La orden que recibieron las fuerzas armadas de no movilizarse ni siquiera con sus defensas antiaéreas (rusas) evitó que el costo en vidas pasara de las 80, de las cuales casi la mitad era la seguridad cubana de Maduro. Delcy Rodríguez y su hermano venían negociando con Marco Rubio a través de Qatar donde tienen relaciones de negocios. Y tal parecer que se trató de una traición similar a la que sufrió Irán cuando USA los tuvo convencidos que en el fin de semana de la agresión de Israel continuaban sus negociaciones, de manera que miembros de la fuerza Delta entraron como diplomáticos de civil al palacio de Mirafores pasando por negociadores, con lo que el elemento sorpresa fue contundente.
El evento tiene características de tres situaciones: un zarpazo imperialista tradicional en Latinoamérica; un cambio de régimen del tipo que USA+Israel vienen acometiendo en sus vecinos árabes, el cual resulta muy destructivo (es la idea para el gran Israel) tanto en sí mismo como por la guerra civil que desata; una apropiación violenta de los recursos naturales de un país, algo que tuvo lugar también en Iraq en Siria y en Libia con el petróleo como culminación del cambio de régimen. El primer elemento, el imperialismo es de características muy especiales pues se trata de un regreso al clásico anterior a la primera guerra mundial, al imperialismo de las potencias europeas en África, al británico de expoliación y sometimiento en India y el americano de I took Panama de T Roosevelt. No hay disculpas de democratización de la agenda neoliberal, la máscara del rule based world order que ocultaba el elemento imperialista vigente cae. Lo de Trump es el imperialismo clásico del might is right: lo hago porque quiero y puedo, lo cual coincide con el bullying de sus vecinos por el Estado de Israel con su proyecto del gran Israel, en el cual convergen los dos imperialismos. Como coinciden en el nivel de agresiones a otros países, como la toma del barco ruso y los bombardeos sin fin a Líbano y a Siria.
El proceso apunta, con un muy alta incertidumbre, a dos salidas, una, Iraq con el surgimiento de una insurgencia chavista, un escenario que USA naturalmente quiere evitar lo que motiva una sorprendente paciencia con el gobierno de Delcy, al punto que no han respondido a los ataques de esta (como resultado de la visita del director de la CIA), en los cuales afirma una posición de independencia y de no tolerancia a la imposición imperialista; la otra es que esta paciencia se prolongue y continue la situación ambigua de un gobierno chavista tolerado por el imperio. En cualquier caso, los venezolanos quedan en una situación imposible o colonizados o sometidos a la dictadura. Aunque la inercia de las instituciones chavistas bolivarianas, la cooptación de la cúpula militar por el ejecutivo mediante prebendas, la vinculación de grandes masas de chavistas que como militantes gozan de privilegios en la situación de desabastecimiento (el tercer elemento de la estabilidad del régimen, la seguridad cubana parece haber sido debilitado), le va a crear complicaciones al menos comparables con las de Iraq. Esto es lo trágico de esta situación: entre los militares fieles al chavismo, la guardia nacional y las masas de militantes pueden prolongar el conflicto indefinidamente. Pero incluso en términos de sus planes para expoliar a Venezuela no le fue muy bien porque los empresarios del sector no le arrancaron a invertir en Venezuela por obvias razones de riesgo, de costos (reconstruir el sector desvalijado por el chavismo), y de tecnología por la pesadez del petróleo venezolano; Venezuela es in/invertible le dijeron y naturalmente se ganaron unas amenazas (por no poner en riesgo sus empresas por satisfacer sus caprichos).
