Al respecto, la ministra colombiana de culturas, KadamaniYannai (de ascendencia palestines) ha enfatizado que “el pueblo africano llegó a estas tierras por las puertas de Cartagena de Indias, enfrentando todo tipo de violencia. Cuando a un pueblo no lo dejan hablar y respirar, empieza a bailar y cantar. Todas las afrocolombianidades han trabajado a voluntad y también bailado durante siglos. Este Gobierno ha luchado en recuperar nuestras memorias y nuestra matriz espiritual compartida que no entiende fronteras.”
La vicepresidenta de la república de Colombia, Francia Márquez explicó cuáles fueron los ejes del Foro de Alto Nivel CELAC-África 2026 enmarcados en el desarrollo de reparaciones históricas y justicia racial a través de comercio e inversiones: “El colonialismo nos aisló y nos hizo creer que estábamos lejos. El sistema esclavista estableció rutas que permitieron y vender como mercancía a nuestros ancestros. Hoy debemos transformar esas rutas de sufrimiento en rutas de libertad para movilizar oportunidades y esperanzas” enfatizó la vicepresidenta afrodescendiente, ex empleada doméstica en Cali.
“Juntos, África y América Latina podrían erradicar el hambre en el mundo”: vicepresidenta Francia Márquez
La vicepresidenta Francia Márquez fue quien abrió viernes la jornada de Comercio e Inversión del Foro de Alto Nivel CELAC-África, que se ha realizado en el Centro de Convenciones Ágora de Bogotá (el mismo lugar donde en junio hemos realizado la X Conferencia latinoamericana de ciencias sociales de Clacso), con un mensaje de integración entre pueblos: la unión de África, América Latina y el Caribe no es solo una posibilidad política sino una necesidad económica y alimentaria para el mundo.
“Juntos podríamos erradicar el hambre en el mundo”, afirmo Márquez, respaldada en datos de la FAO: América Latina y el Caribe ya exportan suficientes alimentos para abastecer a 1.300 millones de personas, mientras África concentra cerca del 60% de las tierras arables no cultivadas del planeta.
La vicepresidenta señaló que las dos regiones reúnen más de 2.000 millones de habitantes, una población mayoritariamente joven y crecientemente conectada con la economía global, con economías que se complementan en agricultura, energía, minería estratégica, infraestructura, economía digital e industrias creativas. “Esto representa la oportunidad de construir nuevas cadenas de valor Sur-Sur, diversificar nuestros mercados e impulsar una integración económica más justa y equilibrada”, afirmó.
Márquez también destacó el Área de Libre Comercio Continental Africana como un referente de integración. Citó estimaciones del Banco Mundial según las cuales ese mecanismo puede aumentar los ingresos comerciales de África en 450.000 millones de dólares al año 2035 y elevar sus exportaciones al resto del mundo en un 32%.
“América Latina y África deben enfrentar unidas la herencia colonial”: presidente Lula da Silva
El presidente de Brasil y ex obrero metalúrgico, Luiz Inácio Lula da Silva, llegó este sábado a Bogotá con un mensaje revolucionario que confirma su liderazgo a nivel mundial: América Latina y África comparten una historia de despojo y esa experiencia común debe traducirse en una agenda política conjunta. “Tenemos que enfrentar unidos la herencia colonial”, dijo Lula. El mandatario brasileño señaló que las dos regiones reúnen casi la mitad de los países del mundo y una cuarta parte de la población mundial, pero siguen marginadas de los espacios centrales de decisión global, construidos cuando el colonialismo y el apartheid todavía dominaban buena parte del planeta. En ese marco, insistió en que ninguna de las dos, cuenta con representación adecuada en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y volvió a reclamar una reforma del sistema multilateral.
“Le agradezco al presidente Petro y a la vicepresidenta Francia Márquez, por realizar este encuentro y no hay mejor fecha para hacerlo. Hoy 21 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial. Esto es una apuesta por la integración en nuestra región, que demuestra apostar por la institucionalidad” mencionó Lula.
