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Planeación estratégica de Colombia en el siglo 21

19 enero, 2026 By Carlos Hidelbrando Fonseca Zarate Leave a Comment

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El Siglo 21 será muy distinto al que imaginamos a principios de este milenio. Esto se siente con fuerza inusitada en la reunión en curso en el Foro Económico Mundial en DAVOS, suiza, en la cual el discurso del primer ministro de Canadá y el informe de Oxfam nos resumen elocuentemente la dinámica geopolítica que el mundo ha asumido para este siglo.

Por ello, Colombia tiene que repensar la planeación del próximo cuatrienio, con sentido visionario de mediano y largo plazo y con estrategias eficaces de corto plazo, que nos permitan salir de la “trampa de ingreso medio”, desde la cual podemos retornar a una situación de pobreza generalizada si no hacemos los cambios necesarios y urgentes, que ya han empezado a darse en algunos aspectos, pero requieren profundización y generalización. Sin lugar a dudas, la educación asociada a la ciencia, tecnología e innovación apropiadas con base en nuestra ventaja de la megadiversidad natural; el cambio cultural ligado con el reconocimiento justo de la contribución de las mujeres y de la equidad como fortaleza y riqueza social y, la simbiosis urbano-regional-rural comprendiendo que el hábitat humano es parte de la territorialidad natural, son básicos para afrontar de manera diferente el siglo 21; la energía, los alimentos y el consumo definirán la sustentabilidad y resiliencia que necesitamos tener como país “en desarrollo” bajo los parámetros convencionales o mejor, como país emergente si nos proponemos un camino diferente. Ante esta nueva realidad mundial del siglo 21, los colombianos tenemos que explorar urgentemente las mejores estrategias de aprovechamiento de nuestras riquezas culturales y naturales y de nuevas maneras de compartir la riqueza generada.

El Discurso del primer ministro canadiense Mark Carney ayer en Davos es esclarecedor acerca de la nueva realidad mundial y nos brinda elementos para la construcción de nuestra propia estrategia: “(estamos) en este punto de inflexión para Canadá y para el mundo, de la ruptura del orden mundial, del fin de la grata ficción y del amanecer de una realidad brutal en la que la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno”. Sostuvo que otros países —en particular las potencias medias como Canadá— “no están indefensos, que tienen el poder de construir un nuevo orden que integre nuestros valores, como el respeto por los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la solidaridad, la soberanía y la integridad territorial de los Estados” llama mucho la atención su mención a que “el poder de los menos poderosos comienza con la honestidad. Cada día se nos recuerda que vivimos en una era de rivalidad entre grandes potencias. Que el orden basado en normas se está desvaneciendo. Que los fuertes hacen lo que pueden, y los débiles sufren lo que deben” en el cual la lógica natural de las relaciones internacionales del silgo 19 está reimponiéndose” con una “fuerte tendencia de los países a adaptarse para encajar. A acomodarse. A evitar problemas. A esperar que el acatamiento compre seguridad.[1]

El primer ministro de Canadá expresó también que nosotros también tenemos algo: la capacidad de dejar de fingir, de nombrar la realidad, de construir nuestra fuerza en casa y de actuar juntos. Ese es el camino de Canadá. Lo elegimos abierta y confiadamente. ¡Y es un camino ampliamente abierto a cualquier país dispuesto a recorrerlo con nosotros! Y se refirió a que el poder del sistema no proviene de su verdad, sino de la disposición de todos a actuar como si fuera cierto, aunque sabíamos que “la historia del orden internacional basado en normas era parcialmente falsa. Que los más fuertes se eximirían cuando les conviniera. Que las reglas comerciales se aplicaban de manera asimétrica. Y que el derecho internacional se aplicaba con rigor variable según la identidad del acusado o de la víctima”. Sin embargo, aunque “ esta ficción era útil, y la hegemonía estadounidense, en particular, ayudó a proveer bienes públicos: rutas marítimas abiertas, un sistema financiero estable, seguridad colectiva y apoyo a marcos para resolver disputas y todos participaron en los rituales evitando señalar las brechas entre la retórica y la realidad, “ese pacto ya no funciona”; estamos en medio de una ruptura, no de una transición, como lo demuestran, según el ministro,  una serie de crisis —financiera, sanitaria, energética y geopolítica— en las últimas dos décadas, que dejaron al descubierto los riesgos de una integración global extrema, hasta hoy, cuando las grandes potencias empezaron a usar la integración económica como arma: Aranceles como palanca; Infraestructura financiera como coerción; Cadenas de suministro como vulnerabilidades a explotar. “No se puede “vivir dentro de la mentira” del beneficio mutuo mediante la integración cuando la integración se convierte en la fuente de tu subordinación” afirmó Carney categóricamente.

