La participación del presidente Xi Jinping en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) 2026, celebrada en Shanghái, pone de manifiesto la máxima prioridad estratégica que el Gobierno chino otorga al desarrollo de la inteligencia artificial. En su discurso inaugural Xi Jinping[ii] presentó la inteligencia artificial como una tecnología estratégica llamada a convertirse en un bien público global y no en un privilegio reservado para un pequeño grupo de países o empresas. Sostuvo que la gobernanza de la IA debe basarse en el multilateralismo, la cooperación internacional y el desarrollo compartido, advirtiendo que el monopolio tecnológico y las restricciones unilaterales podrían generar nuevas desigualdades entre naciones desarrolladas y en desarrollo. En ese contexto, propuso fortalecer la coordinación internacional para establecer reglas comunes sobre seguridad, ética y uso responsable de la inteligencia artificial.
Asimismo, Xi destacó que China impulsará una mayor apertura tecnológica mediante el desarrollo de modelos de código abierto, programas de formación de talento y mecanismos de cooperación con los países del Sur Global, incluidos los BRICS y otras economías emergentes. Su intervención proyectó a China como un actor dispuesto a liderar la construcción de un nuevo sistema internacional de gobernanza de la inteligencia artificial, en contraste con enfoques basados en restricciones tecnológicas y rivalidades geopolíticas. De esta manera, el mandatario vinculó el avance de la IA con la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad, en la que la innovación tecnológica contribuya al desarrollo económico, la reducción de las brechas digitales y el bienestar común.
Pero la WAICO no es solo una apuesta diplomática. Descansa sobre una ventaja estructural que China ha construido en cinco capas, mientras Occidente apuesta a una burbuja financiera que ya muestra grietas.
Las cinco capas de la ventaja china
- Energía e infraestructura física. China mantiene una política energética pragmática, competitiva, diversificada y de largo plazo: nuclear, renovables (hidroeléctricas, solar fotovoltaica y eólica), carbón, gas y petróleo. Su capacidad para absorber crisis energéticas supera a la de Occidente, donde la infraestructura está fragmentada y en manos privadas.
- Hardware de computación. En litografía (DUV/EUV)[iii] y chips de memoria (CXMT, YMTC), China ha neutralizado los bloqueos occidentales: ya produce en masa sus propias máquinas DUV de inmersión para abastecer a SMIC, Hua Hong y CXMT[iv], se ha adelantado años a los plazos que Occidente pronosticaba y ha cerrado brechas tecnológicas que meses atrás parecían inalcanzables. China puede escalar industrialmente a bajos costos y ofrecer sistemas “llave en mano” para exportación.
- Marcos de software y centros de datos. Ubicados estratégicamente en el oeste de China, lejos de zonas densamente pobladas y con energía asequible, enfrentan menor resistencia social e ideológica que los proyectos de Big Tech estadounidense.
- Modelos fundacionales. El lanzamiento de Kimi K3 (2,8 billones de parámetros, el modelo de código abierto más grande del mundo), junto con DeepSeek V4 Pro y GLM-5.2, demuestra que China puede igualar el rendimiento de sistemas cerrados como GPT-4 o Claude, pero optimizados para hardware menos demandante y distribuibles sin costo de licencia.
- Aplicaciones para el usuario final. La integración de la IA en la base manufacturera y la automatización industrial a gran escala ya es una realidad. Para finales de 2025, más del 30 % de las grandes compañías industriales chinas habían adoptado IA, y el país producía más de 300 modelos de robots humanoides.
La ventaja estratégica de China: energía de calidad a bajo costo
La ventaja energética de China no es marginal: es estructural. En 2025, el precio residencial de la electricidad en China se situaba en torno a 0,08 USD/kWh, mientras que en Estados Unidos alcanzaba un promedio nacional de 0,18 USD/kWh —con picos de 0,33 en California—, en Alemania superaba los 0,41 USD/kWh y en el Reino Unido rondaba los 0,40 USD/kWh[v].
