• Desde el sur
  • Sur global
  • El sur posible
  • Archivo Revista Sur
  • Video
  • ESPECIAL SOBRE BOGOTÁ
  • SUR COOPERANDO

Corporación Latinoamericana Sur

  • INICIO
  • NOSOTROS
    • Quienes somos
    • Qué hacemos
    • Nuestro Equipo
  • TEMÁTICAS
    • Participación y cultura política
    • Paz, Desarrollo Social y Postconflicto
    • Jovenes
    • Victimas
    • Salud
    • Derechos humanos
    • Democracia y ciudadania
    • Ciudades Equitativas – Territorios Equitativos
  • Publicaciones
  • Contáctenos

Trump, Venezuela y el péndulo de la izquierda colombiana

2 febrero, 2026 By Guillermo Solarte Lindo Leave a Comment

PDF
Imprimir
Hay elecciones que se definen por programas, y hay otras que se deciden por climas. No por lo que los candidatos prometen, sino por lo que el electorado teme, intuye o cree que puede desbordarse. La izquierda colombiana se encuentra hoy en ese punto, antes incluso de la contienda presidencial, en una disputa previa pero decisiva: la elección de su propio candidato.

Hoy, el proceso ya no se juega únicamente en el terreno doméstico. La política nacional se ha vuelto permeable a factores externos que no votan, pero pesan: la posible incidencia de Donald Trump, el fantasma recurrente de Venezuela, la posición —nunca neutra— de Gustavo Petro, la eficacia de la campaña y el respaldo popular real. Estos elementos no actúan de forma aislada: se activan como vectores emocionales que reordenan prioridades y redefinen la noción misma de “candidato viable”.

Venezuela no opera como un asunto de política exterior, sino como un dispositivo interno de miedo. Migración, frontera, seguridad, colapso: cada vez que este tema entra en escena, la conversación pública se desplaza del sentido al control. Trump, por su parte, no decide elecciones en Colombia, pero exporta clima político: simplificación extrema, lenguaje de fuerza, sospecha sobre los derechos humanos y exigencia de interlocutores previsibles. Petro no es solo un actor más: es el eje gravitacional de la izquierda, y sus gestos —incluida una eventual reunión con Trump en plena campaña— pueden redefinir qué tipo de continuidad resulta políticamente funcional. La campaña, lejos de ser un simple ejercicio comunicativo, funciona como una máquina de jerarquización emocional. Y, por debajo de todo, el apoyo popular sigue siendo el único suelo firme… aunque no siempre el decisivo cuando el péndulo se acelera.

Este boletín parte de una premisa incómoda: no todos estos factores pesan lo mismo, ni pesan igual en todo momento. La elección del candidato de izquierda se define en una jerarquía cambiante, sensible al contexto. Entender esa jerarquía es clave para leer la disputa entre Iván Cepeda y Roy Barreras.

El escenario que se abre —con la posible incidencia de Donald Trump, el fantasma permanente de Venezuela, el papel ambiguo pero central de Gustavo Petro, y la competencia entre Iván Cepeda y Roy Barreras— no es lineal. Es pendular. Y profundamente emocional.

1. No todos los factores pesan igual (aunque todos hagan ruido)

En la discusión pública se mezclan Trump, Venezuela, Petro, encuestas y campañas como si fueran equivalentes. No lo son. La conversación mostró algo clave: existe una jerarquía real, aunque no siempre visible.

En la base de todo está el apoyo popular. Es el único factor que, por sí solo, puede sostener una candidatura. Hoy, en ese plano, Iván Cepeda parte con ventaja: tiene reconocimiento, coherencia ética y legitimidad entre los núcleos duros del progresismo. En un escenario “normal”, sin sobresaltos mayores, Cepeda sería el candidato natural. Pero las elecciones rara vez transcurren en escenarios normales.

2. Cuando la campaña deja de ser pedagógica y se vuelve defensiva

El segundo factor decisivo es la campaña. No como logística, sino como máquina de traducción emocional. La campaña no solo comunica ideas: ordena miedos, jerarquiza amenazas, decide qué es urgente y qué puede esperar.

Aquí aparece la primera gran diferencia:
Cepeda comunica sentido, memoria, proceso.
Barreras comunica movimiento, respuesta, control.

En campañas largas y reflexivas, eso favorece al primero.

En campañas cortas, tensas y dominadas por crisis, favorece al segundo.

3. Petro no es un factor más: es el eje

El papel de Petro es más complejo de lo que suele admitirse. No es solo un apoyo electoral: es un campo
gravitacional. Todo candidato de izquierda gira —a favor o en contra— alrededor de su figura.

Aquí la conclusión es clara: Petro enfrenta una disyuntiva, no ideológica sino estratégica.

•      Si prioriza coherencia histórica, relato ético y continuidad simbólica, Cepeda encaja mejor.

•      Si prioriza legado, gobernabilidad y control del cierre de su mandato, Barreras se vuelve

funcional.

La posible reunión Petro–Trump en febrero, en plena campaña, es un punto de inflexión. No porque
implique alineamiento, sino porque reordena el marco: después de una foto así, la épica de la
confrontación pierde centralidad y gana peso la pregunta por la estabilidad.