La atención sobre Maduro distrae del significado geopolítico, del sentido fundamental del ataque a Venezuela, la cual se ha convertido en otro escenario adicional a Ucrania del enfrentamiento entre el hegemón con pretensiones de unipolaridad y las otras dos potencias. Se trata de implementar lo anunciado en la Estrategia de Seguridad que afirma dominio sobre Latinoamérica tal como fue postulado por la Doctrina Monroe, a la cual Trump mismo hizo referencia como Don roe. Es cierto que su riqueza petrolera y mineral y el carácter autoritario antidemocrático del régimen son argumentos, pero lo esencial es que Venezuela viene estableciendo profundos lazos con China y con Rusia. El segundo argumento es tan irrelevante que ni siquiera han hablado de él; lo esencial es esa riqueza y el frustrar la profundización de la relación con China, la cual viene haciendo enormes inversiones cuya puesta en duda ha provocado una reacción retaliatoria contra intereses americanos de parte de China. Venezuela es pues un nuevo escenario proxy del enfrentamiento entre las grandes potencias en la transición a un mundo multipolar en el cual China y Rusia compiten con el hegemón global, el cual hace lo imposible por impedir tal transición afirmando su dominio al menos en su patio trasero. Maduro es lo de menos frente al significado geopolítico del regreso al imperialismo clásico, con el agravante hacia la conflictualidad de que los imperialismos británicos y americano fueron hegemónicos, lo que ya USA no es; menos aun UK que vive en negación de que ya no es una potencia de primer orden (y agrede repetidamente a Rusia como si tuviera con que defenderse).
En función del análisis y entendimiento de la situación debe rechazarse el énfasis de los invasores en la personalidad del líder derrocado después de satanizarlo. El punto no es Maduro y el énfasis de los invasores en él es una cortina de humo para confundir la situación con ruido acerca de su carácter como criminal. Particularmente en este caso en el que resulta obvio que las acusaciones de narcotráfico no son sino una excusa (una falsa acusación cono lo están ya reconociendo) para un movimiento estratégico geopolítico de enorme trascendencia y consecuencias negativas. Y la confusión reinante lo que hace es contribuir a ocultar el sentido y la gravedad del procedimiento neocolonialista. El caso Maduro con sus acusaciones de narcotráfico y terrorismo (por apoyar al ELN), es un tinglado: más sentido tendría un juicio en Venezuela por corrupción. Lo que cuenta es la inauguración de una nueva fase del imperialismo en un momento en el cual el desplazamiento del hegemonismo unipolar por el multipolarismo crea enormes tensiones y conflictos.
La estrategia es dual: a los pises desviados de la línea dictada por USA que se atrevan a aliarse con China y Rusia, cambio de régimen como en Venezuela; a sus socios tradicionales guerra comercial si se atreven a disentir defendiendo la institucionalidad y la ley de sus abusos Venezuela es solo parte de la agresión a varios países con los cuales USA tenía una tradición de buenas relaciones e incluso alianzas. Esto tiene la ventaja de que está destruyendo a la OTAN que hacía rato había dejado de ser un esquema defensivo par para pasar a agredir parejo con USA (en 50 años a partir desde la segunda postguerra USA ejecuto 100 golpes con regime change), otro caso de la espeluznante destructividad institucional de Trump. El problema no es solamente Venezuela, menos aún Maduro; el problema es un total reset de las relaciones internacionales en el cual tradiciones y normas salen por la borda después de haber costado muchos años de esfuerzos para ponerlas a funcionar. Asi, da unas declaraciones agresivas explicando un mapa con la bandera de USA en Venezuela Canadá y Groenlandia. A lo cual ha respondido Macron en su discurso en Davos: la EU debe prepararse para defenderse en un mundo sin reglas, debe implementar su estrategia comercial defensiva, o sea acudir al anticohercion instrument que tenían preparado para usar con China. Asimismo, su declaración con Merz crea la duda de la UE no se atrevería a enfrentar a Trump, acerca de lo cual esperan alcanzar un consenso en la reunión de G7 jueves en Paris. Pero la UE no puede usar la salida canadiense de diversificación hacia China, avanzada con la extraordinaria visita de Carney a Beijing reuniéndose con Xi; esto debido a que Europa trae un conflicto previo con China acerca de EVs y de chips. Impresionante como el principal socio comercial de USA para el cual USA es el principal mercado se lanza tan radicalmente a superar su dependencia de USA, reaccionando a las amenazas de anexión como estado 51. El uso de tarifas para imponer geopolitical dominance como parte de una estrategia de bullying thug introduce una perturbación sin precedentes en las relaciones internacionales. No hay aliado que merezca respeto alguno, habla de la estupidez de Starmer (¿the especial relationship?) y matonea y amenaza a todos salvo sus competidores China y Rusia. Lo ha dicho, I dont care about international law; y como le dijo al embajador de Noruega para su gobierno conveniencia para USA mata paz, a la vez de atacar al gobierno noruego por no haberle dado el Nobel. Y en característico patológico narcisismo omnipotente comenta que el personalmente manejara los recursos provenientes de la venta del petróleo venezolano.