El promedio europeo se ubicaba en 0,255 USD/kWh residencial, pero para las industrias energointensivas[vi] la brecha se amplía: la Unión Europea paga más del doble que Estados Unidos y un 50 % más que China, lo que erosiona la competitividad industrial del continente[vii].
En América Latina la fotografía es heterogénea: el promedio regional ronda los 0,20 USD/kWh, con Argentina y México por debajo de los 0,11 USD/kWh, Brasil cerca de 0,15 USD/kWh, y Chile y Guatemala superando los 0,26 USD/kWh[viii].
China, por tanto, no solo dispone de una matriz energética diversificada, sino que la paga a precios que la convierten en la plataforma industrial más competitiva del mundo.
Economía real vs. especulación financiera
Aquí reside la diferencia más profunda. Para el ministro chino de Industria y Tecnología Informática, Li Lecheng, “la prueba para la ola de la inteligencia artificial radica en si cambia cómo se hacen las cosas y no en cómo se valoran”. La IA es una “variable esencial” que se convierte en “incremento poderoso” para la economía real cuando se aplica a la fabricación, el diseño, la inspección de calidad y la programación industrial[ix].
China insiste en que la innovación tecnológica vaya de la mano de la innovación industrial. La capacidad digital se considera productiva cuando aumenta la producción; se vuelve sospechosa cuando flota libremente como una historia de activos por sí sola.
Y es precisamente esa “historia de activos” la que define el modelo estadounidense. Meta, Alphabet y Amazon —los “hiperescaladores” de la IA— han construido centros de datos a una escala descomunal financiada con deuda. Según reportes de julio de 2026, los bonos de estos constructores de centros de datos se comportan como “bonos chatarra”: más del 80 % de los bonos emitidos desde principios de 2025 se cotizan por debajo de su precio de emisión, con diferenciales ampliados respecto a los títulos del Tesoro. La burbuja de la IA se desinfla no porque la tecnología falle, sino porque la inversión fue especulativa: se apostó al valor de los activos, no a la productividad real que generan[x].
Otro aspecto que diferencia los enfoques es el uso militar de la inteligencia artificial. Estados Unidos y sus aliados han acelerado la incorporación de IA en sistemas de defensa, incluyendo drones, misiles y plataformas de vigilancia capaces de asistir en la identificación, priorización y seguimiento de objetivos, así como de apoyar decisiones operacionales en tiempo real. Esta tendencia ha abierto un intenso debate ético sobre el grado de autonomía que deben tener los sistemas de armas y el riesgo de trasladar decisiones de vida o muerte a algoritmos.
Mientras tanto, la estrategia de China consiste en convertir la IA en una commodity —a la manera del petróleo o el gas— mediante modelos abiertos que reduzcan costos y atraigan a los usuarios a su propio ecosistema para futuras actualizaciones. En paralelo, Pekín promueve una narrativa donde la prioridad absoluta de la IA no es la carrera bélica, sino la transformación de la economía real y la mejora del bienestar social.
Dos enfoques filosóficos debaten el futuro de la IA
La WAICO no es solo una organización internacional. Es la punta de lanza de un modelo que contrasta dos visiones del mundo: una donde la IA es instrumento de acumulación financiera y burbuja especulativa —encarnada por las deudas de Meta, Alphabet y Amazon— y otra donde la IA es “utilizada por la gente, al servicio de la gente y controlada por la gente”, anclada en la manufactura, la energía y la soberanía tecnológica.