Es un hecho que “Las instituciones multilaterales en las que se apoyaban las potencias medias —la OMC, la ONU, las COP—, la arquitectura de la resolución colectiva de problemas, están muy debilitadas”;  Por ello, muchos países de talla económica media) están llegando a las mismas conclusiones: es urgente de desarrollar mayor autonomía estratégica: en energía, alimentos, minerales críticos, finanzas y cadenas de suministro. Esto aplica para nosotros también, pues dependemos en exceso de la importación de alimentos, por ejemplo; sin embargo, como afirmó el ministro, “Un mundo de fortalezas será más pobre, más frágil y menos sostenible” y además, si las grandes potencias abandonan normas y valores para perseguir sin trabas su poder e intereses, los beneficios del “transaccionalismo” se volverán más difíciles de replicar.

Los hegemones no pueden monetizar continuamente sus relaciones. “Los aliados diversificarán para cubrirse ante la incertidumbre; comprarán seguros, aumentarán opciones. Esto reconstruye la soberanía —una soberanía que antes estaba anclada en normas—, pero que estará cada vez más anclada en la capacidad de resistir la presión”. El ministro planteó que esta gestión se asocia a un costo de la autonomía estratégica, de la soberanía, que también puede compartirse. Las inversiones colectivas en resiliencia son más baratas que que cada uno construya su propia fortaleza. Los estándares compartidos reducen la fragmentación. Las complementariedades son de suma positiva. Por ello el primer ministro de Canadá preguntó si nos adaptamos simplemente construyendo muros más altos —o si podemos hacer algo más ambicioso, que es “el poder de construir un nuevo orden que integre nuestros valores, como el respeto de los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la solidaridad, la soberanía y la integridad territorial de los Estados”, para lo cual invitó al  “realismo basado en valores” que es una combinación de pragmatismo con principios: “ Principistas en nuestro compromiso con valores fundamentales: la soberanía y la integridad territorial, la prohibición del uso de la fuerza salvo cuando sea coherente con la Carta de la ONU, el respeto de los derechos humanos” y pragmatismo “al reconocer que el progreso suele ser incremental, que los intereses divergen, que no todos los socios comparten nuestros valores. Nos estamos comprometiendo ampliamente, de forma estratégica, con los ojos abiertos”. Añadió “Afrontamos activamente el mundo tal como es; no esperamos al mundo tal como quisiéramos que fuera” y por eso están “calibrando sus relaciones para que su profundidad refleje nuestros valores” así como “priorizando un compromiso amplio para maximizar nuestra influencia, dada la fluidez del mundo, los riesgos que esto plantea y lo que está en juego de cara a lo que viene”, “. Ya (que) no dependemos solo de la fuerza de nuestros valores, sino también del valor de nuestra fuerza. Estamos construyendo esa fuerza en casa”. Esa frase debe resonar en nuestro caso, pues, por ejemplo, en seguridad alimentaria estamos muy expuestos a las importaciones de maíz, sorgo, soya y a muchísimas tecnologías importadas.