Pero incluso esto es secundario frente al sentido fundamental de la intervención formulado como frustrar las relaciones de Venezuela con China, Rusia, Irán y Cuba. Irán es pues otro caso de la triada con Venezuela Cuba: como preámbulo al ataque a Irán al cual Netanyahu ha logrado convencer a Trump de apoyar Mossad MI6 y CIA caotizaron hacia la violencia unas manifestaciones originariamente pacificas por el descontento de los iranies, en un procedimiento similar al del sabotaje terrorista que utilizaron la guerra de los 12 días, en el cual también fracasaron en crear suficiente caos para lograr un regime change. Pero de nuevo la intervención es una medida desesperada ente la extensión de las relaciones comerciales y de inversión directa con China que milita contra su enunciado de regresar a la doctrina Monroe de no influencia foránea en el continente. Venezuela es junto con Ucrania un escenario de la confrontación entre el hegemonismo unipolar ya de salida y el multipolarismo que se impone a través de BRICS y múltiples procesos de indecencia de USA. La agresividad de Trump es un reflejo de su desesperación por su incapacidad de detener lo inevitable.
La política exterior de USA se caracteriza por dos elementos: su instrumento favorito es el regime change sin intentos precedentes de diplomacia (conversaciones); y su lanzarse a invadir países sin noción alguna de que van a hacer una vez desencadenen conflictos que intentan resolver con más fuerza, sin estrategia alguna de mediano o largo plazo. Las catástrofes de Iraq, Afganistán, Libia y Siria muestran como desbarajustan las instituciones de un país y lo dejan hecho un caos, a altísimos costos para sus habitantes, tanto en vidas como en destrucción de su infraestructura y medios de vida, después de que las sanciones previas los ha sometido incluso a hambrunas. Satanizan a su líder y generalmente lo asesinan como sucedió con P Lumumba en la CDR, Allende y (en la práctica) con Mosadedegh en Irán cuando MI6 y la CIA derrumbaron su gobierno democráticamente elegido (por haber nacionalizado su riqueza petrolera en manos de British Petroleum) para subir al autoritario y vendido Shah; como también Khan en Paquistán, prisionero eterno de los militares.
En Venezuela la confusión es agravada porque se trató de una decapitación exógena con golpe de Estado por nacionales que se traduce en cambio de régimen, por el momento limitado. Por donde se lo mire la situación es trágica. Es cierto que el desplazamiento de un tirano corrupto e incompetente es algo positivo, pero en cualquiera de los dos escenarios hacia los cuales la situación puede evolucionar esta es fatal: uno, que el régimen se sostiene entregando el control del petróleo a compañías americanas (lo cual tendría de positivo que recuperan su infraestructura totalmente desbaratada); lo peor de los dos mundos, la represión por parte del régimen y el control de la riqueza nacional en mano americanas; lo que le importa a Trump que ni disimula haciendo referencia a una democratización por cambio del régimen. El otro, lamentablemente lo más probable eventualmente, es el surgimiento de una insurgencia a partir de los militares que no se vendieron, la enorme guardia nacional y las masas de chavistas movilizados, el pavoroso escenario Iraq.
