En el año 2022 Cambio Radical sin coalición es decir como partido en solitario había sacado 1’612.592 votos lo que le permitió elegir 11 senadores. Este año en las elecciones de marzo Cambio Radical conformó una coalición CR-Alma (Colombia Justa y Libres, Liga de Gobernantes y ADA) que obtuvieron 1’248.021 votos con lo cual accedieron a 6 senadores. Hay que tener en cuenta además que en el año 2022 el partido Colombia Justa y Libres fue en coalición con el Mira y esa coalición con 585.731 votos obtuvo 4 senadores y el otro coaligado para estas elecciones ADA fue dentro de la Coalición Pacto Histórico y había elegido dentro de esta coalición al senador Paulino Riascos que por cierto termino alineado con la oposición y ahora de forma oportunista terminó con Cambio Radical. Este movimiento fue llevado por Roy Barreras al Pacto Histórico en las elecciones del año 2022.
Así pues, como primera conclusión es que el desplome de Cambio Radical es mucho más de fondo que lo que muestran las cifras pues no solo perdió 5 curules en el Senado, sino que perdió más pues sus aliados sacaron por lo menos una curul o sea que en realidad perdió seis curules. Esas votaciones y esas seis curules fueron a los partidos de la derecha Centro Democrático que pasó de tener 13 curules a tener hoy 17 curules es decir un aumento de cuatro curules en el Senado y a Salvación Nacional el partido de extrema derecha que apoya a Abelardo de la Espriella a la presidencia de la República que obtuvo en estas elecciones cuatro senadores y en 2022 no había sacado sino 31.289 votos. El haber apoyado a Abelardo de la Espriella que no presentaba otras listas le sirvió de flotador a esta agrupación. Y ese desplome se ve también territorialmente en el departamento del Atlántico donde por primera vez en elecciones parlamentarias el Pacto Histórico gana a Cambio Radical es decir al clan de los Char allí donde ha sido su fuerte tanto por la compra de votos como por mantener un férreo control sobre la Alcaldía de Barranquilla, Soledad y otras alcaldías municipales, así como sobre la gobernación del departamento. En estas elecciones la primera fuerza política en el departamento del Atlántico fue el Pacto Histórico que en las elecciones para el Senado de la República sacó 285.935 votos frente a 233.658 de Cambio Radical Clan Char, fue la tercera votación. El desplome de Cambio Radical es evidente.
El otro gran derrotado es el partido Conservador. En el año 2022 el partido Conservador había obtenido 2’225,967 votos, la segunda votación más alta, lo que le dio 15 curules en el Senado de la República. En esta ocasión obtuvo 1’863.663 votos, lo que le dio apenas 10 curules en el Senado de la República. Perdió de esta forma cinco curules a nivel nacional. También estas curules van a engrosar el crecimiento del Centro Democrático y Salvación Nacional.
Otro de los partidos que perdió representación en el Congreso fue el partido de la U, el de la gobernadora del Valle Dilian Francisca Toro. En el año 2022 había obtenido 1’509.787 votos lo que le había dado 10 curules en el Senado de la República, en estas elecciones obtuvo 1’565.786 lo que le da una representación de 9 curules en el Senado perdiendo una curul. Lo destacado es que en el Valle del Cauca donde actúa el clan de Dilian Francisca Toro perdió tanto en el departamento del Valle del Cauca como en Cali las mayorías que siempre tuvo frente al Pacto Histórico. En estas elecciones el Pacto Histórico obtuvo en el Valle del Cauca 617.109 votos el 35.81% y el Partido de la U de Dilian Francisca obtuvo 246.045 votos es decir el 14.27%. Es el costo de la oposición a las reformas principalmente a las reformas laboral y a la salud.
También perdió curules en el Congreso el Partido Verde que había obtenido en coalición con Centro Esperanza 1’964.163 votos con lo que había obtenido 13 curules en el Senado de la República en el año 2022. En estas elecciones obtuvo 1’904.154 con lo que obtuvo 10 curules perdiendo cuatro curules. Aquí hay que anotar que en esta ocasión el partido Verde hizo coalición con el movimiento En Marcha de Juan Fernando Cristo y la ASI, con lo cual la pérdida de curules del Verde es mayor que las cuatro que se registran en el preconteo. Indiscutiblemente los escándalos de corrupción protagonizados por Iván Name preso por presuntamente haber recibido 3 mil millones de pesos en el saqueo de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres, UNGRD, así como la imputación de cargos por los mismos hechos a Carlos Ramón González, uno de los fundadores de dicho partido, pasó una fuerte cuenta de cobro a este partido por parte del electorado progresista que es mayoritariamente su base política.