Desde el inicio del gobierno de Carney han recortado impuestos sobre ingresos, ganancias de capital e inversión empresarial, así como han eliminado todas las barreras federales al comercio interprovincial; y han acelerado “la inversión de un billón de dólares en energía, IA, minerales críticos, nuevos corredores comerciales y más allá”. Así mismo están duplicando nuestro gasto en defensa para 2030, “de maneras que fortalezcan nuestras industrias nacionales” y, muy importante, están  diversificando rápidamente sus relaciones en el exterior, como una asociación estratégica integral con la Unión Europea, incluyendo la adhesión a SAFE, los mecanismos europeos de compra de defensa y han firmado otros doce acuerdos comerciales y de seguridad en cuatro continentes en los últimos seis meses y más recientemente han concluido nuevas asociaciones estratégicas con China y Catar, así como negociando pactos de libre comercio con India, la ASEAN, Tailandia, Filipinas y Mercosur; en el caso de los acuerdos con China sobre la importación de vehículos eléctricos los Estados Unidos ha reaccionado de manera amenazante.

El ejemplo de Canadá , que está impulsando una geometría variable “con diferentes coaliciones para diferentes asuntos, basadas en valores e intereses” ha resultado en su participación activa como miembro central de la Coalición de los Dispuestos y uno de los mayores contribuyentes per cápita a la  defensa y seguridad de Ucrania y en  soberanía ártica, se mantienen “firmemente junto a Groenlandia y Dinamarca y apoyan (mos) plenamente su derecho único a determinar el futuro de Groenlandia”. Así mismo mantienen su compromiso con la OTAN y están impulsando esfuerzos multilaterales para tender un puente entre el Acuerdo Transpacífico y la Unión Europea, creando un nuevo bloque comercial de 1.500 millones de personas, así como formando clubes de compradores de minerales raros en el G7 para alejarse de un suministro concentrado.

En Inteligencia Artificial, IA, Canadá coopera con democracias afines para garantizar que, en última instancia, “no se vean obligados a elegir entre hegemones e hiperescaladores”; El primer Ministro agrega que “no es multilateralismo ingenuo y tampoco depender de instituciones debilitadas”. La lección de Canadá es la de “construir coaliciones que funcionen, asunto por asunto, con socios que comparten suficiente terreno común como para actuar juntos”. En algunos casos, sería la gran mayoría de las naciones, aunque se refiere a las potencias medias, pero podríamos ampliarlo con algunas consideraciones, buscando “crear una densa red de conexiones a través del comercio, la inversión y la cultura, de la que podamos valernos para desafíos y oportunidades futuras”.

La frase más dura de su discurso fue la de “Las potencias medias deben actuar juntas porque, si no estás en la mesa, estás en el menú”; también aplica, y más duro, para nuestras naciones. La realidad actual es la de que las grandes potencias tienen el tamaño de mercado, la capacidad militar, la palanca para dictar condiciones y pueden avanzar hasta cierto punto solas. Las potencias medias y nuestros países, no, pero la gran reflexión es que cuando “solo negociamos bilateralmente con un hegemón, negociamos desde la debilidad” lo cual aplica igualmente para todos porque podemos situarnos en que “Aceptamos lo que se nos ofrece; Competimos entre nosotros por ser los más complacientes. Esto no es soberanía” Es una representación de la soberanía mientras se acepta la subordinación”. En un mundo de rivalidad entre grandes potencias, los países intermedios, y agregamos los nuestros, “tienen una elección: competir entre sí por el favor o unirse para crear un tercer camino con impacto. No debemos permitir que el auge del poder duro nos ciegue ante el hecho de que el poder de la legitimidad, la integridad y las normas seguirá siendo fuerte —si elegimos ejercerlo juntos”.

Debemos asumir plenamente la nueva realidad; “Dejar de invocar el “orden internacional basado en normas” como si siguiera funcionando tal como se anuncia. Llamar al sistema por lo que es: un período en el que los más poderosos persiguen sus intereses usando la integración económica como un arma de coerción. Significa actuar con coherencia. Aplicar los mismos estándares a aliados y rivales”.