El paralelo con la secuencia de intervenciones de los 50s a los 70s en los países latinoamericanos, incluye que entonces los objetivos eran gobiernos de izquierda o insurgencias comunistas apoyadas por la URSS vía Cuba, mientras que ahora el objetivo son gobiernos de izquierda en proceso de fortalecimiento de sus relaciones con China (su primer socio comercial) y Rusia (BRICS). Pero también hay una semejanza para los países árabes que hacen parte de la lista de 7 países que prepararon USA+Israel después de 9/11 para derrocar sus gobiernos, invasiones con las que desataron guerras civiles en Iraq, Libia, Siria, los dos últimos sin fin a la vista; guerras que acabaron de destruir lo que USA+Israel no habían destruido. Este es uno de los escenarios en el que puede desembocar el proceso con el surgimiento y fortalecimiento de una insurgencia. Dados estos antecedentes, y los de las intervenciones en los países latinoamericanos, el procedimiento no tiene nada de extraordinario; aún más, hace esperar que otros similares sigan. Los medios occidentales han salido con la tontería de que Putin esta asustado porque él puede ser el siguiente, lo cual no tiene el menor sentido en el caso ruso, pero tiene mucho en el caso de Irán, un ataque en el cual Israel espera tener tanto éxito como en los de Iraq, Libia y Siria
Tácticamente el movimiento fue exitoso en su colaboración con la cúpula encabezada por Delcy Rodríguez y su hermano, quienes con la mediación y facilitamiento por los EAU acordaron con Marco Rubio el golpe. Pero estratégicamente, puede resultar muy costoso, sobre todo para los venezolanos que suficiente han tenido con la destrucción de su economía por el chavismo y la forzada migración de 8 millones de nacionales. Ambos escenarios son desastrosos, empezando por el actual de convivencia del régimen con el control americano de la industria petrolera y de extracción de minerales; régimen cuyo carácter antidemocrático ya se está mostrando en la represión de las manifestaciones de la oposición por parte de pandillas de militantes chavistas.
En Latinoamérica (LA) pensábamos que los cambios de régimen (regime change) y las invasiones de los 50s a los 70s eran una etapa superada como estrategia imperialista, pero la publicación de la Estrategia de Seguridad Nacional nos desmintió, con lo que la intervención era la historia de una muerte anunciada. En ella se enfatiza la importancia de LA para el imperio y se anuncia un grado de dominación no visto ni entonces. Pero mirando la realidad de la historia de las relaciones entre Norte y Sur América esta intervención no tiene nada de extraordinario. Quizás es notable la caída de la máscara de la shining city over de hill de Reagan. El caso es que, a pesar de haber llegado a un acuerdo con la cúpula chavista para suavizar el impacto de la intervención, esta resultó en 80 víctimas fatales, con la eliminación de 40 miembros de la seguridad de Maduro entre ellos 38 cubanos. Francia y Turquía de la OTAN, y un grupo de países que incluye a España, México y Colombia (la cual además solicito una reunión de emergencia el consejo de seguridad) han protestado por esta violación del derecho internacional que señalan tiene consecuencias globales. Se trata pues de una intervención tipo las dos veces Panama (T Rosevelt, Noriega) peor que varias de las previas en las que contaban con los militares nacionales, como violación de la soberanía nacional.
Y como siempre una vez creado el caos y la desinstitucionalización hasta ahora empiezan a preguntarse como continuar con la intervención imperialista. Ya en la estrategia se anunciaba una regresión a la Monroe Doctrine, radicalizando esta a los niveles de esas décadas con el agravante que el mundo ha cambiado de unipolar a multipolar con una presencia muy activa de las otras dos potencias China y Rusia en el continente, incomparablemente más importante que la que pudo tener la URSS a través de Cuba. Pero la miopía y el cortoplacismo, combinadas con el característico simplismo ignorante, y la omnipotencia narcisista de Trump muestra que no tiene idea qué van a hacer
Lamentablemente el caso de Iraq muestra entonces posibles rutas más allá de vamos a gobernar y nos vamos a apropiar del petróleo, cuando cada una de estos logros es extremadamente complejo y requiere de definiciones tácticas y estratégicas que consideren esta complejidad. Como siempre la solución son amenazas: si el gobierno no coopera en fixing la situación, vendrá un segundo ataque. Venezuela no es Iraq en donde la disolución de las fuerzas armadas les garantizo una insurgencia y una guerra civil entre Sunníes y Shia que acabó con lo que ellos no habían destruido, pero cuenta con una multitudinaria militancia chavista.