4. Venezuela: el atajo emocional más eficaz

Venezuela no opera como política exterior. Opera como dispositivo interno de miedo. Cuando
Venezuela entra con fuerza en campaña, no se discuten matices: se activan reflejos.

•      Migración

•      Frontera

•      Seguridad

•      “No volvernos como ellos”

En ese terreno, la explicación larga pierde. La ética se vuelve sospechosa. El lenguaje humanitario se
caricaturiza. Y el votante medio busca a quien parezca capaz de contener el desborde.

Ahí, objetivamente, Barreras gana ventaja. No porque tenga mejores ideas, sino porque paga menos

costo simbólico.

5. Trump no decide votos, pero inclina el péndulo

Trump no vota en Colombia. Pero exporta clima. Exporta un estilo de poder que legitima la dureza,
simplifica el mundo en enemigos y aliados, y penaliza la complejidad. Es además permeable a la intriga
de la derecha colombiana. También a las mentiras,

Su incidencia es indirecta pero eficaz:

•      refuerza el eje seguridad–orden,

•      desconfía de discursos de derechos humanos,

•      exige interlocutores previsibles.

En ese marco, Cepeda representa resistencia.

Barreras representa gestión.

Y cuando el miedo sube, la gestión suele imponerse.

6. ¿Puede Barreras remontar su desventaja en encuestas?

Sí. Pero no de manera gradual. No punto a punto. Solo por reordenamiento del tablero.

Tendrían que confluir varias cosas:

•      que Trump y Venezuela dominen la agenda,

•      que Petro envíe señales (no un dedazo, sino gestos),

•      que la campaña se vuelva corta y tensa,

•      y que Barreras deje de hablar como operador y empiece a hablar como candidato de Estado.

Si eso ocurre, la subida no sería progresiva, sino abrupta.

7. El balance final: dos lógicas, un solo péndulo

Queda una conclusión incómoda pero clara:

•      Cepeda gana si la elección se decide por identidad, memoria, coherencia y sentido.

•      Barreras puede ganar si la elección se decide por miedo, estabilidad y capacidad de maniobra.

No es una disputa entre bien y mal. Es una disputa entre dos racionalidades políticas.

En términos del péndulo de las emociones:

cuando el péndulo se mueve hacia la incertidumbre,

el votante deja de preguntar quién tiene razón

y empieza a preguntar quién puede sostener el timón.

Ese es el verdadero dilema de la izquierda hoy.

Este texto se elabora con el apoyo de IA

 

Guillermo Solarte Lindo

Foto tomada de: Euronews.com

FacebookTweetLikeShareLinkedInEmail

Filed Under: Revista Sur, RS Desde el sur

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sur Global

Trump, capitalismo y desorden

2 febrero, 2026 By Ignacio Muro Benayas Leave a Comment

Ilan Pappé: «Israel ya ha sellado su destino». Entrevista

2 febrero, 2026 By Ilan Pape Leave a Comment

Los Arquitectos de la Desigualdad y la Erosión Democrática en América Latina y el Caribe

2 febrero, 2026 By Rosa Cañete Alonso Leave a Comment

El Sur posible

Ideas verdes

3 abril, 2019 By Carolina Corcho 2 Comments

Suscribirse a la Revista Sur

VIDEO RECOMENDADO

Fue archivado el proyecto de Ley 010 de Reforma a la Salud

https://www.sur.org.co/wp-content/uploads/2021/05/VID-20210519-WA0024.mp4

Dra. Carolina Corcho Mejía, Presidenta Corporación Latinoamericana Sur, Vicepresidenta Federación Médica Colombiana

TEMÁTICAS

  • Participación y cultura política
  • Paz, Desarrollo Social y Postconflicto
  • Jovenes
  • Victimas
  • Salud
  • Derechos humanos
  • Democracia y ciudadania
  • Ciudades Equitativas – Territorios Equitativos
  • Publicaciones

Ultimos articulos

  • La reunión Trump Petro
  • El salario mínimo hala la tasa de interés
  • Los líderes latinoamericanos, Lenin y el tren a Finlandia
  • El ocaso del principio de legalidad: la Corte Constitucional y la suspensión arbitraria del decreto 1390 de 2025
  • El gobierno socialista sigue al mando en Venezuela

Etiquetas

Acuerdo Agro Amnistia Brasil Cambio Climatico Campo Catalunya Ciencia y Tecnología Conflicto Colombia Corrupción crisis capitalismo Democracia Derechos Humanos Economía Ecuador Educación Elecciones Colombia ELN España Fast Track Iglesia Justicia Justicia de paz Medio ambiente Mineria Negociación Neoliberalismo Papa Participación Paz PND Pobreza Politica Politica EEUU protesta social reforma Reforma tributaria religión Renegociación revolucion salud Terrorismo Trump Venezuela Victimas

Apoyo SUR

Buscar

Director: Pedro Santana

 

 

 

Copyright © 2026 Todos los derechos reservados - Corporación Latinoamericana Sur ·