En lugar de “esperar a que el hegemón restaure un orden que está desmantelando, crear instituciones y acuerdos que funcionen como se describen. Y significa reducir la palanca que permite la coerción. Construir una economía doméstica fuerte debería ser siempre la prioridad de todo gobierno” pero teniendo siempre presente que “Diversificar internacionalmente no es solo prudencia económica; es la base material para una política exterior honesta”. El ministro Carney remato con la aseveración de que Canadá es una superpotencia energética porque tiene amplias reservas de petróleo, hidroeléctricas y vastas reservas de minerales críticos, con una población muy educada,  fondos de pensiones muy grandes e inversionistas muy sofisticados, así como capital, talento y un gobierno con una enorme capacidad fiscal para actuar con decisión con valores democráticos altos y alto compromiso con la  sostenibilidad, lo cual los hace un socio estable y fiable —en un mundo que desafortunadamente no lo es—,  que construye y valora relaciones a largo plazo.

Por su parte, el informe de OXFAM sobre la inequidad de ingresos mundiales ratifica lo dicho por ellos en anteriores informes, con la gravedad del aumento de la velocidad de su diferenciación, lo cual confirma igualmente los estudios de Piketti en los cuales demuestra que la velocidad de acumulación de ingreso y por consiguiente de riqueza de los más ricos de la sociedad es mayor a la velocidad de crecimiento del ingreso nacional, por lo cual, el resto de la sociedad recibe menos recursos del PIB y se empobrece gradualmente.

Tal como lo demuestra OXFAM en dos informes importantes, “en 2025, la concentración de la riqueza alcanzó un máximo histórico con graves implicaciones para la democracia; la riqueza global de los milmillonarios creció de forma acelerada desde 2020 y, en América Latina y el Caribe, lo hizo a un ritmo muy superior al crecimiento económico regional, profundizando la desigualdad y el poder político de las élites”. A nivel mundial, “la riqueza combinada de los milmillonarios aumentó en un 81% desde 2020, hasta alcanzar los 18,3 billones de dólares; este proceso de acumulación extrema se traduce en mayor influencia política”; Oxfam estima que las personas milmillonarias tienen “hasta 4000 veces más probabilidades de ocupar cargos públicos que la población común, debilitando la representación democrática”; eso lo estamos viendo en los Estados Unidos, en donde Trump y Musk son la más clara demostración de la injerencia directa de la Oligarquía en el Estado, pervirtiendo el papel de los diferentes actores de la democracia, como repetidamente ha denunciado de manera valerosa y vital el Senador Bernie Sanders, secundado por la Representante Ocasio-Cortez y el Gobernador de California Gavin Newson, que representa el 14% del PIB de los Estados Unidos y es considerada la cuarta economía más grande del mundo después de los mismos Estados Unidos, China y Alemania.

Oxfam plantea que “en América Latina y el Caribe la situación es aún más crítica. En el último año, la riqueza de los milmillonarios creció cerca de un 39%, aproximadamente 16 veces más rápido que la economía regional”, en un subcontinente que tradicionalmente ha sido el más inequitativo en la historia mundial. Oxfam encuentra que “en los últimos 25 años, esta riqueza se ha incrementado un 443%, con un aumento promedio de 54 millones de dólares diarios. Actualmente la región cuenta con 109 milmillonarios cuya riqueza conjunta asciende a 622.900 mil millones de dólares, una cifra comparable al PIB combinado de Chile y Perú”. Y continúa: “la concentración de riqueza está estrechamente vinculada al poder político y mediático. Más de la mitad de las grandes fortunas en la región son heredadas y el 65% del patrimonio de los mil millonarios se concentra en sectores estratégicos como finanzas, telecomunicaciones, medios y energía.”  La diferencia entre riqueza heredada y generada en el presente es en buena medida la capacidad de generar innovación. La oligarquía tradicional no necesita ni hace grandes esfuerzos por innovar y adquiere acciones de las empresas con menor riesgo posible por encima de las consideraciones de innovaciones o al menos considera principalmente las probabilidades de disminuir su fortuna. Sobra decir adicionalmente que el contexto global actual es de retroceso democrático y restricción de libertades civiles, que se manifiesta especialmente en los estratos medios a bajos; Sobre esa realidad debemos construir una propuesta conjunta con los diferentes países, tanto “potencias medianas” como las denomina el primer ministro de Canadá, con visión pragmática con principios, en la cual debemos identificar los socios y aliados para los diferentes temas.

