Estuvimos a punto de que lo lograran, porque, como ya ocurrió en Irak, Libia y, recientemente en Venezuela, ya le habían fabricado las falsas acusaciones de “ser el jefe del narcotráfico”, de “no cooperar con la justicia gringa” y de ser “el dueño de todos los cultivos de hoja de coca” existentes en el territorio nacional; si lo hubieran declarado como “amenaza inusual extraordinaria para la seguridad nacional estadounidense”, se lo hubieran llevado..
La extrema derecha, los gremios económicos, las cadenas radiales y de televisión, aplaudían a rabiar las amenazas, la derrotada precandidata del clan mafioso de los Gnecco y la revista Semana, gritaba al borde del orgasmo, al referirse al secuestro del presidente Maduro, “Trump has lo tuyo….nosotros tenemos un problema en Colombia…” una clara incitación al secuestro del mandatario colombiano.
En el contexto internacional, Trump había metido sus garras en las elecciones de Argentina, para favorecer a Milei; en Honduras, indultó al expresidente, Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión por haber introducido 400 toneladas de cocaína a EE. UU, quien fue liberado para que apoyara al candidato de su preferencia, de extrema derecha, Nasry Juan Asfura Zablah; en Ecuador, apoyó abiertamente el fraude electoral que “eligió” el actual presidente Daniel Noboa Azín, hijo del mayor empresario del banano, acusado de narcotráfico, Álvaro Noboa; en Chile interfirió el proceso electoral para elegir al presidente fascista, pinochetista José Antonio Kast, etc. En general, ha sido notoria la presencia de la mano fraudulenta gringa en todos los procesos electorales recientemente realizados en América Latina, para “elegir” presidentes lacayos del imperialismo norteamericano.
El riesgo de la intervención del presidente Trump en la primera y segunda vuelta de elecciones presidenciales de Colombia es muy alto; el debate político de la extrema derecha, cuyo único argumento es el del regreso al pasado, ha sido dejado de lado, para centrarse exclusivamente en el desprestigio del candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro, a quien ahora el expresidente y jefe de la mafia que ha gobernado a Colombia por décadas, Álvaro Uribe y sus prosélitos acusan, sin pruebas, de ser el ordenador y cómplice del asesinato del, entonces senador, Miguel Uribe Turbay y desinforman sobre posible proceso en la justicia gringa tanto contra Gustavo Petro, como contra Iván Cepeda. Que no quepa la menor duda, la mano de Trump, descarada o clandestina, estará metida en las elecciones del 31 de mayo próximo, con la deliberada intención de torcer los resultados de dichos comicios. El pueblo colombiano, la bancada parlamentaria y los millones de electores y electoras, debemos estar, con “los ojos abiertos y los oídos despiertos” para impedirlo, denunciarlo y confrontarlo, como corresponde, en las calles.
Los resultados de las elecciones parlamentarias, podemos decir que son históricos, ampliamente favorables al Pacto Histórico, que, si bien no logró la mayoría, se erigió como la bancada mas numerosa en ambas cámaras, 27 – 28 curules en el Senado, que sumadas las dos curules de los pueblos ancestrales (Indígenas) asciende a 29 -30 curules, casi un tercio del Senado, que los conforman 102 – 103 senadores.
Mientras que los partidos de la extrema derecha pura y dura en el Senado, como el Centro Democrático que obtuvo 17 curules, el partido conservador 10, el partido liberal 13, Cambio Radical 7, el partido de la U 9, Salvación Nacional (herencia de Álvaro Gómez H, capturada por el mata gatos Abelardo de la Espriella) y Ahora Colombia (MIRA) 3 – 4, más una parte del sancocho Alianza Verde, suman 70 – 73 escaños , lo cual representa una clara mayoría de la alianza que declaró el boicot a las reformas democráticas y sociales durante gobierno de Gustavo Petro.
Algo muy similar ocurre en la Cámara de representantes (183 escaños) el Pacto Histórico, obtuvo 41- 42 curules, con la probabilidad de que, a esta bancada se sumen las dos curules afrodescendientes y una parte de las 16 curules de paz, la bancada alcanzaría 50 – 52 escaños, más otras alianzas, por ejemplo, con una parte de representantes de los verdes, llegarán a ser casi un tercio de dicha cámara.
