentes hablan solo de sí mismas, hay que anotar múltiples elementos en favor o en contra de un gobierno o de un presidente.
Es difícil animar a no estigmatizar la prensa, cuando la voz presidencial estigmatiza a los oponentes en los últimos 10 años. El poder político aumenta con millones de seguidores, a partir de cabalgar la estigmatización de la prensa desde la voz presidencial, es un problema de democracia, se replica con un tratamiento despectivo con violencia y con confrontación como se ha visto en la ultima campaña presidencial en Colombia.
El resumen de pocas palabras de un twit resta comprensión a la complejidad, limita la belleza de las culturas. La prensa tradicional esta pendiente de pocos personajes, busca la concentración de pocas voces en el debate público, necesitamos la vocería mas diversa, de una pluralidad de actores.
Hoy la realidad es violenta en la reconfiguración de los grupos armados ilegales, en la violencia urbana y rural. Cuidado a banalizar la realidad entre las aspiraciones de la Acuerdo de paz de 2016 y la realidad concreta hoy, diez años después.
La libertad de expresión no es un derecho de etiqueta o cortesía. Hay que respetar los estándares internacionales: fue un impacto chocante los que pasaba en 2021, todo se expresaba en el paro nacional, no era un tono fácil, hay que preservar la rabia y la indignación frente a la violación de los derechos humanos y buscar como entendernos como sociedad.
-La comunidad internacional está preocupada por el debilitamiento de la democracia en Colombia mientras el nuevo presidente elegido habla de “destripar la izquierda”, como señala el New York Times (https://www.nytimes.com/es/2026/06/20/espanol/america-latina/elecciones-colombia-abelardo-de-la-espriella.html ), mientras la Union europea no ha continuado la financiación del proyecto periodístico Colombia2020 de El Espectador. Relator Pedro Vaca, ¿qué opina del debilitamiento de la democracia en Colombia – donde, entre 1977 y 2026, 171 periodistas fueron asesinados por razones asociadas a su labor informativa?
-Debemos hacer escenarios de debate. El rol de los medios de comunicación es de contribuir al discernimiento en medios de proceso de fracturas, para mantener la convivencia civil.
Desde mi experiencia de 16 años trabajando con la prensa de las Americas, ningún gobierno se ha comportado bien con la prensa.
Con relación a Colombia, la sociedad civil está muy organizada en los territorios, hay buen periodismo para exigir rendición de cuentas y analizar las consecuencias de las actuaciones de los funcionarios del Estado. Hay varias señales monitoreadas por la FIP, hay una sociedad más diversa de poner en juego.
-Durante el Festival Internacional de cine de derechos humanos de septiembre de 2025 he acompañado durante un debate sobre el discurso de odio en Colombia, a la lideresa y trabajadora social indígena Sandra Chindoy (es especialista en Gestión Pública de la ESAP), reconocida por ser la primera presentadora indígena en los 70 años de historia de la televisión pública en Colombia, que fue objeto de amenazas de muerte a través de redes sociales, generando profunda preocupación en el Sistema de Medios Públicos RTVC, mientras los medios tradicionales se han quedado en el silencio.
Sara Leukos ha enfatizado que “en el caso de Sandra Chindoy, la violencia ha trascendido hacia un racismo estructural y se ha materializado en amenazas directas contra su vida. Frases como “tiro de gracia en la frente” o expresiones denigrantes como “lástima lo de doña Sandra ‘Chanda’” —una burla etno-racista a su apellido de origen étnico— evidencian un patrón de odio y persecución que debe ser urgentemente atendido por las autoridades competentes.
Este tipo de violencia no solo representa una amenaza individual, sino que refleja un ataque al periodismo con enfoque étnico y territorial, así como al derecho a la libre expresión en un país que aún lucha por construir una democracia pluralista.
(..)Se trata de amenazas públicas, de carácter político e ideológico, con basamento colonialista, dirigidas contra la labor periodística de la presentadora, debido a los temas que aborda en sus contenidos. Su vida corre un grave peligro. Responsabilizamos de esta situación a fuerzas oscuras vinculadas con sectores de extrema derecha que, mediante intimidaciones, amenazas directas y discursos de odio, buscan imponer una visión ideológica hegemónica que ha prevalecido en Colombia desde el siglo XX y que aún persiste.
Estas amenazas no solo constituyen un atentado directo contra su integridad personal, sino que la colocan en una situación de alta vulnerabilidad que debe ser atendida con urgencia por el Estado colombiano y por organismos internacionales de derechos humanos, concluyo Sara Leukos.