Los colombianos requerimos estudiar, explorar, avanzar en nuevas formas de generación de riqueza, no sólo de capital económico, sino en todas sus dimensiones, para garantizar precisamente que la simbiosis entre las riquezas humana, intelectual, privada, pública e institucional y natural/ambiental resultan no sólo en su mantenimiento sino también en su evolución hacia mayor riqueza, sustentabilidad y resiliencia, ahora en un marco de competencia de las grandes potencias por su supremacía en el mundo. Es cierto que mientras los Estados Unidos están aplicando aranceles y presión económica, política y militar como en el caso de Venezuela e históricamente en Cuba con la base de Guantánamo como demostración palpable en lo internacional y de agresión a sus ciudadanos con el ICE en su propio territorio para lograr que el terror conduzca a la obediencia,  la China está ejerciendo en el caso de América Latina, su mejor estrategia comercial de beneficio mutuo y la Ruta de la Seda para ir consolidando relaciones de largo plazo con cada país. Las obras de puertos, carreteras, metros lo demuestran así, en lo cual los chinos han logrado una gran destreza como en el caso de los 50 mil kilómetros de trenes de alta velocidad, seguidos por España con 2 mil kilómetros de trenes de menor velocidad.

En el campo de la agregación y generación de valor y , sobre todo, de su distribución, existen dos caminos: el de aumentar productividad, diversidad, sofisticación , complejidad de la producción, sobre lo cual hemos dialogado en otros artículos anteriores, sobre la urgencia de replantear la apuesta de ciencia, tecnología e innovación, acompañada de dialogo de saberes del país, pues además que Latinoamérica y el Caribe han considerado esta dimensión del progreso de manera totalmente marginal, Colombia es todavía más marginal en el tema, desconociendo la riqueza intelectual y humana del país, y la riqueza natural y ambiental, que requiere conocerse mucho más; Mientras no logremos incorporar de manera sustantiva y muy importante el conocimiento como pilar del progreso, no lograremos salir de “la trampa de los ingresos medios”; pero además la CTi que necesitamos es alrededor de nuestras ventajas comparativas y competitivas, que en nuestro caso se basan en la Biodiversidad, que es muy diferente en nuestras regiones porque la amazonia es muy rica en especies, pero el Chocó, los Andes, el Caribe y la Orinoquia tienen más especies reportadas por kilómetro cuadrado; es decir, necesitamos una gran “expedición” masiva para registrarlas y conocerlas y su hábitat antes que sucumban. Y no se queda ahí: tenemos que estudiarlas individualmente para encontrar sus posibles usos directos y estudiar sus entornos para comprender su hábitat y sus requerimientos y aportes al entorno. Esa decisión requiere ahora más que nunca asumirla en su justa dimensión, además de todos los otros frentes de conocimiento en el contexto del siglo 21: energías renovables; ahorro y uso eficiente de agua, energía y materiales; bioeconomía en todos sus dimensiones, Salud y Alimentación confiable y segura; IA, TICs y la construcción de la paz verdadera, confiable y sustentable; la “reindustrialización” del país, después de las consecuencias de la apertura de los 90, -sobre la cual hay algunas aristas positivas, pues la falta de competencia interna no nos permitía avanzar-; otra dimensión fundamental es la de la repartición del valor agregado generado, en la cual hay dos caminos: el del cobro de impuestos a los generadores de este valor, generalmente del sector privado por la propiedad de las herramientas y del capital, o por la propiedad compartida de los bienes de producción. En Colombia estamos en mora de experimentar y avanzar en esta segunda figura, que en otros países como España ha funcionado o, en el caso de la China actual, es diferente pues el Estado participa de la propiedad de las fábricas y empresas como un socio “pasivo”, pues la dirección cotidiana, la gestión estratégica tanto técnica como financiera es liderada por el socio privado; estas empresas pagan también impuestos al Estado.