El presidente de Brasil, se refirió a la importancia de la eliminación de la discriminación racial, a su preocupación por el mundo actual y a cómo se gastan billones de dólares en armas mientras millones de seres humanos padecen hambre: “Brasil apoya la resolución del grupo africano en la Asamblea General de la ONU que declara el tráfico de africanos esclavizados como uno de los más graves crímenes cometidos en contra de la humanidad (…) El puente entre nuestras regiones no está hecho solo de acuerdos y declaraciones, está hecho de personas, de una diáspora que nos une. El geógrafo brasileño Milton Santos nos enseñó que los territorios no son solo suelo, sino historia viva; Latinoamérica, el Caribe y África son un mismo territorio marcado por la resistencia, lucha y dignidad. No quería perder la oportunidad para decirles que estoy extremadamente preocupado con lo que pasa en el mundo de hoy. El año pasado hubo un gasto de 2 billones de dólares en armas y en guerras, cuando todavía tenemos millones de seres humanos padeciendo el hambre”.
El mandatario brasileño afirmó que en el 2025 se gastó 2 billones y 700 mil millones de dólares en armas para las guerras. “Todavía hay 630 millones de personas con hambre, millones de seres humanos que no tienen acceso a educación, y otros millones de mujeres y niños que son el resultado de estas guerras, que están abandonados sin documento, sin viviendas, ni una patria donde vivir”, denunció.
“Los que tienen más armas, más navíos, más aviones, más dinero, piensan que son los dueños del mundo. ¿Cuándo vamos a decirles que eso no es normal? ¿Cuándo vamos a decirles que lo que queremos es volver a una relación civilizada entre las naciones?”, sostuvo Lula.
Finalmente, el jefe de Estado de Brasil puso de relieve su política contra el hambre en su país, denominada “Fome Zero” (que ha empezado en 2003 con la coordinación del teólogo Frei Betto y el respaldo del Foro Social Mundial). “Mi guerra es contra el hambre de 54 millones de brasileños que no tienen comida. Esta es la guerra que voy a vencer. Y la vencí. En 2014, acabamos con el hambre en Brasil. Hoy, cuando volví a la presidencia de la República, ya había 33 millones con hambre, de nuevo. Y en dos años y medio, una vez más, alimentamos a más de 33 millones de personas. Esta es la guerra que tenemos que pelear. Acabar con el hambre en África, Latinoamérica, acabar con el analfabetismo, con la falta de energía eléctrica”, manifestó Lula en la CELAC-África.
“A pesar de que Brasil ha implementado diversas políticas públicas de igualdad racial, aún estamos lejos de la deuda con África con 350 años de esclavitud. Se estima 340 millones de personas pasan hambre en Latinoamérica. África reúne un enorme potencial agrícola y puede convertirse en un gran productor mundial de alimentos. Estamos comprometidos en contribuir a este esfuerzo” señaló el presidente brasileño.
Una herramienta estratégica es la reforma agraria.
“Tuvimos la fortuna de llegar a este Foro de Alto Nivel CELAC-África tras la realización de la II Conferencia Internacional de la Reforma Agraria (de finales de febrero de 2026), en donde hicimos una declaración precisamente entre países latinoamericanos y africanos, reconociendo la labor de pescadores, pastores y comunidad que trabajan en la tierra. Hoy estamos ratificando este acuerdo que hicimos en Cartagena” mencionó la ministra colombiana de agricultura, Martha Carvajalino, figura emergente del progresismo latinoamericano, sobre la articulación frente a los compromisos realizados en la segunda Conferencia Internacional de Reforma Agraria.
La ministra Martha Carvajalino, ha agregado que “En este Foro de Alto Nivel llegamos para ratificar y reconocer que son las comunidades locales, las campesinas, los pescadores, quienes trabajan la tierra, quienes logran el abastecimiento del 80% de lo que comemos en las ciudades, y que esas comunidades son las que más se afectan, y hoy se hace necesario fortalecer el Sur Global para poder intercambiar alimentos, para fortalecer nuestra producción y para poder juntos hacer frente a tres crisis globales: la crisis del hambre, la crisis climática y la paz.”