¿Cuál es la importancia de presentar un informe sobre el discurso de odio?
-En las Américas interpretamos el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos para medir el alcance y las eventuales restricciones del derecho a la libertad de expresión. Y a través de los años, el artículo 13.5 es la disposición que tiene para definir los discursos que no tienen protección, como los discursos de odio que tienen elementos de apología, incitación a la violencia u otra acción legal similar frente a grupos de personas.
Lo primero es situarlo como un compromiso histórico de la propia Convención con la ciudadanía de las Américas. Lo segundo tiene que ver con la ausencia de desarrollos por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, es decir, mientras, por ejemplo, hay otros dilemas de la libertad de expresión que juntan la atención del periodismo con el honor de un funcionario público, que es una atención recurrente, el Sistema Interamericano en peticiones y casos y sentencias de la Corte carece de sentencias que hayan definido el alcance de los discursos de odio.
Lo tercero tiene que ver con el carácter prohibitivo que le asigna el artículo 13.5 a estos discursos que alcanzan un umbral extremadamente grave en términos de apología, incitación a la violencia a través de expresiones contra grupos de personas y esto ciertamente interpela las normas, pero también las sanciona cuando esto ocurra y particularmente la prevención, cómo el Estado previene que existan discursos que alcancen este umbral de apología con incitación a la violencia contra grupos de personas.
El informe tuvo que trasegar un análisis jurídico profundo porque también se advirtió que la Convención Americana tiene versiones en español, inglés, portugués y francés que son los idiomas oficiales de la Organización de Estados Americanos y este es un texto de finales de los 60. Entonces, además de ser un texto redactado en un momento e interpretado a la luz de la situación de hoy, también es un texto que tenía algunas variaciones entre versiones lingüísticas y correspondió entonces ir a los antecedentes de las discusiones que tuvieron los Estados para aproximarlo de una forma más certera a la interpretación.
-¿Se identificó algún tipo de discurso de odio o desde qué plataformas se difunden?
-Cuando la Comisión hace informes temáticos es un ejercicio de abstracción jurídica que también recibe participación de parte de los Estados, hay discusiones, hay deliberación dentro de la propia Comisión. Pero, los informes temáticos no son un mecanismo a través del cual se habla de situaciones y casos concretos.
Ahora, el informe es muy consciente, y la Convención también, de que las expresiones se valen de plataformas para difundirse y entonces todos los lugares a través de los cuales se pueda externar expresiones que carecen de protección, que son lugares en los cuales esperamos que los Estados implementen las recomendaciones que de un lado tienen que ver con lo normativo, es decir, animamos a revisar las legislaciones que en distintos países han empezado a surgir sobre este tema, entre otras cosas porque el artículo 13.5 es muy exigente y si esa exigencia disminuye y cualquier cosa que me desagrade es considerada un discurso de odio. Se terminaba analizando el discurso de odio y casi que cualquier cosa puede ser un discurso de odio.
Entonces, el disminuir la exigencia de criterios para los discursos de odio en realidad conspira en contra de la efectiva protección que tendrían que tener las comunidades que pueden ser destinatarias de este tipo de discursos.
-Acá en el Festival Gabo en Bogotá está presente Nelton Rivera, cofundador Prensa Comunitaria de Guatemala, reivindicando “el periodismo como la herramienta más poderosa de la libertad y la vida democrática”.
El avance de proyectos autoritarios, la captura de instituciones públicas y la persecución contra periodistas marcaron la conversación del foro “La democracia bajo presión: el periodismo como actor democrático en Centroamérica”, realizado durante la Feria Internacional del Libro de Guatemala (FILGUA) el día 19 de julio de 2026. El encuentro reunió a Quimy De León, directora de Prensa Comunitaria; Óscar Martínez, jefe de Redacción de El Faro; y el antropólogo y periodista Juan Martínez, quienes reflexionaron sobre el papel del periodismo independiente en una región donde informar implica riesgos crecientes.
“El periodismo puede responder mejor cuando trabaja junto a la gente organizada. Son las comunidades las que conocen su realidad, las que hacen las preguntas y las que aportan información que permite comprender lo que realmente ocurre. La colaboración entre ciudadanía y periodistas es una de las claves para construir investigaciones profundas” dijo la directora Quimy De León.