Una experiencia “faro” en el caso de la propiedad colectiva de los medios de producción es sin lugar a dudas  la de las Cooperativas de Mondragón en España por su organización productiva y empresarial, en la cual la propiedad compartida democráticamente de las empresas resulta en el beneficio general, como lo demuestran sus 281 empresas , -una de las cuales está en Colombia-, la mayoría con un alto componente de innovación y proyección internacional significativa, construida con disciplina y empatía desde 1956 cuando el sacerdote José María Arizmendiarreta fundó la primera cooperativa industrial en Mondragón, en la provincia de Gipuzkoa en España; su filosofía empresarial se asienta en sus Valores Corporativos de métodos democráticos en su organización empresarial, la creación de puestos de trabajo, el desarrollo humano y profesional de sus trabajadores y el compromiso de desarrollo con su entorno social, en cuatro  áreas: Finanzas, Industria, Distribución y Conocimiento: Hoy son  el principal grupo empresarial vasco y el séptimo más grande en España, con 15.162 empleados directos y alrededor de 80 mil indirectos.

La revisión de la lista de empresas del grupo Mondragón abruma por su amplitud de áreas, todas ligadas con la innovación y el conocimiento, para lo cual cuentan con universidad. Tecnologías aplicadas a la fabricación avanzada;  soluciones de equipamiento para restaurantes, lavandería y refrigeración; fabricación de soluciones en caucho y plástico; compra integral y personalizada ajustada a las necesidades de los clientes; material de deportes de montaña; seguridad y salud ocupacional; mobiliarios especiales; soluciones electrónicas y de digitalización ; soluciones integrales de fundición; consultoría de negocios; ingeniería de envases, embalaje y construcción; frigoríficos, secamiento; soluciones corporativas; repuestos de automoción y aeronáuticos; digitalización de procesos productivos; diseño y fabricación de moldes industriales de hierro y aluminio; inyección de plásticos; automatización y ensamblaje; agricultura profesional de producción de hortalizas tradicionales del país vazco; Ingeniería e instalaciones electromecánicas; máquinas-herramienta; diseño creativo; saneamiento; soluciones financieras y de seguros en una muestra de 30 de sus compañías demuestran una gran amplitud de sus capacidades.

En síntesis, nuestro reto en el próximo cuatrienio tiene más complejidad, retos y oportunidades que el anterior, dada la mayor complejidad internacional y el aumento de los problemas ambientales como el cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación ambiental que elevan a siete los límites planetarios que hemos sobre pasado de los nueve planteados por el Centro de Resiliencia de Estocolmo y por la situación coyuntural y estructural del país frente al hegemón de los Estados Unidos, tanto por nuestra condición de mayores productores de Coca como por nuestros esfuerzos de avance en la equidad social.

Nuestro Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030 debe recoger los grandes aciertos y las tareas que quedan pendientes del vigente actualmente, contenido en la ley 2279 del 19 de mayo de 2023, “Colombia Potencia Mundial de la Vida”, en su artículo 3, que plantea los cinco grandes  EJES DE TRANSFORMACiÓN , que son: 