Para terminar el mapeo general teniendo como base las cifras del preconteo de las votaciones a Senado de la República se destaca la representación que obtuvo la Coalición Nuevo Liberalismo, MIRA, Dignidad y Compromiso que obtuvo en estas elecciones del pasado nueve de marzo 900.606 votos eligiendo 5 senadores. El liberalismo que en el año 2022 había obtenido 2’102.445 votos y elegido 14 senadores en esta ocasión obtuvo 2’275.182 votos obteniendo un total de 13 senadores. El liberalismo perdió entonces en estas elecciones un senador y perdió así mismo cinco representantes a la Cámara pasando de 33 que obtuvo en 2022 a 28 que obtuvo el pasado domingo 8 de marzo.
La consolidación del progresismo
También como ya lo señalamos en un texto anterior las elecciones del domingo 8 de marzo mostraron dos realidades: la consolidación del Pacto Histórico como el principal partido político en Colombia, pero al mismo tiempo el fenómeno del abstencionismo político. La tasa de participación en estas elecciones fue del 51% y la abstención fue del 49%. Es decir, uno de cada dos ciudadanos no vota. Así pues, uno de los problemas cruciales de nuestra aún débil democracia es que los ciudadanos no participan de la conformación de las instituciones que definen sobre el uso y la destinación de los recursos públicos, sobre la prestación de servicios básicos de la vida social y de la comunidad como los servicios públicos de agua, aseo, energía eléctrica, comunicaciones, pero además sobre políticas económicas y sociales.
Pero aún más paradójico es que el segundo partido en Colombia sea el Centro Democrático que fue el impulsor de las políticas de precarización del trabajo asalariado, de privatización y encarecimiento de los servicios públicos, de privatización de las telecomunicaciones, de la salud y de la educación. El uribismo además degradó la política al vincularse a las mafias y al impulso de la paramilitarización del país a través de las llamadas Cooperativas de Vigilancia y Seguridad Privada, CONVIVIR, llegaron a copar hasta un 36% del Congreso y se apropiaron de amplios sectores del Estado. Esta degradación vino acompañada de la mentira y el engaño, la intimidación y las ejecuciones extrajudiciales mal llamadas falsos positivos.
Así pues, se libra una verdadera batalla política y cultural en estas elecciones. Es muy importante que el Pacto Histórico haya ganado las elecciones parlamentarias en 12 departamentos del país: Bogotá 31.09%, Cundinamarca 25.5%, Caquetá 19.08%, Cauca 44.47%, Atlántico 24.94%, Huila 21.47%, Nariño 30.03%, Putumayo 43.01%, Quindío 19.57%, Risaralda 20.71%, Valle del Cauca 35.81% y Vaupés 22.48. Y al mismo tiempo muy importante que sea la segunda fuerza política en departamentos tan importantes como Antioquia, Santander, Bolivar, Cesar, Magdalena, Meta, y Tolima. El Pacto Histórico es la segunda fuerza política en otros 6 departamentos del país. Estos resultados son los que permitieron que con 4’413.636 sea la primera fuerza política del país.
Ahora bien, con sus 25 curules del Senado el Pacto Histórico es apenas una cuarta parte del Senado de la República y con sus 42 curules de Cámara de Representantes es apenas un 20% de esta Cámara. No se tienen mayorías. Se requiere avanzar en la campaña a la primera vuelta presidencial en una coalición programática con sectores de los partidos Verde, Liberales, Conservadores y de la U para tener mayorías que permitan ganar las elecciones presidenciales y al mismo tiempo preparar con tiempo y con democracia y participación ciudadana las elecciones a las gobernaciones y alcaldías municipales. Ese es el reto.
Pedro Santana Rodríguez, Director Revista Sur
Foto tomada de: Infobae

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