La Gráfica 1 muestra el comportamiento promedio de los 10 municipios con mayores ingresos tributarios per cápita frente al promedio de las ciudades capitales, lo cual evidencia una diferencia significativa. Para el año 2000, el promedio de los 10 primeros municipios era 4.45 veces superior al de las capitales; esta brecha se acentuó entre 2010 y 2015, cuando alcanzó un máximo de 7.14 veces, y cerró en 2022 con una diferencia de 5.67 veces. De igual forma, los datos permiten observar que mientras el crecimiento promedio de los 10 primeros municipios fue del 12.84%, el de las ciudades capitales alcanzó el 11.07%, una cifra inferior en 1.78%.
Fuente = TerriData, DNP. 2000 – 2022. Cálculos del autor.
Al entrar en el detalle de las posiciones, se observa que Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cartagena y Cali conforman las cinco ciudades con el mayor ingreso tributario per cápita. En contraste, ciudades como San José del Guaviare, Inírida, Quibdó, Mitú y Riohacha se encuentran en el grupo de las cinco con menores ingresos. En algunos periodos, la situación de estas últimas ha sido tan preocupante que han superado el puesto 700 en el ranking nacional, como es el caso de Mitú, que en 2020 ocupó la posición 861, y Riohacha, que en 2011 alcanzó la posición 884.
La Tabla 1 presenta el comportamiento de las posiciones de las ciudades capitales para los años 2000, 2010, 2020 y 2022, junto con la posición promedio del periodo y el crecimiento porcentual, que indica si la ciudad ha mejorado, mantenido o empeorado su ubicación. Al respecto, cabe indicar que capitales como Barranquilla, Bucaramanga, Puerto Carreño, Sincelejo, Riohacha, Tunja, Santa Marta, Cúcuta y Quibdó han mostrado una mejoría en el ranking entre 2000 y 2022. Es importante resaltar el caso de Quibdó, que, a pesar de figurar históricamente entre las ciudades con los ingresos más bajos, ha logrado escalar posiciones.

Fuente = TerriData, DNP. 2000 – 2022. Cálculos del autor.
Por otro lado, preocupa el comportamiento de ciudades como San José del Guaviare, Cali, Neiva, Montería, Florencia, Villavicencio, Armenia, Manizales, Medellín y Leticia, las cuales casi han doblado su posición de origen. Un ejemplo destacado es Villavicencio, que pasó de ocupar el puesto 86 en el año 2000 al 228 en el 2022.
En conclusión, el análisis histórico del ingreso tributario per cápita revela que el crecimiento económico de las ciudades capitales no ha sido suficiente para alcanzar las posiciones de vanguardia ocupadas por municipios con dinámicas económicas especiales. La brecha identificada, que en su punto más crítico llegó a ser de siete veces el promedio de las capitales, subraya una disparidad estructural en la capacidad de recaudo territorial que se ha mantenido constante durante las últimas dos décadas.
Este escenario plantea retos diferenciados para las administraciones locales: mientras un grupo de capitales ha logrado mejorar su eficiencia administrativa y escalar en el ranking nacional, otro grupo considerable, incluyendo centros urbanos de gran importancia como Cali o Medellín, muestra un retroceso relativo en su posición. Los datos expuestos en esta radiografía confirman que el tamaño poblacional o la importancia política de una ciudad no garantizan un liderazgo en el recaudo per cápita, dejando abierta la necesidad de revisar las estrategias de fortalecimiento fiscal frente a los municipios que hoy encabezan la lista.
Luis Carlos Calixto Rodríguez
Foto tomada de: Asocapitales

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