Pero, duramente debilitados, los partidos de la extrema derecha y la derecha, obtuvieron, aunque fraccionados, lograron la mayoría de escaños repartidos entre el partido liberal 28, el Partido Conservador 28, el Centro Democrático 20, el partido de la U 10, Cambio Radical 14 y los partidos cristianos 6, que sumados constituyen la mayoría en dicha corporación, 110 representantes aproximadamente.
El llamado centro, la Alianza verde, sensiblemente disminuida, obtuvo 10 escaños; además, las curules de paz son 16, y las de las circunscripciones especiales (indígenas, afrodescendientes, del exterior, raizales), son 6.
Queda claro que el Pacto Histórico, se constituyó en la bancada más numerosa de ambas corporaciones, en el partido mas votado, con más de 4.440.000 sufragios, y de mayor cobertura nacional, con un registro de votos en 1050 municipios, con mucha fortaleza especialmente en Bogotá, Antioquia, Cundinamarca, Valle del Cauca, Cauca y la región Caribe; resultados que son, sin duda, el reflejo del apoyo popular al presidente Petro y de sus ejecuciones, cuatro incrementos del salario mínimo por encima del IPC, la redistribución de tierras, la laboralización de las madres comunitarias y de los estudiantes o aprendices del SENA, el incremento de cupos en las universidades públicas, el salario mínimo a soldados del servicio militar obligatorio, el pago del bono pensional, sin reforma pensional, bloqueada en la Corte, a los 3 millones adultos mayores; etc.; pero, lamentablemente no alcanzó la mayoría absoluta en ninguna de las dos cámaras.
Los clanes regionales, con fuertes estructuras mafiosas; como, los Char, los Gnecco, los Aguilar, los Blel, etc., aunque con fuertes reveses, con sus prácticas clientelares y de compra de votos, mantiene control de los departamentos, incluida su capital y los municipios.
Así las cosas, el panorama para las reformas sociales y democráticas no es muy halagüeño, la escalada del boicot y el saboteo a las reformas contempladas en el programa de gobierno del compañero Iván Cepeda, se ve venir. Pero, si el poderoso e intimidante presidente neofascista gringo no mete sus manos, el candidato Iván Cepeda que ha liderado todas las encuestas, ganará las elecciones presidenciales en primera vuelta, que es lo deseable o, probablemente en segunda vuelta si no se concreta el fraude electoral.
Como hecho lamentable, desde la perspectiva de la clase trabajadora, las mayorías burocráticas sindicales, de Fecode, la CUT, la USO, etc., que, durante el cuatrienio del Gobierno del Cambio, acudieron, a las multitudinarias movilizaciones por las reformas laboral, de la salud, de las pensiones, la Consulta el momento Popular etc., convocados por el presidente de la República, le dieron la espalda al Pacto Histórico y avalaron una consulta que, con la exclusión de Iván Cepeda había perdido validez, para sumarse a la perversa maniobra de Roy Barreras que los llevó a mantener la consulta invalidada tanto por Petro como por Cepeda y a presentar listas abiertas al senado paralelas a las del Pacto, recibieron el voto castigo de sus bases y no fue elegido ninguno de sus candidatos y candidatas; la lista apenas obtuvo cerca de 350.000 votos, cifra que no alcanzó el umbral, ni eligió senadores pero, si se hubieran integrado a la lista del del Pacto, la bancada del próximo gobierno se hubiera incrementado en tres o cuatro curules más. La clase trabajadora les propinó un voto de castigo por haberse colocado del lado incorrecto de la historia.
La bancada del Pacto Histórico, los millones de votantes del 8 de marzo y el propio candidato Iván Cepeda, deberíamos llamar a Roy Barreras, al Candidato Luis Murillo, a Carlos Caicedo y a Clara López, que participaron del gobierno de Gustavo Petro e invitarlos a que renuncien a sus respectivas candidaturas y adhieran a la candidatura mayoritaria de Iván Cepeda, para que fortalezcan la posibilidad de la victoria en la primera vuelta.
José Arnulfo Bayona, Miembro de la Red Socialista de Colombia y Fiscal de ANEP.
Foto tomada de: Caracol Radio

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