Recordamos que, en Cartagena, el ministro de Desarrollo Rural y Reforma Agraria de Sudáfrica, Mzwanele Nyhontso, fue enfático: la tierra es el fundamento de la autodeterminación, la seguridad alimentaria y la dignidad humana. A 20 años de los compromisos globales por el acceso equitativo, advirtió que la concentración persiste y que los pobres siguen excluidos. “La tierra no puede estar en manos de unos pocos. Es la base del desarrollo social, económico y de la supervivencia misma”, afirmó el ministro de Sudáfrica, hoy símbolo de la lucha histórica en contra del apartheid racista, presente en Bogotá, con su ministra surafricana de cooperación internacional Thandi Moraka que ha subrayado “la paz global con justicia en el desarrollo y las reparaciones como topics del dialogo inter-regional”.
La esclavitud como crimen contra la humanidad
Uno de los momentos más simbólico de la jornada fue el respaldo a la propuesta de Ghana para que la esclavitud sea declarada crimen contra la humanidad ante Naciones Unidas. El canciller ghanés Samuel Okudzeto Ablakwa presentó el llamado y recordó que más de 12,5 millones de personas fueron sacadas de África en el comercio transatlántico de esclavos. Anticipó resistencia de Estados Unidos y la Unión Europea, pero anunció que su país llevará la resolución a la ONU en los próximos días.
Intervino el ministro de Relaciones Exteriores e Integración Regional de la República de Ghana, Samuel Okudzeto Ablakwa: “Creemos que, avanzando a futuro, CELAC y África crearán un vínculo fuerte que será inseparable. Si ustedes ven nuestra historia compartida, no es un asunto que deba ser cuestionado por nadie; efectivamente, es lo que se debe hacer para el continente africano, para el Caribe y para América Latina: poder crear este lazo común”, señaló el ministro ghanés.
El presidente de Burundi, Évariste Ndayishimiye (actual presidente de toda la Unión Africana), afirmó que “la historia compartida entre África y América Latina debe ser reconocida con verdad y responsabilidad, al recordar el impacto de la esclavitud y sus consecuencias actuales. La justicia reparadora no es simbólica, sino una exigencia moral e histórica, e hizo un llamado a reconocer plenamente las injusticias y a valorar los legados culturales africanos como base para fortalecer la cooperación y transformar las realidades comunes”.
Francia Márquez: “Lula es un presidente visionario”
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños (Celac) y 19 países africanos se unieron en Bogotá para rechazar todas las formas de dominación, desde la esclavitud y el colonialismo del pasado hasta los bloqueos y guerras del presente, en un encuentro en el que Colombia entregó a Uruguay la presidencia pro tempore del organismo regional.
Una de las voces más contundentes fue la del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien llamó a las dos regiones, que hoy sábado participaron en el Foro de Alto Nivel Celac-África, a “enfrentar unidos la herencia colonial”.
Lula señaló que América Latina y África “congregan casi la mitad de los países del mundo y una cuarta parte de la población mundial”, pero son penalizados en la toma de decisiones “por un orden desigual” que fue “establecido mientras el colonialismo y el apartheid prevalecían en muchas partes del mundo“.
La mayoría de los asistentes, respaldaron la petición del canciller de Ghana, Samuel Okudzeto Ablakwa, de apoyar una resolución que promueve su país para declarar la esclavitud, de la que fueron víctimas unas 12.5 millones de personas a lo largo de 300 años, como crimen contra la humanidad.
El ministro Okudzeto Ablakwa señaló que el presidente ghanés, John Dramani Mahama, firmará el próximo miércoles “una resolución que busca declarar el comercio de esclavos transatlántico como el mayor crimen contra la humanidad”, y espera tener el apoyo de la mayoría de los países del mundo, aunque anticipó que Estados Unidos y la Unión Europea no lo harán.
Este tema fue objeto de toda una tarde de debate en la sede de la ONG “Dejusticia” con varios representantes de la sociedad civil africana (que será objeto de un próximo articulo).
El pasado sábado, el presidente Petro retrasó dos horas su llegada a la cumbre Celac-África y fue la oportunidad de visibilizar el gran liderazgo de talla mundial de la vicepresidenta de la republica Francia Márquez (acompañada por varios ministros del gobierno colombiano).