En realidad, el paralelo con Groenlandia resulta muy iluminador mostrando que ambas situaciones son la manifestación de un imperialismo desatado sin límite alguno legal o institucional. Las tensiones surgidas con la UE alrededor de Groenlandia son efímeras porque esta no tiene forma de implementar una política independiente de WDC de manera que si los países que han apoyado a Dinamarca, todos los grandes con la excepción de Alemania que después de enviar tropas las retiro rápidamente ante la amenaza de tarifas, dependen tanto de USA que no están en capacidad de confrontarlo, menos militarmente. Declaraciones como las de Macron y Starmer no tienen mas sentido que guardar una apariencia de una independencia ficticia. Como narcisista omnipotente que es Trump es un disruptor de instituciones porque él está por encima de toda ley. Destruye de un solo golpe instituciones a nivel nacional violando la constitución estadunidense, a nivel internacional violando la carta de las UN y a nivel de las instituciones venezolanas. En realidad, las intervenciones en Venezuela y en Groenlandia, las cuales deben considerarse conjuntamente para entender el carácter imperialista neo colonialista agresivo de Trump, son ambos esfuerzos por prolongar la unilateralidad deteniendo la multipolaridad en cabeza de Rusia y China. La presencia de estas en Venezuela y el resto de LA, cuyos países tienen a la segunda por principal socio comercial y en materia de inversión directa, es irreversible. No se entiende como puedan reversar esto a menos de que desaten una guerra comercial como aquella que están implementado con los países europeos que apoyan a Dinamarca. Una extendida operación militar no es viable cuando por iniciativa de Brasil se esta ya hablando de una fuerza conjunta continental. Un nivel de agresión como el que sostiene Israel contra sus vecinos para apoderase del Gran Israel no es siquiera plausible.
El caso es que característicamente USA no tiene una estrategia clara más allá del movimiento táctico de tomarse el poder y destruir medio país. Trump es un peligro porque con su mentalidad de empresario matón no tiene una noción de institucionalidad, del valor y la importancia de instituciones necesarias para el funcionamiento social (las cuales toman décadas en ser construidas), y arrasa con estas a nivel de la constitución americana, de la legalidad internacional o de un orden global (retiro de decenas de instituciones de la NU y supresión de su financiación), y de las del país agredido. Claro que el llamado rules based world order era ya un chiste de mal gusto con todas las arbitrariedades de USA y OTAN (horrores como Kosovo e Iraq).
El bloqueo a los buques tanque petroleros constituye un elemento fundamental de las sanciones que acompañan estas agresiones, el cual en este caso está creando una situación de conflictualidad supremamente peligrosa pues ha agredido buques chinos y rusos y ambas potencias están empezando a proteger sus barcos con sus armadas. En el caso del buque ruso que lograron decomisar, un submarino nuclear lo escoltaba; y seguramente se conformarán unos convoyes protegidos con buques escoltas, lo que de continuar la agresividad americana puede conducir a una conflagración nuclear. Ya Rusia anunció la toma de activos americanos en Rusia como retaliación. Aparte de la eventualidad de un enfrentamiento en alta mar lo grave es la continuación anunciada por Trump con Colombia (con Petro dándole cuerda en el juego psicológico entre dos narcisistas omnipotentes), México y Cuba; y la de Israel con Irán para la cual Netanyahu obtuvo su apoyo durante su visita en Mar lago. De manera que el matón omnipotente puede agregar a Ucrania un agravamiento del conflicto en Asia Occidental, el cual destruirá la región y la economía mundial con el embargo petrolero que Irán impondrá; y nuevos focos de conflicto en LA, debía decirse en el hemisferio occidental con su planeada agresión y zarpazo en Groenlandia. Putin ha salido con un discurso más asertivo conectando los antecedentes de la guerra en Ucrania con la agresión a Venezuela y las amenazas a Cuba, como un movimiento esencialmente imperialista de defensa de la unipolaridad; junto con burlarse de la situación de la UE con Trump.
