En todos los conflictos de alta intensidad, los protagonistas son Estados Unidos e Israel, seguidos por Rusia. En tanto que el agente poderoso que actúa desde su estrategia de poder blando es China.
La postura seguidista y servil de la Unión Europea, con cuatro excepciones: España, Suecia, Noruega y Eslovenia, alimenta financieramente el genocidio con la compra de bonos del tesoro israelí que hace cómplices a los Estados y empresas que los suscriben. Su postura de “ganen rentabilidad a costa de los asesinatos de niños y mujeres, viejos y población en general”, es lo más oprobioso jamás visto.
Sostener sus invasiones implica presupuesto incremental que pasó del 4.4% en 2022 al 8.8% en el 2024 del PIB y está sobre el 10.5% en 2026, sólo los ataques contra Irán le costaron 2 pp del PIB como se ve en la gráfica del Banco Mundial que sigue[1]
A su turno la guerra contra Ucrania significó la congelación de activos de Rusia por US$246.000 millones por parte de la Unión Europea, con propósito de inyectarlos en la guerra a favor de Ucrania, en tanto en EE.UU. hay más de US$1000 millones congelados (que Putin estaría dispuesto a donar para reparaciones en Gaza en mensaje de solidez propia y rechazo a Israel.)
Las tensiones regionales no dejan tranquila a China, la cual entiende que su legítimo derecho a recuperar la hegemonía sobre todos sus territorio, incluido Taiwán, está intervenida por los Estados Unidos y su interés de preservar su dominio militar – comercial en la franja del Pacífico, como ubicación estratégica de sus tropas e intereses comerciales. Ello le impone a China el deshacerse, progresiva y silenciosamente, de las posiciones de deuda norteamericana adquirida en títulos valores para reducir vulnerabilidades en la economía internacional, a la vez que implica la ruptura progresiva de la hegemonía del dólar a nivel global.
Es un hecho que los países soberanos están incorparondo sus monedas en las transacciones internacionales (China, Rusia, Irán, India, Sur Africa, ..) y están vendiendo sus activos en títulos Norteamericanos para adquierir oro de reservas. China y Japón son las que hoy se están evidenciando en su decisión estrategica en el concepto de desmoronamirento de la hegemonía unipolar y el emerger del multipolarismo. Las cifras del sistema TIC de marzo muestran que Japón, el mayor acreedor extranjero, redujo sus tenencias en USD$47.700 millones; China, por su parte, liquidó otros USD$41.000 millones y situó su posición en mínimos desde 2008. El total de desinversión neta de tenedores externos en ese mes alcanzó los UDS$138.400 millones, equivalente al PIB anual de Bulgaria o Paraguay evaporado en treinta días.[2]
Los EEEU dependen de los inversores para financiar su creciente deuda, que ascendía a UDS$38,6 billones en febrero de 2026, ello muestra la real vulnerabilidad del coloso con pies de barro, hoy las tenencias extranjeras totales de bonos del Tesoro estadounidense ascendieron a un récord de $9,4 billones de dólares[3]
Pero, ¿por qué China, Japón, India, se deshacen de la deuda norteamericana y adquieren oro? Por sentido de previsión, visión de mediano y largo plazo sobre la economía global y mayores niveles de autonomia; para Japón (tambien ultraconservador como EE.UU.) es por la defensa del Yen, frenar la caída de las reservas y disponibilidad de liquidez internacional.
La multipolaridad se está consolidando, no hay duda de que el retiro de las bases militares del medio oriente (forzado por los bombardeos defensivos de Irán) le cae bien a Estados Unidos que ya no soporta financieramente el costo de mantener la logistica de guerra a largas distancias en tanto China se fortalece con su estrategia de la Franja y la Ruta que es, de respeto a las soberanías, búsquedas de desarrollo con inversiones fuertes en infraestructura en las naciones de menor desarrollo comparado, respeto a las diferencias políticas y de sistemas de gobierno y economías, no injerencia en asuntos internos, costos de financiación competitivos frente a bancas multilaterales occidentales y plazos mayores.
Los BRICS lideran este nuevo polo de poder que preside China, pero a la vez hay emulación con Rusia, India y Paquistan, algo atrás, Brasil y Sur África.
El gobierno saliente de Gustavo Petro decifró la tendencia pero fue muy lerdo en asumir la estrategia que involucrara más a Colombia, hoy el entrante ya toma acciones de dinamitar este bloque con la retirada de embajada en Sur Africa, su cerrada y torpe reanudación de relaciones con Israel y su total arrodillamiento a los EE.UU.
Pero si la lectura del contexto global muestra con claridad la tendencia a la desdolarización de las economías emergentes, ¿por qué el Banco de la República no está fondeando en oro?, ¿por qué sale a comprar USD$4.000 millones? Las eventuradas respuestas vienen acá abajo:
Oro y Banco de la República
Bajo la presidencia del ministro de hacienda Alberto Carrasquilla[4] y con argumentos flojos, el Banco de la República vendió 10 toneladas de oro, casi el 68% de las reservas de divisas internacionales terciarias del país.
El precio promedio de venta fue US$ 1.727/onza; el total vendido 352.740 onzas = US$ 609.181.980 con la TRM a la fecha COP$3.735,93 para un total en pesos de COP$ 227’’586.123’454.140, que si se dejaran quietos a hoy serían USD$1.425.775.080, es decir, la irracional jugada del Banco de la República y su presidente Carrasquilla le hicieron dejar de ganar el 134% de dólares a las reservas en oro vueltas dólar, claro ellos no estudiaron el contexto ni la prospectiva internacional
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[1] Ampliar en Gasto militar (% del PIB) – Israel | Data
[2] Ampliar en China y Japón venden 95.700 millones en bonos de EE. UU.: el análisis de Marc Vidal
[3] Ampliar en Los (países) compradores y vendedores de deuda estadounidense en 2025 — idealista/news
[4] Alberto Carrasquilla – Wikipedia, la enciclopedia libre
César Augusto Torres López
Foto tomada de: BBC

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