Nunca se había visto una mujer pobre, negra, de orígenes humildes, activista afro y ex empleada doméstica, enfrentarse con tanto coraje a la clase económica pudiente, machista, y patriarcal de una Colombia profundamente racista. Esta lucha colectiva “hasta que la dignidad se haga costumbre” es el símbolo de esta ruptura epistemológica a nivel de poder popular, que visibiliza y representa a la vice presidenta Francia Marque, que tuve el honor de acompañar personalmente dos horas en la mañana del martes 17 de marzo durante el foro académico en la Universidad Externado de Bogotá: en la próxima nota voy a publicar la entrevista que le hice.
“Quiero darle las gracias al presidente Petro, porque con su liderazgo y visión hemos podido sacar con éxito este foro adelante. Durante meses el Gobierno trabajo para que este foro sea posible. Le agradezco al presidente Lula da Silva porque ha sido un visionario. Esto es resultado de nuestro Gobierno con la visión de tender puentes entre África, América Latina y el Caribe. Es nuestro legado para la reparación histórica”, destacó Francia Márquez.
“Perdóneme, querida vicepresidenta Francia Márquez, tengo que decirlo: nosotros estamos perdiendo el derecho de indignarnos. ¿Creen ustedes que yo quiero guerra contra alguien? No quiero guerra con nadie, ni con la isla más pequeña, ni con Estados Unidos, China o Rusia. Lo que quiero es conversar, argumentar y construir narrativas, porque solo así construiremos un mundo para que nuestros hijos y nuestros nietos puedan creer que valió la pena ser gobierno del país donde nacimos”, enfatizó el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva,
La situación de Cuba y Venezuela
Los países participantes también expresaron su desacuerdo tanto con la intervención de Estados Unidos en Venezuela, donde el pasado 3 de enero fueron capturados Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, hoy en una cárcel en Nueva York, como con el endurecimiento del bloqueo a Cuba.
“No es posible, no podemos admitir que los demás piensen que son dueños de nosotros. Miren lo que hacen con Cuba en este momento, miren lo que hicieron con Venezuela. Eso no es democrático”, manifestó Lula, quien dijo que en ninguna parte está escrito “que un presidente de un país puede invadir a otro”.
Al respecto, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, expresó la disposición de su país al “diálogo serio” con Estados Unidos, pero “sin injerencia en los asuntos internos ni en los sistemas políticos, económicos y sociales respectivos”.
El canciller Rodríguez señaló que Cuba “permanece firme en la defensa a ultranza de su soberanía”, a pesar “de la escalada agresiva” que incluye “la reciente orden ejecutiva que busca imponer un cerco total a nuestros suministros de combustible bajo la premisa de que las privaciones económicas y los consecuentes daños humanos obligarán a nuestro pueblo a renunciar a su soberanía e independencia”.
El canciller de Venezuela, Yván Gil (expresión de la Diplomacia Bolivariana por la paz), quien defendió la unión del sur global para responder a los tiempos “complejos” que vive el mundo y que son “desafíos a la paz, al derecho internacional, a la Carta de las Naciones Unidas, a la diversidad cultural”.
“Somos víctimas de primer nivel de los intereses geopolíticos de las llamadas grandes potencias y depositarios de las consecuencias derivadas de esos intereses”, señaló Gil.
El diplomático venezolano cuestionó la efectividad de los mecanismos de integración regional si estos no son capaces de garantizar la protección de los jefes de Estado.
«¿Para qué sirve una organización regional si sus jefes de estados no gozan plenamente de inmunidad, si nuestras capitales pueden ser vulneradas sin una respuesta colectiva?», sentenció Gil, instando al bloque a reaccionar con «urgencia histórica».
Venezuela busca que la Celac avance hacia una postura firme que rechace las medidas coercitivas unilaterales y las operaciones militares en el continente. El canciller enfatizó que no existe unidad posible mientras se permitan bloqueos económicos.
«¿Cómo podemos hablar de unión si no somos capaces de hacer frente común frente a sanciones colectivas como las que sufren los pueblos de Cuba y Venezuela?», concluyó el canciller venezolano Gil.
Crisis en Naciones Unidas
En el mismo espacio, que reunió a delegaciones de 88 países de América Latina, el Caribe y el continente africano, el presidente Petro se refirió a lo que llamó la crisis de Naciones Unidas, en tiempos de guerras en el mundo.