Agresiones continuadas de la CIA+MI6 incluyendo el ataque a una residencia de Putin en cuyo sótano opera un centro de control de las fuerzas nucleares estratégicas, así como la ciega insistencia en una fuerza de la coalition of the willing, llevaron a Putin a mandar un mensaje con el Oreshnik a una planta de producción de drones en la frontera con Polonia. Este mensaje se cruza con el enviado por Trump de que no admite disensión alguna en le UE. Por otra parte, el mensaje para LA es que los países que no se sometan saben ya lo que les espera, un torpedeo de la legalidad internacional y el orden global afirmado sin disimulo alguno, ni siquiera disfrazándolo de las supuestas democratizaciones de la agenda global liberal. Imperialismo puro y simple con un nuevo elemento, frenar la multipolaridad en el continente americano, castigando a los países que profundicen sus relaciones con China y Rusia, en primer lugar, Cuba a la cual continúa asfixiando a pesar de la resistencia de Sheinbaum de Mexico y Rodríguez que continúan enviado petróleo como salvavidas del régimen cubano.
El uso de tarifas como instrumento de presión geopolítica lleva los costos económicos de la intervención a la estratosfera, ya Trump ni siquiera habla de superar un déficit comercial; es puro matoneo mafioso (lo que hace con Groenlandia, crear una amenaza que no existe para cobrar por protección). Ya en Bruselas hablan de divorcio, de colapso de la OTAN y Macron llama a una estrategia comercial defensiva (el uso de la bazooka de la AII) para una era sin normas, de total incertidumbre. ¿La respuesta del gangster presidente del mundo? Humillarlo por impopular (¡si el patán fue capaz de burlarse de el por estar casado con una mujer mayor que el!) y singularizo a Francia con la amenaza de tarifas del 200% sobre vinos y champañas para castigar el atrevimiento de Macron por defender la institucionalidad internacional. Que las instituciones sean el fruto de esfuerzos enormes por un colectivo para regular las relaciones entre ellos de manera que puedan operar con un grado de estabilidad y certidumbre, y que sin certidumbre no hay ni inversión ni crecimiento, no es algo que el gangster pueda entender. La inversión caerá dramáticamente por razones de riesgo, salvo en países que estén blindados del matoneo de USA.
Tal como era previsible el resultado de un gobierno Trump es una caotización en normas instituciones y acuerdos, como dice Macron entramos a un mundo sin reglas. La ley de la jungla seguirá extendiéndose hasta que el gangster se enfrente a iguales militarmente. Rusias y China han insistido en que no tienen el menor interés en Groenlandia, pero los escenarios de una confrontación con claros: Ucrania, Medio Oriente y Taiwan. El Caribe no a menos que al matón le de por invadir a Cuba y Rusia se le plante. Ahora que en realidad los procedimientos recientes no son tan novedosos si se consideran las tragedias de Iraq, Kosovo y Libia: la diferencia no radica en la agresión, sino que en los anteriores casos operaban con apoyo de la OTAN; que está ahora dividida, pero en términos de violación de la legalidad internacional y de la carta de la UN no hay tanta diferencia, mas es el sinceramiento altanero en comparación de la hipocresía de por ejemplo Powel sobre Iraq.
Si Venezuela evolucionara hacia Iraq o si mantendrá esa situación de equilibrio inestable que por generar mucha incertidumbre hará inviable la economía venezolana en conjunción con el bloqueo en el cual se han atrevido incluso a retener un buque tanque chino y uno ruso. Extraordinaria paciencia la de Putin con las irrupciones de OTAN en sus líneas rojas. Se supone que ahora los buques atraviesan el Atlántico escoltados pero la agresividad francesa sobre todo en este aspecto puede fácil generar una respuesta rusa sin retorno. En todo caso, la situación de Venezuela, como la Ucrania, como la de Palestina e Irán ponen ya de manifiesto lo irreversible de la transición del hegemonismo unipolar al mundo unipolar que define y anuncia la nueva estrategia americana de retorno a la dominación colonial la delirante estrategia enunciada por Rubio. Lo cual no aclara mayormente el futuro de Venezuela pues, como cosa rara con USA, no define un objetivo claro de la intervención.
Ricardo Chica
Foto tomada de: RTVE.es

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