La confrontación entre estos dos enfoques forma parte de una disputa geopolítica más amplia por la configuración del orden internacional. De un lado, se busca preservar un modelo unipolar, de orientación neoliberal y con predominio de la especulación financiera; del otro, emergen propuestas que promueven un sistema multipolar sustentado en nuevas formas de cooperación económica y tecnológica. Desde esta perspectiva, la crisis internacional tiene su origen en los intentos de mantener la hegemonía unipolar surgida tras el fin de la Guerra Fría. En ese contexto, los conflictos en Ucrania y en Oriente Medio no pueden analizarse de manera aislada, sino como escenarios de una misma confrontación estratégica. Las guerras contemporáneas son de carácter híbrido: trascienden el ámbito militar e incorporan dimensiones políticas, financieras, comerciales, tecnológicas, informativas y culturales, lo que convierte cada conflicto regional en parte de una disputa geopolítica de alcance global.
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[i] Un modelo de inteligencia artificial de código abierto se caracteriza por la disponibilidad pública de su código y, frecuentemente, de sus parámetros. Frente a los modelos cerrados, donde el acceso está limitado por razones comerciales o de seguridad, el código abierto prioriza la apertura, la revisión comunitaria y la adaptabilidad.
[ii] https://en.qstheory.cn/2026-07/18/c_1198425.htm
[iii] ASML Holding N.V. (Veldhoven, Países Bajos) es la empresa neerlandesa que durante décadas monopolizó la fabricación de máquinas de litografía avanzadas (DUV y EUV) y constituía el principal proveedor de China en este sector. En julio de 2026, una firma estatal con sede en Shanghái (Shanghai Aishengna Electronic Technology Group, con equipos de Yuliangsheng Technology) anunció el inicio de la producción en masa de máquinas DUV de inmersión de fabricación propia, destinadas a SMIC, Hua Hong y CXMT. La noticia provocó una caída de aproximadamente el 8 % en las acciones de ASML en Ámsterdam, ya que China representaba cerca del 20 % de las ventas netas de la compañía en 2026 (frente al 33 % en 2025) y el mercado anticipa que los equipos chinos, aunque aún una generación por detrás en rendimiento, competirán a precios significativamente más bajos. ASML prevé entregar unos 130 sistemas de inmersión en 2026, mientras que China apunta a producir 20 unidades propias en 2027.
[iv] SMIC, Hua Hong y CXMT son tres de las principales empresas chinas de la industria de los semiconductores, consideradas pilares de la estrategia de China para alcanzar la autosuficiencia tecnológica. Semiconductor Manufacturing International Corporation (SMIC) es el mayor fabricante de circuitos integrados del país y produce chips para diversas aplicaciones industriales y de consumo. Hua Hong Semiconductor (Hua Hong) es una de las principales fundiciones de semiconductores, especializada en chips para la industria automotriz, la electrónica de potencia y aplicaciones industriales. Por su parte, ChangXin Memory Technologies (CXMT) se dedica al diseño y fabricación de memorias DRAM, un componente esencial para computadores, servidores, teléfonos inteligentes y sistemas de inteligencia artificial. Estas empresas desempeñan un papel central en la política industrial china de fortalecer su capacidad tecnológica y reducir la dependencia de proveedores extranjeros en un sector considerado estratégico para el desarrollo económico y la seguridad nacional.
[v] https://www.globalelectricity.org/electricity-prices-by-country/#:~:text=China**|~$0.08|~$0.09|~50%%20below
[vi] El término energointensivo (o electrointensivo) se utiliza para describir a aquellas industrias, procesos o instalaciones cuya producción requiere un consumo de energía masivo y constante, representando el costo energético una parte muy significativa de sus costos totales de operación.
[vii] https://centra.uai.cl/solo-lo-supera-guatemala-el-precio-de-la-electricidad-en-chile-es-el-segundo-mas-caro-de-latinoamerica/?lang=en#:~:text=Mexico|$104.5|$26,125
[viii] https://www.globalpetrolprices.com/electricity_prices/
[ix] https://chinapolicy.substack.com/p/beijing-pulls-capital-back-toward
[x] https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-07-17/hyperscalers-are-dragging-down-bond-gauges-across-global-markets
Carlos Julio Diaz Lotero
Foto tomada de: Xinhua

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