Para Quimy De León, el periodismo comunitario halla su mayor fortaleza cuando trabaja hombro a hombro con la gente. Son quienes habitan los territorios los que verdaderamente conocen las transformaciones de su entorno cotidiano, logran identificar a los actores clave y preservan la memoria necesaria para entender procesos históricos y complejos. Por ello, De León destacó que los periodistas que reportan desde el terreno logran “otro nivel de comprensión” del territorio, algo imposible de alcanzar a la distancia.
Un claro reflejo de esta dinámica es la investigación Secretos Mineros de Prensa Comunitaria sobre la actividad extractiva en El Estor, Izabal; un esfuerzo que demandó años de acompañamiento y colaboración entre periodistas, autoridades indígenas, organizaciones civiles y medios internacionales. Este nivel de profundidad se logró, según De León, gracias a la “cercanía de escuchar lo que la gente espera” y a la paciencia para “madurar, entender y expresar lo que está de fondo, cuáles son los intereses y los capitales” en juego. El resultado fue una rigurosa documentación sobre violaciones a derechos humanos, daños ambientales y la admirable capacidad de organización de los pobladores.
Durante el conversatorio, la periodista hizo hincapié en el alto costo que pagan quienes defienden sus tierras: “quienes llevan la peor parte han sido las comunidades organizadas”. Ante esta realidad, el periodismo se convierte en una herramienta fundamental para registrar sus luchas, explicar los intereses de fondo y colocar estas realidades en el centro del debate público.
A pesar del clima de persecución, De León concluyó reafirmando su fe en la acción colectiva: “La esperanza en Guatemala sigue siendo la gente organizada… si el periodismo pone sus ojos ahí, hay esperanza en cuanto a seguirlo haciendo”.
Uno de los grandes consensos del foro fue reconocer que, desde la óptica de las comunidades, la democracia ha trascendido las definiciones teóricas para volverse un territorio en disputa. Como ejemplo de esta nueva conciencia, Quimy De León señaló las movilizaciones de 2023 en Guatemala. Aquellos 106 días de resistencia, liderados por pueblos indígenas y autoridades ancestrales, cristalizaron la idea de que la democracia es, ante todo, “una forma de lucha”.
Esta reconfiguración del concepto es urgente frente a un aparato estatal que “no solo no representa a las mayorías, sino que ni siquiera las incluye”. Cuando el “Estado capturado” permite que las élites monopolicen instituciones; desde la universidad pública hasta las altas cortes, para profundizar el despojo extractivo, la organización de base se erige como el único contrapoder real. Desde esta trinchera, el periodismo comunitario no puede ser un espectador aséptico, es un aliado que acompaña el mandato de las asambleas, documenta la dignidad de la resistencia y defiende la posibilidad de un “nuevo horizonte”.
Relator Pedro Vaca, ¿Qué recomendaciones podría darle al Estado en cuanto a temas de periodismo comunitario como señala Prensa Comunitaria de Ciudad de Guatemala?
-Algo que veo en Guatemala es que, en la fragilidad de las garantías, lo que hay de periodismo y de periodismo comunitario es impresionante. Es decir, es un país que tiene bastantes esfuerzos en periodismo a pesar de la fragilidad de las garantías y eso a lo que me lleva es que este es un país que tiene una oportunidad valiosísima de brindar reales garantías a esa prensa, porque el capital humano que quiere hacer periodismo y que con mucho esfuerzo va a hacer periodismo está ahí.
Hay unos temas de institucionalidad democrática que, en tanto no se resuelvan, van a ser una espada de Damocles sobre la prensa guatemalteca. Es uno de los países donde es realmente sorprendente la cantidad de personas o que tiene periodistas con procesos criminales abiertos en su contra o que teme tenerlos y el hecho de perder confianza y asumir que su actividad puede ser vista, eso al final impacta la confianza interna y propia en que uno está haciendo una actividad que no va a ser perseguida.
Si se superaran muchos de estos obstáculos esa atmósfera de autocensura y miedo va a costar mucho tiempo convencerla, pero no se va a vencer de una forma distinta haciendo más y mejor periodismo. También creo que al mismo tiempo que uno reconoce a un gobierno que en su discurso público habla de derechos humanos, creo que también es importante animar a autoevaluaciones sobre qué tanto se ha venido avanzando en esas apuestas de garantizar derechos humanos. El mecanismo de protección (para periodistas) debería ser una prioridad. El tiempo transcurre y cada día que pasa sin un mecanismo de protección en óptimo funcionamiento es un segundo más en el que un periodista en riesgo puede ser agredido o puede haber un desenlace fatal.