“Llevamos unos cuantos años y hemos visto cómo afloran las guerras en el planeta: Ucrania, el genocidio de Gaza, ahora el conflicto en el Medio Oriente, Sudán y, sin embargo, Naciones Unidas no puede impedirlo. Es una impotencia actuando y para eso no se construyó; se construyó, después de la Segunda Guerra Mundial, fundamentalmente para que no hubiera más guerras, y hoy lo que tenemos son guerras”, subrayó Petro.
A renglón seguido, el mandatario colombiano puntualizó: “Luego perfectamente alguien –lo dice el presidente de los Estados Unidos–, puede decir sin ningún problema que Naciones Unidas ya no sirve”.
Sin embargo, llamó la atención sobre lo que sería un mundo sin Naciones Unidas, en el que no exista la “posibilidad multilateral de discutir problemas comunes, cuando los problemas comunes se acrecientan de tal manera que ya ponen en peligro la vida misma de la existencia humana, como la crisis climática”.
En un mensaje dirigido a la (CELAC), el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, reafirmó el compromiso inquebrantable de su nación con la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad de la región.
El mandatario chino destacó que la relación entre ambas partes ha entrado en una fase de “avances profundos y sólidos” que están generando beneficios tangibles para los pueblos.
El presidente chino fue enfático al posicionar a China como un aliado en la defensa de la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos y caribeños. “China es y siempre será un buen amigo y socio de América Latina y el Caribe”, sentenció Xi, subrayando la naturaleza duradera de esta alianza geopolítica profundamente estratégica frente a la política imperial de Trump.
El presidente Petro (que termina su mandato en agosto de 2026) hizo un vehemente llamado a los países latinoamericanos y africanos a pedir un cese al fuego a nivel mundial, incluyendo el genocidio en Palestina.
“¿Qué hacemos juntándonos con genocidas? ¿Qué hacemos diciendo que le llevaremos ejércitos para contribuir al asesinato de miles de niños y bebés?, ¿Por qué no exigimos un cese al fuego inmediato?”, recalcó el promotor, junto a Suráfrica, del “Grupo de la Haya”.
Discurso de Odio de Europa y EEUU
Para el jefe de la diplomacia chilena, Pérez Mackenna (miembro de un gobierno de extrema derecha- pinochetista), la crisis de seguridad y la migración irregular no son fenómenos aislados, sino síntomas de una región golpeada por la baja productividad y la alta informalidad. «Estos problemas son relacionados a Fronteras inteligentes y reconducción efectiva. Uno de los puntos más agudos del discurso fue la exigencia de dotar a los pasos fronterizos de herramientas reales para frenar el avance del crimen organizado”. Chile propuso formalmente establecer acuerdos bilaterales y multilaterales efectivos para el retorno de migrantes en situación irregular.
La vice ministra de relaciones exteriores de Cuba, Anayansi Rodríguez Camejo, en Bogotá ha respondido afirmando: “Denunciamos alarmantes manifestaciones racismo, discriminación racial, xenofobia, exclusión y discurso d odio se promueven desde algunas d las sociedades más desarrolladas versus millones d personas, en particular afrodescendientes. Sirve Reparación y justicia”.
Sobre este discurso de odio promovido por el Foro de Madrid, es útil profundizar las conclusiones de dos libros: “Familia, Raza y Nación en tiempo de post-fascismo”, Fundación de los Comunes, Ed. Traficantes de sueños, 2020 y “España racista?” de Sofia El Aaddam.
“Yo le contestaría a Marco Rubio, que sé que no le agrado mucho, que la tesis fundamental de esta época de la humanidad no es como se define la civilización blanca, occidental y cristiana como las viejas cruzadas. Creemos que la cultura es sublime y la reconocemos como latinoamericanos. Es el diálogo entre civilizaciones y no confrontarlas. El nuevo multilateralismo es entre la humanidad y los pueblos diversos, a través de un diálogo franco y sincero reconociendo las diferencias” mencionó el presidente
Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001, autor de diez libros en cinco idiomas. Fundador del Observatorio sobre las Américas SELVAS (Milano) y miembro de la coordinación de ONGs italianas CIPSI.

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