  • “Ordenamiento del territorio alrededor del agua. Busca un cambio en la planificación del ordenamiento y del desarrollo del territorio, donde la protección de los determinantes ambientales y de las áreas de especial interés para garantizar el derecho a la alimentación sean objetivos centrales, que desde un enfoque funcional del ordenamiento, orienten procesos de planificación territorial participativo, donde las voces de las y los que habitan los territorios, sean escuchadas e incorporadas. El esfuerzo de asignación, restitución y adquisición de tierras para los campesinos, dentro de la Reforma Rural Integral convenida con las FARC-EP en 2016 se enmarca también en el programa de Catastro multipropósito, considerado igualmente una prioridad por el Gobierno Petro, pues indica e instruye sobre el uso más eficiente y sustentable de la propiedad rural”. Sin lugar a dudas, el avance de entrega de tierras a los campesinos en las diferentes modalidades es de por sí, el logro más profundo del gobierno Petro, pues como sabemos, cerca de 800 mil hectáreas se han entregado a los campesinos además de la titulación formal de alrededor de 3 millones. Los resultados de esta gestión se verán en el mediano plazo, tanto en lo social y económico como en lo ambiental.
  • Seguridad Humana y justicia social. Transformación de la política social para lo adaptación y mitigación del riesgo, que integra la protección de la vida con la seguridad jurídica e institucional, así como la seguridad económica y social. Parte de un conjunto de habilitadores estructurales como un sistema de protección social universal y optativo; una infraestructura física y digital para la vida y el buen vivir; la justicia como bien y servicio que asegure la universalidad y primacía de un conjunto de derechos y libertades fundamentales; y la seguridad y defensa integral de los territorios, las comunidades y las poblaciones. Estos habilitadores estructurales brindan las condiciones para la superación de las privaciones y la expansión de las capacidades en medio de la diversidad y la pluralidad. Las complicaciones de la “Paz Total” son una realidad y hay que persistir con nuevas estrategias eficaces.
  • Derecho Humano a la alimentación. que busca que las personas puedan acceder, en todo momento, a una alimentación adecuada. Se desarrolla a través de tres pilares principales: disponibilidad, acceso y adecuación de alimentos. Bajo este contexto, se establecen las bases para que progresivamente se logre la soberanía alimentaria y para que todas las personas tengan una alimentación adecuada y saludable, que reconozca las dietas y gastronomías locales y que les permita tener una vida activa y sana. Dentro del PND se establecen zonas especiales de seguridad alimentaria, algunas de las cuales son precisamente en la región caribe y específicamente en la “depresión Momposina” y la Mojana. Aquí permanecen retos grandes, pero la agricultura, el turismo y la industria demostraron crecimiento relativo importante frente a las exportaciones de hidrocarburos, carbón y oro, del cual sabemos que hasta un 80% es ilegal. Tenemos un reto enorme de seguir profundizando la agricultura y ganadería sustentables y en paz y lograr organizar la minería ilegal con la voluntad de las comunidades.
  • Transformación productiva, internacionalización y acción climática.

Apunta a la diversificación de las actividades productivas que aproveche el capital natural y profundice en el uso de energías limpias, que sean intensivas en conocimiento e innovación, que respeten y garanticen los derechos humanos, y que aporten a la construcción de la resiliencia ante los choques climáticos. Con ello, se espera una productividad que propicie el desarrollo sostenible y la competitividad del país, aumentando la riqueza al tiempo que es incluyente, dejando atrás de manera progresiva la dependencia de actividades extractivas y dando paso a una economía reindustrializada con nuevos sectores soportados en las potencialidades territoriales en armonía con la naturaleza. En este aparte se mencionan los Sistemas Silvopastoriles de Ganadería Regenerativa y la agroindustrialización sostenible, en lo cual está pendiente la expansión, apropiación y masificación tanto de la ganadería regenerativa como  de la agroecología  Si bien se logran avances en la contención de costos y el establecimiento de energía solar y eólica, la potencialidad de Colombia es enorme y debemos profundizar tanto en las comunidades energéticas como en la instalación de sistemas solares especialmente, que permitan en reemplazo total del diésel en la flota de camiones de Colombia, pues los adelantos de la China especialmente en ese campo abren todas las posibilidades.

  • Convergencia regional.

Es el proceso de reducción de brechas sociales y económicas entre hogares y regiones en el país, que se logra al garantizar un acceso adecuado a oportunidades, bienes y servicios. Para garantizar esta convergencia, es necesario fortalecer los vínculos intra e interregionales, y aumentar la productividad, competitividad e innovación en los territorios. Así mismo, se requiere transformar las instituciones y la gestión de lo público, poniendo al ciudadano en el centro de su accionar y construyendo un relacionamiento estrecho, mediado por la confianza, entre las comunidades y entre éstas y las instituciones, para responder de manera acertada a sus necesidades y atender debidamente sus expectativas, a partir de marcos regulatorios consistentes”; si bien se logran avances en vías terciarias con las comunidades, todavía los procesos son lentos y requieren con urgencia su agilización.

El artículo 4° del PND, se refiere a los “EJES TRANSVERSALES DEL PLAN”, que fortalecen conceptualmente las cinco “columnas” o ejes verticales del Plan:

  • Paz total.