-El pasado 22 de junio de 2026, en el marco de la Asamblea General de la OEA en Panamá, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH organizó la mesa redonda “Excelencia Periodística en las Américas”. ¿Cuándo va a presentar este documento final “Excelencia Periodística en las Américas”?
-La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó la Iniciativa Rickey Singh para la excelencia periodística en las Américas, con el fin de promover un diálogo hemisférico orientado a fortalecer la calidad, la credibilidad, la independencia y la responsabilidad social del periodismo, desde una perspectiva de libertad de expresión y derechos humanos.
La iniciativa rinde homenaje al legado del periodista caribeño Rickey Singh (1937–2025), cuya trayectoria estuvo marcada por su compromiso con el periodismo independiente, el debate público, y la integración de las voces del Caribe en las discusiones regionales sobre democracia y derechos humanos.
El lanzamiento tuvo lugar en la Ciudad de Panamá, al margen de la 56.ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en el marco de un encuentro de alto nivel que reunió a periodistas, representantes de medios de comunicación y organizaciones especializadas de la sociedad civil de distintas subregiones de las Américas y una mesa redonda con cerca de 30 periodistas, editores, directivos de medios y representantes de organizaciones especializadas provenientes de República Dominicana, Ecuador, Costa Rica, Panamá, Chile, Trinidad y Tobago, Colombia, Guyana, Surinam, Perú, Venezuela y Honduras.
En el mes de agosto vamos a difundir el documento final “Excelencia Periodística en las Américas”, ahora me he trasladado a Bogotá para enfocarme en esto.
-Otra etapa de construcción de este manifiesto “Excelencia Periodística en las Américas”, se realiza aquí en Bogotá en el Festival Iberoamericano de periodismo Gabo…
-Este domingo 26 de julio, la Relatoría Especial llega al Festival Gabo con la charla “El mejor oficio del mundo: Gabo, Rickey Singh y la excelencia periodística”, junto al comisionado de la CIDH Riyad Insanally y la hija de Rickey Singh.
El espacio busca socializar e impulsar la Iniciativa Rickey Singh para la excelencia periodística en las Américas, y fomentar un diálogo hemisférico que contribuya a fortalecer el periodismo y elevar sus estándares en todo el continente.
El diálogo abrió una reflexión colectiva sobre los desafíos contemporáneos que enfrenta el periodismo, entre ellos la transformación digital, la sostenibilidad económica de los medios, la polarización, la pérdida de confianza pública, y la violencia y el acoso contra periodistas. Asimismo, permitió abordar estándares del oficio, diversidad, independencia editorial, responsabilidad pública y mecanismos de autorregulación compatibles con la libertad de expresión. La Relatoría Especial ha observado con preocupación que, en distintos contextos de la región, los debates sobre la calidad periodística han derivado en propuestas regulatorias que pueden generar riesgos para la libertad de prensa. Frente a ello, la Iniciativa Rickey Singh promueve un enfoque alternativo, basado en la reflexión del oficio, la transparencia editorial, las mejores prácticas, la rendición de cuentas y el diálogo entre periodistas, medios, academia, sociedad civil y actores de derechos humanos.
La Relatoría Especial destaca que el periodismo de calidad es esencial para la vida democrática, pues permite informar el debate público, fiscalizar el poder, visibilizar perspectivas diversas y garantizar que las personas puedan tomar decisiones sobre asuntos de interés público. Al mismo tiempo, subraya que los desafíos actuales del periodismo no deben abordarse mediante controles estatales ni marcos restrictivos, sino a través de procesos impulsados por la propia profesión, con base en los principios de independencia, pluralismo, transparencia y responsabilidad social.
Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001, autor de 10 libros en 5 idiomas. Analiza las relaciones entre derechos humanos, movimientos sociales, políticas emancipadoras y la geopolítica de Papa Francisco. Fue recibido por el Papa Francisco en audiencia en Vaticano en octubre de 2017. Fue organizador del encuentro de Papa Francisco con los movimientos populares de “Arena di Pace” (Verona, mayo de 2024). Co-fundador del Observatorio sobre la Región Andina SELVAS (Milán, 2001), del Observatorio sobre las mafias “Liberande” (promovido por la red LIBERA, Roma, 2007). Es comentarista invitado por los mass-media internacionales: SIR-Servizio Informazioni Religiose (Vaticano), Religión Digital (Madrid), Cipsi (Roma), Vita (Milán), Corporación Latinoamericana Sur (Bogotá) y Rebelión (Madrid).

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