“Entendida como una apuesta participativa, amplia, incluyente e integral para el logro de la paz estable y duradera, con garantías de no repetición y de seguridad para todos los colombianos; con estándares que eviten la impunidad y garanticen en el mayor nivel posible los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación. Esto implica que el centro de todas las decisiones de política pública sea la vida digna, de tal manera que los humanos y los ecosistemas sean respetados y protegidos. Busca transformar los territorios, superar el déficit de derechos económicos, sociales, culturales, ambientales, y acabar con las violencias armadas, tanto aquellas de origen sociopolítico como las que están marcadas por el lucro, la acumulación y el aseguramiento de riqueza material. Este eje tendrá presente los enfoques de derechos de género, cultural y territorial”. En la actualidad es evidente el esfuerzo del gobierno de dialogar con los diferentes actores violentos para avanzar en este reto fundamental para el país; sin embargo, tanto la codicia relacionada con la coca y el oro ilegal, como la miopía de algunos de los actores no permiten su logro.

  • Actores diferenciales para el cambio.

“El cambio que se propone incluye toda la población colombiana en todas sus diversidades para lograr transformaciones que nos lleven a una sociedad inclusiva, libre de estereotipos y estigmas, que supera las discriminaciones de tipo económico, social, religioso, cultural y político, así como las basadas en género, étnico-racial, generacionales, capacidades físicas, de identidad y orientación sexual, donde la diversidad será fuente de desarrollo sostenible y no de exclusión. De igual forma busca superar las brechas ocasionadas por el conflicto armado y por las divisiones entre lo urbano y lo rural. Actores como las mujeres, la comunidad LGBTIQ+, las víctimas, las niñas y los niños, las comunidades étnicas, los jóvenes, las personas con discapacidad y la comunidad campesina son parte integral de las transformaciones propuestas por este Plan”. Al respecto, se ha producido ya una modificación en la misma Constitución nacional de Colombia, incluyendo el término y defensa de derechos fundamentales de los campesinos y se han avanzado también procesos a favor de la diversidad, pero se torna cada vez más urgente el reconocimiento de los derechos y equidad de las mujeres en nuestra sociedad patriarcal y machista; queda pendiente una profundización del cambio cultural requerido.

  • Estabilidad macroeconómica.

“Tiene como objetivo definir un conjunto de apuestas en materia económica para garantizar la disponibilidad de los recursos públicos que permitirán financiar las transformaciones, los cuales están enmarcadas en la actual coyuntura económica, regional y nacional. De hecho, la primera reforma obtenida fue la presupuestal, lo cual permite un margen superior de gasto e inversión con sentido social y ambiental”. Sin lugar a dudas, y contra pronósticos de los contradictores, el manejo macroeconómico ha resultado en unos indicadores generales positivos con la nota de precaución del endeudamiento estatal, que se explica en varios factores que merecen posteriormente un análisis científico y político detallado.

  • Enfoque (de género) en la Política Internacional y Nacional

“El Gobierno Nacional, bajo la coordinación del Ministerio de Relaciones Exteriores, formulará e implementará una Política Exterior con enfoque de género como política de Estado, orientada a promover y garantizar la igualdad de género en la política bilateral y multilateral” es necesario resaltar que,  posterior a la aprobación del PND, se logró el establecimiento del Ministerio de la Equidad, con especial énfasis en los derechos de las Mujeres; sin embargo, como ya lo señalamos con base en el discurso del primer ministro de Canadá, la realidad del siglo 21 es de una enorme complejidad internacional, por lo cual un esfuerzo mucho más profundo de diversificación y focalización temática y estratégica acerca de los socios o aliados para cada uno de los retos debe aparecer en nuestro próximo Plan Nacional de Desarrollo.

Todo indica que el progresismo continuará hacia el futuro en Colombia y debemos empezar a trabajar tanto el programa de gobierno detallado como el PND 2026-2030 cuanto antes para ganar tiempo en la gesta de un mejor país para todos en el nuevo siglo 21.

________________________________

[1] Wikipedia consulta 21/01/2025

Carlos Hildebrando Fonseca Zárate

Foto tomada de: CNN en Español

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Filed Under: Revista Sur, RS Desde el sur

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